viernes, 15 de febrero de 2019

Fractales de luz como de ganchillo



Amor incomprensible,
e incomprendido.
¡Vive Dios!
Fractal natural de luz que dibuja
el contorno de las cosas.
Caballo con forma de dragón,
que a su grupa, 
salí del polvo de la tierra y viajé tan lejos
que nunca los bordes de las nubes
escribieron algo tan bello.
Amor incomprendido,
que quiso porque quiso,
 regalarme un trozo de la vida,
O Dios…
¿Quién lo puede saber?

Pero todo tiene un tiempo, yo no lo creía.
No podía creerlo.
Porque una cualidad del amor es la ingenuidad,
clave para la felicidad.
Y la vida propia de las cosas
por alguna extraña levadura madre 
fermentó.
Se horneaba tan lentamente
(Pensaba que no subiría)
Pero un día ya todo era diferente.
La vida es puro cambio y dicen..
“Que al que cuece y amasa…”
Y aquí estoy entre cacharros de cocina,
Todos los días…me faltaría hacerlo.
Otro aprendizaje.
Cualquier primorosa creación de las nubes
Desaparece y muta en otra cosa.
(Somos menos que nubes)
Apenas somos nada…
Y sobre todo: un misterio,
con cara de bollo suizo.

Luego nos dicen que somos tristes,
Que somos otros,
Que ya es gordo, que seamos los últimos
En enterarnos.
Todos saben más de nosotros mismos
Que nosotros.
Podemos escribir todavía, eso sí, sin saber hasta cuando.
Hasta les molesta nuestro silencio,
Y nos lo reprochan.
Porque sabemos, cada día mas, que es nuestra única posesión
De ahí que estas letras sean, salvando el abismo
“sonidos del silencio interior”
Envuelto en el amor,
 que nos proteje siempre.
Y vivimos (plural mayestático) sin hacer ruido
hasta que desaparezcamos,
cuando y como Dios quiera.


© GatoFenix 

domingo, 10 de febrero de 2019

La Tierra es "un valle de lágrimas".



Una y otra vez repetía mi mamá esta sentencia:
"La Tierra es un valle de lágrimas"
Yo, con las fuerzas que la juventud,
rebatía el argumento, pero no con mucha fuerza.
Era más "un quiero y no puedo"
que una verdadera convicción,
porque ya entonces,
 no encontraba asideros para tal empresa.
Que la tierra es hermosa por donde la miremos,
es cierto, pero siempre hay algún elemento humano
que tuerce el tema y lo contamina
de su propia mala fe.

© GatoFénix


martes, 29 de enero de 2019

Nuevo nacimiento de GatoFénix. 02/03/2018 (casi voy a cumplir 1 año de vida) Preparando Celebración.

Que pena, por Dios, "gatete"!
¡Qué pena si hubieras muerto,
y no volvieras otra vez!
¡Mi niño!¡Mi pobre motero y solitario, niño!
De siempre "liebre" del 51, según los chinos,
con el alma encogida al encontrar
"hombres de escopeta y perro"... en la vida.
Alma libre, de "liebre", sensible y temerosa.
Temerosa de encontrar armada:
con pana y botas;
chaleco y canana;
gorra de camuflaje,...
la zafiedad.
¡Vade retro...!
¡Peligro en el área!

¡Que pena, por Dios!
Conejito de oro, sin alas de plata,
pero siempre que puede sobre dos ruedas.
Bien calzado para disfrutar por lo negro.
Son ya medio millón de kilómetros por carreteras
trazadas en los paisaje de España,
haciéndose hueco,
como empujando las cunetas para fuera,
con los colores de cada estación del año...
Dejando, no obstante, que nos invadieran los olores
de cada sitio y momento, tierra y vegetación,
por lo que, aun con los ojos vendados,
sabríamos por donde transitamos
con nuestra cabalgadura.

¡Pobre GatoFénix! si no hubieras vuelto
de ese lugar, detrás de la luz, y sintiendo
una paz indescriptible.
Si no hubieras vuelto de la muerte
de ese día lleno de diluvio y oscuridad...donde
tremendamente solo, no hallé más cobijo
que en mis rezos a aquellos en los que creo profundamente
y que sin pizca de vergüenza menciono y agradezco,
aunque sea objeto de medias sonrisas.

¡Pobre de mi! Porque de mi hablo.
De ese pequeño "gato" que de salir una y otra vez a flote,
desde sus cenizas; nominé como Fénix, añadiendo:
"Por la Gracia de Dios", que "al César lo que es del Cesar
y a Dios lo que es de Dios".
Dios al que , humildemente sirvo, dando clases, dibujando,
diseñando, escribiendo (cuando puedo)
inventando cosas, siempre copiando las soluciones
de la Sagrada Geometría Divina que todo lo contiene
y que todo es una manifestación de ella.

Saliente el invierno pasado, dos de marzo, casi me acabo con él.
No sé cuántas "vidas" le quedarán a este ser,
de las siete, que dice el dicho, tiene el gato.
Cuántos renacimientos de Fénix, hasta quedar
en gato muerto, como cualquier mortal,
como en esta ocasión.
Igual que ese pobre animal
de pelo negro y blanco que vi ayer sobre el asfalto.
Tal vez, atropellado al intentar, cruzar mirando al frente,
absorto en su objetivo y sin mirar a los lados...
como nos pasa ahora a todos que nos inunda completamente
nuestro pensamiento o nuestro mundo interior o nuestro vacío
y otras veces estamos abducidos por el móvil...
ajenos al exterior y que nos enajena tanto que nos puede pasar
lo que a este gato de hábito dominico... y todo el conjunto
nos atropella y nos mata.
Debo felicitarme, por tanto bien.
Aunque no sepa el motivo.
Creí que todo estaba concluido...
y estuve en paz yo no sé el tiempo.
Pero hube de volver inerme
fijo en la luz del techo de la ambulancia.
Y supe quien era y el número de mi mujer
para que la llamaran...
aunque recuerdo que me despedí
y quedaron sentadas en el sofá de casa.
Luego vino todo "el después", once meses al lado del dolor.
Mucho tiempo solo, viendo las cosas con claridad,
sin engaños de falsas apariencias.
Una nueva gestación sin el vientre de mi madre, para volver a la vida.
Hace unos días volvi a montar en moto para  ir a Brihuega.
No era otra vez.
Fue algo diferente pero parecido a la primera vez,
cuando pasé de la Vespa a la BMW R100RS.
Mi corazón latía entonces más deprisa por el miedo
y los pocos años.
Ahora, volvía, incrédulo y prudente sobre otros huesos,
con otra vida.
Como si fuera un tiempo prestado...
para no se qué, si no es que sea
para contarlo y dar testimonio.
Porque, realmente,
... todo ha cambiado y es
"Distinto".
Verlo es una dolorosa bendición.

 © GatoFénix




 © GatoFénix



PD: También mi hermano Javier la ha puesto en funcionamiento. 
Se lo agradezco, en nombre de ella, que sé que tiene sentimientos. Lo merecía. 
Y a mi hermano que Dios le de años para disfrutar de ella.




jueves, 24 de enero de 2019

Asincronia con "la recreación"



Asincronía con la "recreación".

Los años se suceden y vamos sincronizados con el tiempo.
Necesariamente nos movemos o nos aquietamos, como todo ser vivo,
al ritmo de la luna.
Circulamos en torno a un vacío amarrados a los otros con las manos
amorosas que nos han sostenido o nos sostienen, libres de ataduras,
inmersos en un remanso de paz o en una vorágine de los hechos
que pasan por nuestras cabezas, soñando, o frente a nuestros ojos
borrachos del movimiento de la Tierra.
El Sol, cada día, nos mueve a actuar llenando los ojos de vida.
Cada vez nos pesa más el tiempo, pero las vueltas siguen monótonas
como las manecillas de un enorme reloj mecánico.
Cada vez tememos padecer asincronía porque vemos, que somos
un verso de pie quebrado en el soneto oficial que difunden
 voceros oficiales, encargados de "recrear" la Creación.
Todo misterio es ocupado por un lodazal de pensamientos egoicos,
no menos misteriosos que la propia Creación.
Por ello, se mata y se persigue a los anacrónicos como yo,
y si no, se nos descalifica, que es casi más cruel,
 y nos recuerdan, miles de veces, de todas las maneras posibles,
que es a ellos a los que les debemos la vida, tan frágil,
y no a Dios.

© GatoFénix


sábado, 19 de enero de 2019

En el andén permanentemente.

Cargado de muerte y de tristeza

Como se cargan los carros que rebasan sus dimensiones por todos lados.
apoyado en el infranqueable valla de un andén de cercanías.

Nos alejamos tirando de una goma elástica y,
en estos días, 
casi no tenemos fuerzas para más.

Es, el conocimiento de las cosas. 

Ese terrible acoso de las cosas que vienen en tropel y sin orden.

Cosas que se amontonan alrededor o sobre nosotros ¡vaya usted a saber!.

Pero que son pensamientos basados en otras cosas más materiales 
que llamamos hechos.

Hechos, que nuestro pensamiento adereza con luchas internas, 
incredulidades y dudas que hacen tambalear 
las propias cosas que hemos asumido como certezas.



Y no hay certezas dentro de una evolución.

en el movimiento no pueden establecerse certezas.

La única, que hay movimiento y estamos dentro de él

porque formamos un todo con el todo.

Y, aunque nos detengamos aparentemente, el movimiento sigue

y confunde la situación como cuando las ondas del estanque deforman la imagen del fondo.


Si acaso podemos darnos cuenta, y no siempre, 
que somos tan poca cosa que nos identificamos 
con un pequeño trozo de plumón de un polluelo...
o, a los paracaidistas volantes de un diente del león,
al romperse.

La soledad nos llena de dolor y de lágrimas en el andén mientras vemos tras la empalizada
cómo las que más queremos se abrazan para despedirse antes de subir a un tren que la va a llevar lejos.
Y lo sentimos tan hondo como si fuera para siempre.
Como si sintiéramos que lo fuera.

Y se me vuelven a llenar los ojos de lágrimas 
porque es una parte del movimiento del reloj que marca el día
y todas las demás señales esperan contemplando en su movimiento...
segundos...minutos u horas que cambie el numerito de la ventana.

Pompas de jabón en movimiento vestidas de todos los colores en su transparencia, 
es lo que somos.

Figuras de agua 
como de lágrimas de mar con el jabón 
que nos configura, por un tiempo, como esferas multicolores, 
aparentemente vacías y totalmente inconscientes de nuestra fragilidad...
Abocados a nuestra desaparición como pompas
quedando estampadas en el suelo
como pequeños soles de agua...
hasta volar a nuestra casa de siempre.
Solos siempre

© GatoFénix

martes, 28 de agosto de 2018

Vengo del otro lado: Voluta del tiempo.

Del lado del dolor, 
El del sufrimiento y las lágrimas calladas. 
Vengo...
porque me han dejado ir, aunque...
todavía no sepa "el por qué".
El valle de "al lado de la carretera" 
o el de al lado del quirófano, tiene gente 
sufridora y silenciosa. 
En cada uno se ve una historia 
que no cuentan con palabras pero
nace en su corazón y brota por los ojos como una mirada 
que proyecta y que mira pero no ve sólo su interior,
también lo trasluce. 
Las horas, en este lugar, parecen muelas de piedra 
que una sobre otra trituran los minutos de un tiempo que parece inacabable.
Alrededor:
Unas escaleras breves e interminables con rampa y barandilla; 
balones que no son un juego de niños, sino un Calvario;
palos que pueden ser remos o mástiles o barra de pesas imposibles de subir:
bandas de goma, amarillas o verdes, que, en un tirachinas, 
no conseguiríamos llegar con un guisante ni a los pies del blanco, 
(aunque fuera cerca).
Todo parece un laberinto de obstáculos insalvables; 
una"pista americana" de esta "mili" tardía, extemporánea 
de la que no sabemos cuándo nos licenciaran;
una Oposición de Utilidad que no sabemos si superaremos.
Hay dolor, sudor;
paz y resignación flotando en el ambiente.
Diría que hay esperanza, pero no me atrevo, 
porque está muy tapada por el miedo y la soledad que a todos nos circunda...

Muchas veces recuerdo "La Clínica del Trabajo" en Madrid,
cerca de Cuatro Caminos, donde me llevó tantas veces mi madre
para ver a su tía Sor María, hermana de su madre, y que nos quería con locura.
Tendría, las primeras visitas, unos seis años y recuerdo cómo jugaba
en aquella bicicleta estática de rueda de acero y que ponía a toda velocidad.
Aquello estaba lleno de extraordinarios "juguetes" nunca vistos.

Vuelve, esta rueda del tiempo, a pasar por lugar semejante,
después de sesenta años en la esfera del reloj de la vida: A las doce.
Cada día de tratamiento, a las doce. 
Como una metáfora es; voluta del tiempo.

© GatoFénix

sábado, 7 de julio de 2018

Extrañeza 2

Y seguía buscando aquella noche, también.

Ya me parecía familiar la ausencia que se me hacia tan presente como casi toda la vida.
Buscar era una actitud que se convirtió en mi esencia muy pronto.
Veia con ojos curiosos cada concepto del diccionario que era mi libro preferido en mis soledades.
Era gordo y tenia dos partes.
Un precioso diccionario enciclopédico que tras la primera parte de palabras y sus definiciones, con dibujos a plumilla de algunos objetos de principios del siglo veinte.
Algunas paginas tenían ilustraciones coloreadas y otras contenian mapas.
La segunda parte enciclopédica tenía biografías de personajes célebres y tenian su dibujo correspondiente.
También contaban la historia de España y del universo conocido entonces a lo que llamaban universal,
Y así otro tanto con la geografía.
No diría que lo leí todo pero yo creo que gran parte sí, y varias veces.
Porque un diccionario aunque empieza por la primera letra, nosotros empezamos por la palabra que buscamos y vamos hacia delante avanzando o retrocediendo.
Como a saltos de liebre avanzamos como en la vida, porque yendo hacia atrás también crecemos en nuestro interior.
Siempre buscando.
De libro en libro, buscando.
Y la misma incertidumbre porque una cosa me llevaba a otra y todo lo encontraba interesante y lo encajaba con lo anterior y sabía que vendría algo después.
De las hojas de los libros pasé a las hojas de las plantas y a los pétalos de las flores y sobre todo al espliego.
Envuelto en su aroma pasaba las primeras estaciones de mi vida.
Y ahora, puede que en las últimas, he transitado por campos de lavanda lleno de confusión como siempre.
Esta sensación de estar vivo y bastante solo veo por todas partes que todo es efímero y que cuando llegas a saber que es, también sabes que no será en algún momento.
Pero mientra se me olvida todo lo anterior vives con personas que crees próximas y luego, en un pis pas, ves quedejan de serlo. Y no sabes desde cuando, porque eso no viene en los libros.
Y has de hacerte el tonto o el mudo y mostrar silencio sin poner ninguna cara.
Y ves, que sin amor cuesta vivir pero no desesperas porque sabes que es lo que hay, y te conviertes en la última enciclopedia ilustrada, del siglo pasado, que puedes mirar sin orden específico, al margen del tiempo, en un momento histórico de mentiras y confusiones provocadas para dar acomodo al Mal y a la desidia, al narcisismo y a la incultura y la falta de modales.
En ella te enfrascas comprendiendo que tus conocimientos y definiciones han sido modificados en una siembra intencionada de cizaña junto al trigo.
Por eso y mientras pueda y me dejen los nuevos extraños iré por ella
de detrás hacia adelante o a salto de conejo como un entretenimiento que a cada paso
Me llena de extrañeza.

© GatoFénix



https://gatofenix.wordpress.com/2018/07/07/extraneza-2/

Extrañeza 2

https://gatofenix.wordpress.com/2018/07/07/extraneza-2/

viernes, 6 de julio de 2018

Extrañeza


Andaba buscando algo,

que no sabia si tenía;
Ni sabia, dónde pudo ser;
Aunque notaba una ausencia;
O puede que parecía ausente
inmerso como estaba en esta situación, sin embargo,
percibía con claridad y era consciente en toda esta incongruencia que llamamos confusión;
Sabía de la inutilidad de buscar cerca de la farola, porque allí había más luz...
Era un entretenimiento desesperante y estúpido;
Miré en mi interior y todo parecia normal: tenía un cierto orden, dentro del caos que genera remover las cosas de un cajón en el que se aglomeran objetos intangibles.
Volvia al principio…

Andaba buscando algo,
que no sabia si tenía;
Tampoco sabía, dónde pudo ser;
Aunque notaba el vacio propio
De una ausencia.
Y no sé si es que mi vida
ha sido siempre asi.
Al sacar hacia afuera como calcetines, rebuscando algo, en los bolsillos del alma.
Veía mi pobreza:
una pelusa de la costura y un pañuelo de papel hecho una bolita.
Y vi que era semejante al que guardo en un pequeño joyero de mi mamá,
parecido a un baulito negro,
en el que guardo varias de esas bolitas que fueron los pañuelos de papel que enjugaron mis lágrimas el día de su muerte.
Bolitas secas de papel arrugado,
blanco en su dia, y ahora de color de tiempo pasado con el tacto áspero del dolor y la muerte.
Y vuelvo a pensar que una y otra vez estoy buscando cosas, que va a ser verdad que ya no estan, y se me crean ciertas dudas de si alguna vez existieron.

© GatoFénix

lunes, 2 de julio de 2018

Después del chasco.

Y se hizo un profundo silencio.
Un silencio lleno , básicamente, de amor y comprensión.
Un silencio que no podría llenarse con palabras en ningún idioma.
Sólo valdrían caricias imposibles
que apartaran el velo de tristeza que nos reviste,
como una segunda piel, y que tiene el poder de la invisibilidad.

Al punto, quedamos como transparentes, sentados,
mirando la esfera de porcelana blanca de un reloj,...
en una estación de tren,...
con un poco frío,
esperando.
Siempre esperando que llegue un momento propicio.

© GatoFénix

viernes, 15 de junio de 2018

El mechinal II - Pasado el tiempo interior. El abrazo

Qué pena, Señor, de mi mismo.
Qué vida tan desafortunada.
Víctima de la falta de educación:
Desamor,
Desagradecimiento,
Desconsideración,
Trato desabrido,
Injusto,
Agresivo yTorpe.
La parte luminosa de los momentos agrios es,
que la crispación revela la verdad.
Puedes vivir años en el engaño.
¡Qué cosa tan terrible!
Las mentiras son la cobertura de chocolate de lo real.
Luego, la soberbia y las bajas vibraciones
lo resquebrajan
y te regalan lo celosamente oculto.
Eso que sabes y niegas, hasta este momento, claro.
Luego, el desconcierto que produce la verdad sin tapujos.
Esa locura que delata la mentira y nos envuelve en tristeza tranformados
en "dulces" de Navidad.
Finalmente:
los pensamientos, la meditación, la oración
y el silencio.
Acurrucados en el Rincón del desprecio:
El cuarto de las patatas
en la cuña del hueco bajo las escaleras:
La cripta del mausoleo de mi casa...
"El ser interior de un niño de tres años es el mismo cuando cumple noventa años".
===>
Y en otro plano de vida,
alejado en el espacio,
mucho tiempo atrás,
conscientemente, vuelvo.
Y ... sigues ahí.
Estás ahí; sembrado en las patatas.
Estás,  bueno, mi niño,
o sea, yo mismo, desdoblado
es decir, tú...
 El que acaba de llorar a mares, pero sin estridencias,
casi para tus adentros, soboreando la sal del mar interior del corazón:
nuestro Mar Muerto de Galilea.
El Mar Muerto.
Te veo y me veo, porque vengo, sin haberme ido nunca de ti,
pero vuelvo para cumplir tu aserto, siendo mi padre y mi madre,
pero sin imitar ni a mi madre ni a mi padre. Que en paz descansen.
Antes..
no te di un abrazo porque, al ser mi padre y mi madre de entonces, ellos
tampoco me lo dieron y no pude aprender a dártelo.
No hay manual de abrazos ¿sabes?
Que tonto soy. Claro que lo sabes.
Lo aprendiste hace mucho tiempo, tan pronto...
Sólo vale si los recibes; y así los conoces, y los haces tuyos.
Yo he aprendido a vivir sin abrazos y por eso no salia de estas patatas,
donde estamos sentados tanto tiempo, y puede que ahí sigamos
hasta que el buen Jesús "nos lleve", dentro de su misericordia;
o que la Virgen de la Antigua venga a abrazarnos,
como en aquel precioso sueño.
Ya sé como me miras.
Sé cómo miras profundamente para llegar al interior y sabes que no miento.
Tenemos los ojos hinchados y enrojecidos. 
Todavia hay lágrimas que nos resbalan por las mejillas y en la comisura de los labios recogemos esa sal, del mar muerto en el que flotaremos ingrávidos frente a la dorada luz del Sol que hay fuera de esta cripta de casa,
como una celda monacal, sobria, con olor a tierra húmeda. 
Quédate conmigo abrazado un sintiempo que te de la vida porque, si no,
andarás como un pobre desvalido digno de toda burla y
sin "el cachito pan" de una sonrisa,
un "te quiero" o un abrazo que te abarque el cuerpo y el alma.
De esos abrazos, que notas como sube un calor irradiado desde los pies y asciendepor el cuerpo hasta fuera de la cabeza;
y casi no respiras, sin resuello,
hasta que luego, das un hondo suspiro
y caen los hombros sin fuerza. Así. ¿ves?
Sigo viéndote sentado esperando, casi sin esperanza, que se abriera la puerta.
"Casi mejor aquí", pensabas, apartado, "porque no me regañarán; ni me darán con la zapatilla; ni tendré que exhibir ante todos mi humillación profunda e injusta.
Lamento, Josemari, haber tardado tanto. Tambien sé que he hecho lo que he podido y que el tiempo casi no tiene valor una vez pasado. Lo peor es el transcurso pero a eso se le llama, vida.
Comprendo que comprendes porque al abrazarte he tomado conmigo tu tristeza y tu culpa para que seas feliz. 
Puedes serlo, josemari/GatoFénix, el de las muchas vidas en la misma.
Deja tu miedo sobre las patatas y ten fe en la Providencia de Dios, que como todo lo bueno, nos lo hace llegar El Espiritu Santo.
Amen.
© GatoFénix
Alcalá  de Henares, noche de S. Antonio de 2018 .
Santo al que me enseño a rezar el papá para encontrar las cosas que habíamos extraviado. Y funciona.  A él le funcionó toda la vida.

domingo, 20 de mayo de 2018

El Espíritu Santo

Ven, Espíritu divino, 
manda tu luz desde el cielo. 
Padre amoroso del pobre;
don, en tus dones espléndido;
luz que penetra las almas;
fuente del mayor consuelo. 
Ven, dulce huésped del alma, 
descanso de nuestro esfuerzo 
tregua en el duro trabajo, 
brisa en las horas de fuego, 
gozo que enjuga las lágrimas 
y reconforta en los duelos. 
Entra hasta el fondo del alma, 
divina luz, y enriquécenos. 
Mira el vacío del hombre 
si tu le faltas por dentro;
mira el poder del pecado 
cuando no envías tu aliento. 
Riega la tierra en sequía, 
sana el corazón enfermo, 
lava las manchas, infunde 
calor de vida en el hielo, 
doma el espíritu indómito, 
guía al que tuerce el sendero. 
Reparte tus siete dones 
según la fe de tus siervos. 
Por tu bondad y tu gracia 
dale al esfuerzo su mérito;
salva al que busca salvarse 
y danos tu gozo eterno. 
Amén. 

Aclamación del Evangelio

Aleluya, aleluya. 
Ven, Espíritu Santo, 
llena los corazones de tus fieles 
y enciende en ellos la llama de tu amor. 
Aleluya

domingo, 13 de mayo de 2018

El viaje que me llevó a ninguna parte.


2 de marzo salgo ilusionado a celebrar.
Tengo "mono" de meses sin viajar en moto.
Me visto como un torero despacio,
tardando, ajustando todo.
Equipaje calibrado, cada cosa en su sitio.
Algunos cambios respecto a otras veces: menos cosas.
Subo y me despido de mi mujer y de mi hija: un beso.
Se quedan inquietas. 
No es un buen día pra nada, que no sea echar una lumbre
 y asar unos boniatos.
Pero salgo sobre mi K100RS

Luna llena, lluvia permanente. 

Diluvio y oscuridad. 

Decididamente me cogieron los ángeles. 

Después de no ver nada; Tras cuatro horas sobre la moto; chorreando por fuera,  seco por dentro, cambio de guantes en la última parada para repostar cerca de Chinchilla. 

Ya falta poco me dije. 

Tengo que seguir. 
Tentado de dejar el viaje. 
Nunca hice un viaje en estás condicionantes.  
(Pensamientos y rezos)

En Quinientos mil kilómetros hechos
nunca tuve estás condiciones. 
Si se presentaban así, me volvía a casa, 

Menos esta vez.

Reanudo la la marcha camino de Alicante. 

Parece que va a aclarar pero es mentira. 

Sigue la misma lluvia cegadora. 

Adelanto un camión y me llena de barro la pantalla del casco.

Por la toma de aire me ha salpicado agua a las gafas y al pin lok. 
Son pocas pero molestan. 

Salgo de la nube y veo que va muy cerca de otro camión,  debo adelantarlo también y lo rebaso. 

La moto va muy fina. Somos uno tantos años que me siento feliz de golpe. 

Tras el segundo camión adelantado va un coche blanco, me parece, y como no veo hueco suficiente para colocarme detrás con seguridad,  lo adelanto.

Y en ese momento, lo que parecía imposible, sucede. Arrecia la lluvia tanto que no alcanzó a ver por donde voy. 

Me agachó tras la cúpula de mi RS para favorecer que se limpie la pantalla del casco. 

Elevé la cabeza y no supe por dónde seguía la carretera.

Vi un círculo blanco entre las nubes;

Perdí el asfalto bajo mis ruedas,

Sentí volar...

Incluso fuera de mi como si fuera un pellizco de la miga de pan candeal de la Eternidad incomprensible.

Me protegieron los Ángeles 

Y no sé cómo, ni porqué. 





Pero estoy aquí entero aunque convaleciente contandoos esto,
aún con gran dificultad y buscádome las mañas, para escribir.

Ahora,
 en la escuela del dolor, de la verdad y de la reflexión,
 ando observando las cosas por delante y con el retrovisor por detrás, 
aunque, mañana mismo tengo revisión de ojos,
 que desde el golpe, veo doble en algunos ángulos, 
y si es difícil ver la vida en estando normal, 
así, es más complicado.

Una nueva escuela para reaprender cosas, 
que antes daba por automáticas y naturales,
y ahora son un tratdo de paciencia,de dolor 
y sobre todo de agradecimiento:
 a mi mujer y a mi hija;
 a mi hermano, a mi hermana,
a Anabel y George, amigos;
y que junto con el personal sanitario de hospital General de Alicante,
el médico que avisó a la ambulancia y al a la Guardia Civil, 
y luego, ya en Alcalá al hospital Principe de Asturias: 
a todo el personal que ha intervenido en mi recuperación.
Especial mención a Mónica Rustarazo Doc. Anestesia,
Doc Benito de traumatología y la planta tecera
que es donde empezamos de nuevo a estar en el mundo, 
con especial mención a Viki, que incluso fuera del Hospital
se brindó a ayudar a mi mujer en la cura de la herida.
Recuerdos a dos vecinos entrañables: Beni y su familia,
y a Manolo y su familia que entre todos, cada uno su parte,
 han hecho que todo se desarrolle en las mejores condiciones,
"dentro de lo que cabe".

 © GatoFénix (Lleno de gratitud)

jueves, 10 de mayo de 2018

¡Dios, qué soledad!

¡Dios, qué soledad nos acerca el conocimiento!
 
Estamos arrinconados donde no hay esquinas...
Un circulo de ajenos próximos, que son el prójimo.
 
No queda cobijo ahí sentado en las patatas del michinal.
Pero, tampoco hay desesperación desde entonces,
si acaso, 
esa tristeza propia del ser humano.
A veces...  
Tan temprano...








© GatoFénix

sábado, 14 de abril de 2018

Una pausa obligada

En cuanto pueda seguiré escribiendo.

viernes, 16 de febrero de 2018

Feliz Año del Perro

Hoy es el primer dia de Año del Perro del calendario chino.





https://www.karmaweather.com/es/2018-ano-del-perro-de-tierra/

Ahí tenéis mucha información y entretenimiento.

El "perro" al ser el amigo secreto del conejo o gato (vietnamita)
es un signo del que no puedo hablar con objetividad.
Las personas nacidas en los años del perro
siempre han sido buenas conmigo.
Han sido mejores conmigo de lo que yo he sido con ellas,
lo reconozco humildemente.
Siempre han aportado alegría a mi vida
en muchos momentos tristes del camino.
Casi toda la vida ha acudido a mi, como "el buen samaritano",
alguien que ha lavado mis heridas y me ha querido
más de lo que yo mereciera.
Han sido fieles.
 De los que he tenido que aprender mucho
y me han hecho pasar tiempos inolvidables a lo largo de mi vida.
Son así.
Es su naturaleza.
Siempre a tu lado.
Los únicos que queda cuando "vienen mal dadas".
En tu ausencia,
ellos siguen defendiéndote a cara de perro,
mientras los demás te abandonan.

Saben vivir el momento y compartir su alegría.
Se ponen a bailar con cualquier música,
y parecen derviches en trance,
"abandonados dentro del momento".

Nadie sabe hacerlo como ellos.
Espero que este año nos sea venturoso
y nos contagien.
Y sobre todo que nos den valor, del que les sobra,
para que, de una vez por todas, separemos
"el grano de la paja" en nuestras relaciones y
valoremos a cada uno en su justa medida.

Valor para huir de los cantamañanas y aprovechados
que merodean en nuestro entorno, asfixiandonos en la negatividad
que llevan a todas partes consigo.

Es año de amar sin tapujos;
Año de "hacer locuras por amor";
Año de decir: "te quiero" a quienes verdaderamente nos quieren;
"Año de soltarse el pelo", sabiendo que al abandonarse,
como he dicho de los derviches,
a la suerte del momento y al girar y girar...
formaremos un vórtice de energía positiva
que nos hará soltar los miedos y el dolor;
Año de abrazarnos a nosotros mismos
en la saludable buena compañía
de quien nunca te traicionará;
Año de saber disfrutarnos
como cuando mordisqueamos
una fruta jugosa madura o unos labios rojos.

Ya lo advertí, no puedo ser objetivo con el perro,
con esta mochila de buenos momentos
a mi espalda, "me vengo arriba".
Quizás,...
 un poco triste por la añoranza de momentos,
 que aun quedando ahí dormidos
siguen vivos,
 a pesar de los años.

¡Feliz Año del Perro, a todos!

© GatoFénix



jueves, 8 de febrero de 2018

Como un salterio, esos besos.






Los besos llenos. ¡Ay!
esos besos que son como un salterio
que compone la melodía de nuestra vida.
Ahora... voy recordando... es, cómo saltan los dedos
en ese instrumento que parece
que sus notas llegan a la superficie
como pompas
y explotan en nuestros oídos
llegando al fondo del alma y empapando
‎el corazón con fuego y el bálsamo ‎de Fierabrás.
Un salterio que nos hace vibrar enteramente
y nuestra memoria reverdece hasta el más pequeño detalle
No importa: el cuándo, ni el dónde, ni el con quién.
Un salterio que marca una película mítica de principio a fin.
Como un tercer hombre misterioso.
Tan fuerte melodía oculta el guión entre sus notas.
y sólo quedan los besos;
como pilares de una vida mágica muy por encima de "lo real"
creando una preciosa Catedral en un punto energético de esta Tierra.
"Una realidad" invisible a los otros, gracias a Dios,
porque no lo podrían soportar, a menos que,
nos amaran tanto
como a la Sagrada libertad del hombre.
Esta música de salterio nos construye por dentro
y nos arrulla,
tal que ahora,
cuando uno añora y siente
que está
solo.



© GatoFénix











miércoles, 7 de febrero de 2018

El ser de una garrapatea.




Amasar los senos del tiempo encarnado.
Barajando la esferas como un mago
haciendo el dominó o el vaivén mientras
no hay pensamientos claros
Y todo son nubes a borbotones
y un estar subido en cachivaches de feria
que te zarandean matemáticamente, sin sentido,
siempre variando sobre un círculo insertado a su vez
 en otros círculos a distintos ángulos, niveles
o "dimensiones".

Nada nos parece lo que es y,
sin los pies en el suelo, 
sentimos
ese vacío en el estómago que nos advierte nuestra fragilidad.
Como si fuéramos hojas caídas
en el momento justo de perder contacto con su árbol.

Hoy nieva.
 Sobre la ropa admiramos,
antes de fundirse,
 cómo el frío es un orfebre que transforma 
una gota mientra desciente, 
en una joya tan preciosa como efímera.

Recuerdo al contemplar este espectáculo 
el impagable calor de tu cuerpo junto al mío;
 y cómo su arte derrite las esquinas de mi ser
 amoldándolo y haciéndolo uno/suyo
 con el espacio interior indefinible.

Como una estrella fugaz que desaparece y se apaga su nieve,
 como si nunca hubiera sido.
La eterna vuelta al principio
 de esta obra maestra de la que participamos,
siendo menos, 
que una garrapatea en un compás de cuatro por cuatro.

© GatoFénix