sábado, 7 de julio de 2018

Extrañeza 2

Y seguía buscando aquella noche, también.

Ya me parecía familiar la ausencia que se me hacia tan presente como casi toda la vida.
Buscar era una actitud que se convirtió en mi esencia muy pronto.
Veia con ojos curiosos cada concepto del diccionario que era mi libro preferido en mis soledades.
Era gordo y tenia dos partes.
Un precioso diccionario enciclopédico que tras la primera parte de palabras y sus definiciones, con dibujos a plumilla de algunos objetos de principios del siglo veinte.
Algunas paginas tenían ilustraciones coloreadas y otras contenian mapas.
La segunda parte enciclopédica tenía biografías de personajes célebres y tenian su dibujo correspondiente.
También contaban la historia de España y del universo conocido entonces a lo que llamaban universal,
Y así otro tanto con la geografía.
No diría que lo leí todo pero yo creo que gran parte sí, y varias veces.
Porque un diccionario aunque empieza por la primera letra, nosotros empezamos por la palabra que buscamos y vamos hacia delante avanzando o retrocediendo.
Como a saltos de liebre avanzamos como en la vida, porque yendo hacia atrás también crecemos en nuestro interior.
Siempre buscando.
De libro en libro, buscando.
Y la misma incertidumbre porque una cosa me llevaba a otra y todo lo encontraba interesante y lo encajaba con lo anterior y sabía que vendría algo después.
De las hojas de los libros pasé a las hojas de las plantas y a los pétalos de las flores y sobre todo al espliego.
Envuelto en su aroma pasaba las primeras estaciones de mi vida.
Y ahora, puede que en las últimas, he transitado por campos de lavanda lleno de confusión como siempre.
Esta sensación de estar vivo y bastante solo veo por todas partes que todo es efímero y que cuando llegas a saber que es, también sabes que no será en algún momento.
Pero mientra se me olvida todo lo anterior vives con personas que crees próximas y luego, en un pis pas, ves quedejan de serlo. Y no sabes desde cuando, porque eso no viene en los libros.
Y has de hacerte el tonto o el mudo y mostrar silencio sin poner ninguna cara.
Y ves, que sin amor cuesta vivir pero no desesperas porque sabes que es lo que hay, y te conviertes en la última enciclopedia ilustrada, del siglo pasado, que puedes mirar sin orden específico, al margen del tiempo, en un momento histórico de mentiras y confusiones provocadas para dar acomodo al Mal y a la desidia, al narcisismo y a la incultura y la falta de modales.
En ella te enfrascas comprendiendo que tus conocimientos y definiciones han sido modificados en una siembra intencionada de cizaña junto al trigo.
Por eso y mientras pueda y me dejen los nuevos extraños iré por ella
de detrás hacia adelante o a salto de conejo como un entretenimiento que a cada paso
Me llena de extrañeza.

© GatoFénix



https://gatofenix.wordpress.com/2018/07/07/extraneza-2/

Extrañeza 2

https://gatofenix.wordpress.com/2018/07/07/extraneza-2/

viernes, 6 de julio de 2018

Extrañeza


Andaba buscando algo,

que no sabia si tenía;
Ni sabia, dónde pudo ser;
Aunque notaba una ausencia;
O puede que parecía ausente
inmerso como estaba en esta situación, sin embargo,
percibía con claridad y era consciente en toda esta incongruencia que llamamos confusión;
Sabía de la inutilidad de buscar cerca de la farola, porque allí había más luz...
Era un entretenimiento desesperante y estúpido;
Miré en mi interior y todo parecia normal: tenía un cierto orden, dentro del caos que genera remover las cosas de un cajón en el que se aglomeran objetos intangibles.
Volvia al principio…

Andaba buscando algo,
que no sabia si tenía;
Tampoco sabía, dónde pudo ser;
Aunque notaba el vacio propio
De una ausencia.
Y no sé si es que mi vida
ha sido siempre asi.
Al sacar hacia afuera como calcetines, rebuscando algo, en los bolsillos del alma.
Veía mi pobreza:
una pelusa de la costura y un pañuelo de papel hecho una bolita.
Y vi que era semejante al que guardo en un pequeño joyero de mi mamá,
parecido a un baulito negro,
en el que guardo varias de esas bolitas que fueron los pañuelos de papel que enjugaron mis lágrimas el día de su muerte.
Bolitas secas de papel arrugado,
blanco en su dia, y ahora de color de tiempo pasado con el tacto áspero del dolor y la muerte.
Y vuelvo a pensar que una y otra vez estoy buscando cosas, que va a ser verdad que ya no estan, y se me crean ciertas dudas de si alguna vez existieron.

© GatoFénix

lunes, 2 de julio de 2018

Después del chasco.

Y se hizo un profundo silencio.
Un silencio lleno , basicamente, de amor y comprensión.
Un silencio que no podría llenarse con palabras en ningun idioma.
Solo valdrían caricias imposibles
que apartaran el velo de tristeza
que nos reviste como una segunda piel que tiene el poder de la invisibilidad.
Y quedamos como tranparentes, sentados,
mirando la esfera de porcelana blanca de un reloj en una estación de tren,
con un poco frío,
esperando.
Siempre esperando que llegue un momento propicio.
GatoFénix 

viernes, 15 de junio de 2018

El michinal II - Pasado el tiempo interior. El abrazo

Qué pena, Señor, de mi mismo.
Qué vida tan desafortunada.
Víctima de la falta de educación:
Desamor,
Desagradecimiento,
Desconsideración,
Trato desabrido,
Injusto,
Agresivo yTorpe.
La parte luminosa de los momentos agrios es,
que la crispación revela la verdad.
Puedes vivir años en el engaño.
¡Qué cosa tan terrible!
Las mentiras son la cobertura de chocolate de lo real.
Luego, la soberbia y las bajas vibraciones
lo resquebrajan
y te regalan lo celosamente oculto.
Eso que sabes y niegas, hasta este momento, claro.
Luego, el desconcierto que produce la verdad sin tapujos.
Esa locura que delata la mentira y nos envuelve en tristeza tranformados
en "dulces" de Navidad.
Finalmente:
los pensamientos, la meditación, la oración
y el silencio.
Acurrucados en el Rincón del desprecio:
El cuarto de las patatas
en la cuña del hueco bajo las escaleras:
La cripta del mausoleo de mi casa...
"El ser interior de un niño de tres años es el mismo cuando cumple noventa años".
===>
Y en otro plano de vida,
alejado en el espacio,
mucho tiempo atrás,
conscientemente, vuelvo.
Y ... sigues ahí.
Estás ahí. se,mbrado en las patatas.
Estás,  bueno, mi niño,
o sea, yo mismo, desdoblado
es decir, tú...
 El que acabas de llorar a mares, pero sin estridencias, casi para tus adentros, soboreando la sal del mar interior del corazón:
nuestro Mar Muerto de Galilea.
El Mar Muerto.
Te veo y me veo, porque vengo, sin haberme ido nunca de ti,
pero vuelvo para cumplir tu aserto, siendo mi padre y mi madre,
pero sin imitar ni a mi madre ni a mi padre. Que en paz descansen.
Antes..
no te di un abrazo porque, al ser mi padre y mi madre de entonces, ellos
tampoco me lo dieron y no pude aprender a dártelo.
No hay manual de abrazos ¿sabes?
Que tonto soy. Claro que lo sabes.
Lo aprendiste hace mucho tiempo, tan pronto...
Sólo vale si los recibes; y así los conoces, y los haces tuyos.
Yo he aprendido a vivir sin abrazos y por eso no salia de estas patatas,
donde estamos sentados tanto tiempo, y puede que ahí sigamos
hasta que el buen Jesús "nos lleve", dentro de su misericordia;
o que la Virgen de la Antigua venga a abrazarnos,
como en aquel precioso sueño.
Ya sé como me miras.
Sé cómo miras profundamente para llegar al interior y sabes que no miento.
Tenemos los ojos hinchados y enrojecidos. 
Todavia hay lágrimas que nos resbalan por las mejillas y en la comisura de los labios recogemos esa sal, del mar muerto en el que flotaremos ingrávidos frente a la dorada luz del Sol que hay fuera de esta cripta de casa,
como una celda monacal, sobria, con olor a tierra húmeda. 
Quédate conmigo abrazado un sintiempo que te de la vida porque, si no,
andarás como un pobre desvalido digno de toda burla y
sin "el cachito pan" de una sonrisa,
un "te quiero" o un abrazo que te abarque el cuerpo y el alma.
De esos abrazos, que notas como sube un calor irradiado desde los pies y asciendepor el cuerpo hasta fuera de la cabeza;
y casi no respiras, sin resuello,
hasta que luego, das un hondo suspiro
y caen los hombros sin fuerza. Así. ¿ves?
Sigo viéndote sentado esperando, casi sin esperanza, que se abriera la puerta.
"Casi mejor aquí", pensabas, apartado, "porque no me regañarán; ni me darán con la zapatilla; ni tendré que exhibir ante todos mi humillación profunda e injusta.
Lamento, Josemari, haber tardado tanto. Tambien sé que he hecho lo que he podido y que el tiempo casi no tiene valor una vez pasado. Lo peor es el transcurso pero a eso se le llama, vida.
Comprendo que comprendes porque al abrazarte he tomado conmigo tu tristeza y tu culpa para que seas feliz. 
Puedes serlo, josemari/GatoFénix, el de las muchas vidas en la misma.
Deja tu miedo sobre las patatas y ten fe en la Providencia de Dios, que como todo lo bueno, nos lo hace llegar El Espiritu Santo.
Amen.
© GatoFénix
Alcalá  de Henares, noche de S. Antonio de 2018 .
Santo al que me enseño a rezar el papá para encontrar las cosas que habíamos extraviado. Y funciona.  A él le funcionó toda la vida.

domingo, 20 de mayo de 2018

El Espíritu Santo

Ven, Espíritu divino, 
manda tu luz desde el cielo. 
Padre amoroso del pobre;
don, en tus dones espléndido;
luz que penetra las almas;
fuente del mayor consuelo. 
Ven, dulce huésped del alma, 
descanso de nuestro esfuerzo 
tregua en el duro trabajo, 
brisa en las horas de fuego, 
gozo que enjuga las lágrimas 
y reconforta en los duelos. 
Entra hasta el fondo del alma, 
divina luz, y enriquécenos. 
Mira el vacío del hombre 
si tu le faltas por dentro;
mira el poder del pecado 
cuando no envías tu aliento. 
Riega la tierra en sequía, 
sana el corazón enfermo, 
lava las manchas, infunde 
calor de vida en el hielo, 
doma el espíritu indómito, 
guía al que tuerce el sendero. 
Reparte tus siete dones 
según la fe de tus siervos. 
Por tu bondad y tu gracia 
dale al esfuerzo su mérito;
salva al que busca salvarse 
y danos tu gozo eterno. 
Amén. 

Aclamación del Evangelio

Aleluya, aleluya. 
Ven, Espíritu Santo, 
llena los corazones de tus fieles 
y enciende en ellos la llama de tu amor. 
Aleluya

domingo, 13 de mayo de 2018

El viaje que me llevó a ninguna parte.


2 de marzo salgo ilusionado a celebrar.
Tengo "mono" de meses sin viajar en moto.
Me visto como un torero despacio,
tardando, ajustando todo.
Equipaje calibrado, cada cosa en su sitio.
Algunos cambios respecto a otras veces: menos cosas.
Subo y me despido de mi mujer y de mi hija: un beso.
Se quedan inquietas. 
No es un buen día pra nada, que no sea echar una lumbre
 y asar unos boniatos.
Pero salgo sobre mi K100RS

Luna llena, lluvia permanente. 

Diluvio y oscuridad. 

Decididamente me cogieron los ángeles. 

Después de no ver nada; Tras cuatro horas sobre la moto; chorreando por fuera,  seco por dentro, cambio de guantes en la última parada para repostar cerca de Chinchilla. 

Ya falta poco me dije. 

Tengo que seguir. 
Tentado de dejar el viaje. 
Nunca hice un viaje en estás condicionantes.  
(Pensamientos y rezos)

En Quinientos mil kilómetros hechos
nunca tuve estás condiciones. 
Si se presentaban así, me volvía a casa, 

Menos esta vez.

Reanudo la la marcha camino de Alicante. 

Parece que va a aclarar pero es mentira. 

Sigue la misma lluvia cegadora. 

Adelanto un camión y me llena de barro la pantalla del casco.

Por la toma de aire me ha salpicado agua a las gafas y al pin lok. 
Son pocas pero molestan. 

Salgo de la nube y veo que va muy cerca de otro camión,  debo adelantarlo también y lo rebaso. 

La moto va muy fina. Somos uno tantos años que me siento feliz de golpe. 

Tras el segundo camión adelantado va un coche blanco, me parece, y como no veo hueco suficiente para colocarme detrás con seguridad,  lo adelanto.

Y en ese momento, lo que parecía imposible, sucede. Arrecia la lluvia tanto que no alcanzó a ver por donde voy. 

Me agachó tras la cúpula de mi RS para favorecer que se limpie la pantalla del casco. 

Elevé la cabeza y no supe por dónde seguía la carretera.

Vi un círculo blanco entre las nubes;

Perdí el asfalto bajo mis ruedas,

Sentí volar...

Incluso fuera de mi como si fuera un pellizco de la miga de pan candeal de la Eternidad incomprensible.

Me protegieron los Ángeles 

Y no sé cómo, ni porqué. 





Pero estoy aquí entero aunque convaleciente contandoos esto,
aún con gran dificultad y buscádome las mañas, para escribir.

Ahora,
 en la escuela del dolor, de la verdad y de la reflexión,
 ando observando las cosas por delante y con el retrovisor por detrás, 
aunque, mañana mismo tengo revisión de ojos,
 que desde el golpe, veo doble en algunos ángulos, 
y si es difícil ver la vida en estando normal, 
así, es más complicado.

Una nueva escuela para reaprender cosas, 
que antes daba por automáticas y naturales,
y ahora son un tratdo de paciencia,de dolor 
y sobre todo de agradecimiento:
 a mi mujer y a mi hija;
 a mi hermano, a mi hermana,
a Anabel y George, amigos;
y que junto con el personal sanitario de hospital General de Alicante,
el médico que avisó a la ambulancia y al a la Guardia Civil, 
y luego, ya en Alcalá al hospital Principe de Asturias: 
a todo el personal que ha intervenido en mi recuperación.
Especial mención a Mónica Rustarazo Doc. Anestesia,
Doc Benito de traumatología y la planta tecera
que es donde empezamos de nuevo a estar en el mundo, 
con especial mención a Viki, que incluso fuera del Hospital
se brindó a ayudar a mi mujer en la cura de la herida.
Recuerdos a dos vecinos entrañables: Beni y su familia,
y a Manolo y su familia que entre todos, cada uno su parte,
 han hecho que todo se desarrolle en las mejores condiciones,
"dentro de lo que cabe".

 © GatoFénix (Lleno de gratitud)

jueves, 10 de mayo de 2018

¡Dios, qué soledad!

¡Dios, qué soledad nos acerca el conocimiento!
 
Estamos arrinconados donde no hay esquinas...
Un circulo de ajenos próximos, que son el prójimo.
 
No queda cobijo ahí sentado en las patatas del michinal.
Pero, tampoco hay desesperación desde entonces,
si acaso, 
esa tristeza propia del ser humano.
A veces...  
Tan temprano...








© GatoFénix

sábado, 14 de abril de 2018

Una pausa obligada

En cuanto pueda seguiré escribiendo.

viernes, 16 de febrero de 2018

Feliz Año del Perro

Hoy es el primer dia de Año del Perro del calendario chino.





https://www.karmaweather.com/es/2018-ano-del-perro-de-tierra/

Ahí tenéis mucha información y entretenimiento.

El "perro" al ser el amigo secreto del conejo o gato (vietnamita)
es un signo del que no puedo hablar con objetividad.
Las personas nacidas en los años del perro
siempre han sido buenas conmigo.
Han sido mejores conmigo de lo que yo he sido con ellas,
lo reconozco humildemente.
Siempre han aportado alegría a mi vida
en muchos momentos tristes del camino.
Casi toda la vida ha acudido a mi, como "el buen samaritano",
alguien que ha lavado mis heridas y me ha querido
más de lo que yo mereciera.
Han sido fieles.
 De los que he tenido que aprender mucho
y me han hecho pasar tiempos inolvidables a lo largo de mi vida.
Son así.
Es su naturaleza.
Siempre a tu lado.
Los únicos que queda cuando "vienen mal dadas".
En tu ausencia,
ellos siguen defendiéndote a cara de perro,
mientras los demás te abandonan.

Saben vivir el momento y compartir su alegría.
Se ponen a bailar con cualquier música,
y parecen derviches en trance,
"abandonados dentro del momento".

Nadie sabe hacerlo como ellos.
Espero que este año nos sea venturoso
y nos contagien.
Y sobre todo que nos den valor, del que les sobra,
para que, de una vez por todas, separemos
"el grano de la paja" en nuestras relaciones y
valoremos a cada uno en su justa medida.

Valor para huir de los cantamañanas y aprovechados
que merodean en nuestro entorno, asfixiandonos en la negatividad
que llevan a todas partes consigo.

Es año de amar sin tapujos;
Año de "hacer locuras por amor";
Año de decir: "te quiero" a quienes verdaderamente nos quieren;
"Año de soltarse el pelo", sabiendo que al abandonarse,
como he dicho de los derviches,
a la suerte del momento y al girar y girar...
formaremos un vórtice de energía positiva
que nos hará soltar los miedos y el dolor;
Año de abrazarnos a nosotros mismos
en la saludable buena compañía
de quien nunca te traicionará;
Año de saber disfrutarnos
como cuando mordisqueamos
una fruta jugosa madura o unos labios rojos.

Ya lo advertí, no puedo ser objetivo con el perro,
con esta mochila de buenos momentos
a mi espalda, "me vengo arriba".
Quizás,...
 un poco triste por la añoranza de momentos,
 que aun quedando ahí dormidos
siguen vivos,
 a pesar de los años.

¡Feliz Año del Perro, a todos!

© GatoFénix



jueves, 8 de febrero de 2018

Como un salterio, esos besos.






Los besos llenos. ¡Ay!
esos besos que son como un salterio
que compone la melodía de nuestra vida.
Ahora... voy recordando... es, cómo saltan los dedos
en ese instrumento que parece
que sus notas llegan a la superficie
como pompas
y explotan en nuestros oídos
llegando al fondo del alma y empapando
‎el corazón con fuego y el bálsamo ‎de Fierabrás.
Un salterio que nos hace vibrar enteramente
y nuestra memoria reverdece hasta el más pequeño detalle
No importa: el cuándo, ni el dónde, ni el con quién.
Un salterio que marca una película mítica de principio a fin.
Como un tercer hombre misterioso.
Tan fuerte melodía oculta el guión entre sus notas.
y sólo quedan los besos;
como pilares de una vida mágica muy por encima de "lo real"
creando una preciosa Catedral en un punto energético de esta Tierra.
"Una realidad" invisible a los otros, gracias a Dios,
porque no lo podrían soportar, a menos que,
nos amaran tanto
como a la Sagrada libertad del hombre.
Esta música de salterio nos construye por dentro
y nos arrulla,
tal que ahora,
cuando uno añora y siente
que está
solo.



© GatoFénix











miércoles, 7 de febrero de 2018

El ser de una garrapatea.




Amasar los senos del tiempo encarnado.
Barajando la esferas como un mago
haciendo el dominó o el vaivén mientras
no hay pensamientos claros
Y todo son nubes a borbotones
y un estar subido en cachivaches de feria
que te zarandean matemáticamente, sin sentido,
siempre variando sobre un círculo insertado a su vez
 en otros círculos a distintos ángulos, niveles
o "dimensiones".

Nada nos parece lo que es y,
sin los pies en el suelo, 
sentimos
ese vacío en el estómago que nos advierte nuestra fragilidad.
Como si fuéramos hojas caídas
en el momento justo de perder contacto con su árbol.

Hoy nieva.
 Sobre la ropa admiramos,
antes de fundirse,
 cómo el frío es un orfebre que transforma 
una gota mientra desciente, 
en una joya tan preciosa como efímera.

Recuerdo al contemplar este espectáculo 
el impagable calor de tu cuerpo junto al mío;
 y cómo su arte derrite las esquinas de mi ser
 amoldándolo y haciéndolo uno/suyo
 con el espacio interior indefinible.

Como una estrella fugaz que desaparece y se apaga su nieve,
 como si nunca hubiera sido.
La eterna vuelta al principio
 de esta obra maestra de la que participamos,
siendo menos, 
que una garrapatea en un compás de cuatro por cuatro.

© GatoFénix


miércoles, 24 de enero de 2018

Baño en tu esencia.

Obra de mi amigo y excelente pintor Ángel Pintado Sevilla 


Baño en tu esencia.

Hoy, en este momento,
Si pudieramos estarnos
en nuestro deseo.
Si pudiera estarte;
Si pudieras estarme,
como quieres,
como queremos;
No tomariamos café relajadamente;
Nos tomariamos los dos,
A pequeños sorbos,
Entre miradas y silencios.
No hay sitio. No ahora, en esta tarde;
Inmerso, más que sumergido,
en esta bañera cálida rebosando
ausencia y deseo para aliviarme,
entre las espumas, 
mi soledad.

Así poco a poco se resbalan
mis palabras de las yemas de mis dedos
que al chapoteo ahuyenta y las burbujas encandila, 
que casi rebasa su calor
la tibieza del agua, y a mi,
me atemperan 
estándote, sin estar, 
ausente y presente;
Y, estándome, aquietado en 
el estándonos, casi imposible,
de habernos estado en una tarde
de fresa.
Como si fuera ésta.

© GatoFénix



viernes, 19 de enero de 2018

Luna Nueva: Tan distantes.







Nada tengo que añadir, que todo lo asumo,
si acaso, que una memoria me turba y me embriaga, 
no tanto, pero lo suficiente como para hacer 
que mis ojos se humedezcan  un poco, porque 
siento cómo de mi interior brota
un agua cálida que es lo que me la produce.

Una pequeña borrachera accidental,
que ya es mucho en un castellano de antes,
de los que casi morían sin hacer ruido,
por no molestar y sabiendo que morir
es una cosa más de esta vida,
aunque fuere la última.
Y que todo estuvo bien pero algunas cosas
hubo en demasía por gracia de vosotros
los que me hicisteis, más que caminar, deslizarme 
sobre una pista llena de amor y música
que no hay nada mejor que pueda atesorar
en mi corazón, eternamente joven
aunque consciente que soy perecedero
pero feliz, a ratos, con una plenitud
que es lo más parecido a un amoroso abrazo 
en un beso apasionado suave y lento, 
con sabor a fresa y mandarina con canela;
oliendo a trébol recién cortado;
oyendo de fondo esta canción,
como una nana que adormecido
te hace más vivo, aunque parece talmente
que fuéramos a estallar juntos
para volver a nuestro origen
convertidos en polvo de estrellas.
Si no, de qué estos versos
que me gustaría acunar en tus oidos
esta noche de Luna Nueva...
tan distantes.

© GatoFénix 




miércoles, 10 de enero de 2018

El vacío del presente.

El vacío no se puede llenar con cualquier cosa.
El vacío tiene forma,
porque es el presente.
Tenemos que estar siempre buscando la forma.
Una forma que se va haciendo...y
al descubrirla es cuando empiezas a prepararte
para poder llenarlo.
Nuestro peor vacío es el presente
porque siempre es eco del pasado.
Un pasado que, a veces, pareció lleno
y que no tuvo nada.
Pudo estar lleno de "vacíos", 
desencuentros, al fin; aparentes alegrías;
tristezas que rebasan el continente;
o, tal vez, muertes de cosas o de personas
que dejaron de serlo y se hicieron cosas;
incluso música y baile
que me configuraron lleno de "ojos",
como algunos quesos Ana-ranjados, redondos,
que huelen a "nosotros" y a mi mismo.

Por eso el vacío del presente es 
el peor vacío,
porque al llegar a la amanecida
desconocemos su forma y 
tampoco tenemos paciencia
ni sabiduría suficientes
para buscarla.
Para buscar remedio a lo que pensamos,
ya no lo tiene.
Ni si lo tuvo algún día, que es peor.

Cosas que nacen sin remedio posible.
Y casi lo sabemos pero nos engañamos.
Porque, sin saber cómo, hay vacíos rotos.
Rotos, que ya es misterio,
que nos dejan hechos jirones sin compostura.

Hoy, víspera de ingresar, de nuevo,
en el "hotel de la bata de la vergüenza"
El de la mesa fria y descarnada;
la que te acoge en "un sueño sin sueños":
El vacío de mañana.

© GatoFénix 
8 de enero del 2018
Todavia dentro del año chino del Gallo.

sábado, 30 de diciembre de 2017

Último día de 2017. "Haciéndome sábado"





"Haciéndome Sábado"
Al llegar la de las doce campanadas,
al oír el sonido de cada una pensaremos
que han sido doce meses también 
y que de seguir la tradición, 
la última aceituna/uva
nos puede dar un disgusto.
Hay una risa hueca en el ambiente;
un no acabar de creer que estemos vivos
después de un año Gallo Morón bravo
sigamos en pie aunque con no tantas ganas
de sorpresas desagradables.
Los primeros ocho meses fuimos cuesta arriba,
ahí hubo una meseta llena de escalones y cerveza
para después continuar de sorpresa en sorpresa
cada vez más sorprendente, cada vez pás esperada,
y cada vez más ajena al sentido común.
Pero cada Gólgota personal tiene premio,
no es un premio al uso como tal sino  otra sorpresa
en la que nos encontramos inmersion
como una gran ensenada que nos hace flotar
solos y ausentes de los otros,
viendo sus ademanes y palabras
difíciles de entender y rebatir.
Un viaje interior de reencuentros,
aunque no los haya habido fisicamente,
porque hemos cambiado nuestra sustancia
y nos hemos tenido que rehacer recogiendo
los cachitos nuestros que han caído
de una mesa de operaciones, de una cama de hospital,
de unos desencuentros , de una soledad compartida,
de un viaje que nosotros no hemos iniciado 
y en el que nos vemos movidos hacia alguna parte incierta.
Hay amargura en todo ello, porque verdaderamente,
he tratado de seguir los seis cuidados del cartel.

"Cuando estés solo cuida tus pensamientos, dice el primero",
y los he cuidado la mayor parte de las veces rezando.
repitiendo el mantra: "Hágase Tu voluntad y no la mía"
en una espiral de no resistencia ante el infortunio incomprensible.
A veces llorando a mares y casi no pudiendo respirar,
pero en el sopor del sofoco emanando calor como de un abrazo invisible
de supuestas personas o seres que no podría describir
y que al final me han llevado al sueño.
El segundo: 
"Cuando estés con amigos cuida tu lengua", y aquí
sí que ha habido multiples problemas;
el primero ha sido descubrir que no sabía quieres eran amigos y quienes no,
o incluso por su conducta, más me sonaban a enemigos pero eran cosas mias. 
Siempre han sido escasos los amigos y escasas las ocasiones pero... mal.
Mal porque, ni estando callado he acertado. 
En el mensaje no hace alusión a las cara o gestos 
y a la libre interpretación de los mismos.
El tercero:
"Cuando estés enojado, cuida tu temperamento"
Tambien mal. El temperamento de uno y el de los otros,
juega en otra liga. Una liga emocional muy vieja,
que nos trae a mal traer desde niños.
Siempre recurrente la soledad de la infancia y 
el desvalimiento y la incomprensión o
las distintas varas de medir tan usuales en la injusticia legal.
El cuarto:
"Cuando estés en grupo cuida tu comportamiento"
Tampoco creo que haya obtenido muy buena nota.
Poco dado a los grupos, en ellos estoy como un pegote de plastilina
en una esfera de mármol.
digamos que en estos tiempos tan gregarios u ovejeros,
soy muy difícil de pastorear y por otro lado
sin interés alguno de formar rebaño propio
aunque se agradece encontrarse  con escasos seres
que llenan los vacíos y que con una palabra
o un abrazo te han colmado.
El Quinto:
"Cuando estés con problemas, cuida tus emociones"
Difícil. Muy dificil, pero he tratado de hacer afirmaciones
hacia mi, en todas las partes de mi cuerpo, 
confiando que Dios me repare los desperfectos
y sepa no dar más trabajo del estriccamente necesario.
El Sexto:
"Cuando empieces a tener éxito, cuida tu ego" 
Y en ello estoy, que ya es ser tonto, tener que tener cuidado
sin ningún ápice de éxito.
Yo digo que es por dignidad personal, pero estoy seguro
que es una equivocación más, cosa que no sabré
y que no os podré contar hasta que muera.

 © GatoFénix

miércoles, 27 de diciembre de 2017

Reflexión por Navidad 2017



NAVIDAD 2017
El tiempo siempre quieto y a la vez en movimiento.
Miramos el entorno y todo es diferente: La gente sobre todo.
“El corazón de la gente; asignatura pendiente”
Y los objetos cotidianos han cambiado la vida, nuestra vida. Y por ende nosotros mismos.
Es la primera Navidad que podemos decir que reina el móvil.
El móvil ha hecho que las cosas bajen un escalón porque en la primera posición en el vértice de la pirámide se ha posicionado él.
Podríamos decir que las personas conscientes sabemos que ya nada será igual.
Comenzamos con el embrutecimiento mental y una carencia de información. Una carencia de verdad que ha sido sustituida por mentiras sistemáticas que han falseado “lo real”.
El resto lo dejo para completar por los lectores. Sólo daré pistas para que se puedan ir posando después de pequeñas incursiones en los propios pensamientos basados en la observación y en sus/nuestros pensamientos y creencias.
La familia.
La educación (tengo que aclarar, referida a las formas, al trato adecuado y cordial con los otros).
La libertad individual.
El estado de no Derecho.
LGTBI Leyes injustas dictadas a sabiendas y con finalidad ajena al bien común.
Todo el mundo oscuro de las redes sociales. Encaminadas a confundir, extorsionar en una línea de “sanción social” hasta la inhabilitación civil de los que no pertenecen a la “famigglia” o a los sometidos.
Es Navidad pero ni las luces y sus motivos artísticos, podríamos decir, en una lectura semiótica, que digan nada de nuestra cultura cristiana.
© GatoFénix

martes, 19 de diciembre de 2017

Feliz Navidad 2017

Cuando todos los políticamente correctos,
todos ellos, en el "lado más oscuro de la fuerza",
dicen Felices Fiestas, como mucho,
yo os digo: ¡Feliz Navidad!
Y los ángeles cantan:
¡Gloria a Dios en el Cielo y
Paz en la Tierra a los hombres de buena voluntad!

Cuando toda la progresía trasnochada: morados, rojos,
amarillo calabaza y todos los colorines de todo el "Arco Parlamentario"
del expectro electromagnetico cromático 
andan bailando el agua al petrodolar y sus turbas,
pasan de puntillas cuando menos,
si no es que ignoran que se celebra que nació
el Niño Jesús en Belen de Judá
y que desde hace mogollón de siglos,
celebramos ese Misterio.
Pues yo os deseo ¡Feliz Navidad!
¡Gloria a Dios en el Cielo y Paz en la Tierra
a los hombres de buena voluntad!

© GatoFénix
 

lunes, 13 de noviembre de 2017

Al final llevaba razón mi mamá: un valle de lágrimas. Esnifando una lágrima.




Al final me dormí llorando.
Me puse horizontal en la cama, mirando al techo de la alcoba
y extendí mi mano izquierda hacia tu lado...y no llegué a tocarte.
Alargué el brazo un poco más, y nada.
Era, que no estabas.
 Y empecé a llorar con el desangelo que se llora a un muerto.

No hallaba fin mi pena por tu ausencia.
Como en esos casos, mi desconsuelo, llenaba toda la estancia;
 rebasaba el techo, y hasta el tejado de mi casa rebasaba,  
llegando hasta bien pasado el cielo.
Tanto que rebasó las nubes que viajan o se dispersan
o se hacen agua en alguna parte mojando las mejillas de la Tierra
como ahora las mías que sirven de cauce hasta chorrear 
por el lóbulo de la oreja.

Ya ves, al final me dormí llorando.
Me debí dormir, si eso es sueño, porque ahora, despierto,
volcado en el papel y con mi pluma, estoy dejando
junto a estas letras, algunas gotas que emborronan palabras.
Porque al mojar la tinta reciente se diluyen los límites de las letras,
haciendo ver, que la pena no puede ser contenida en en unos trazos
burdamente escritos por este tonto soberbio 
que lleva sólo toda su vida solo.
Y porque Dios es su único consuelo y apenas entiende
lo que su madre le decía tantas veces:
- "Hijo mio - y lo decía con una verdad y una pena... -
la vida es un valle de lágrimas".
Y suspiraba en silencio como el que esnifa una lágrima.

Y yo en mi rebeldía de hombre, queriendo demostrar,
día a día, que no era cierto...pero sin mucha fe,
porque, hasta cuando cantaba, 
desbordaba mi tristeza a quien me oyera
y quedaba conmovido.

                                                                         © GatoFénix

Los peldaños del reloj





Las cosas hay que tomarlas tal como vienen.
A veces, no son las cosas sino nosotros los que viajamos
y nos encontramos con ellas;
en otras cocasiones, las buscamos ciegos, o tristes, o eufóricos,
siempre enajenados, y luego,
nos detenemos ambos y en esa quietud...
nos volvemos hacia nosotros mismos y, ya llorados,
empezamos la tarea de recomponernos.

La vida es siempre una sucesión de momentos: peldaños ellos,
siempre peldaños de una escala en espiral, que no circular,
de diversos materiales que sustentan nuestros pies descalzos.
Cuando bajamos a los recuerdos se hacen de alabastro.
Y bajamos por ellos hasta el pequeño baúl de madera de pino
con su olor a resina y piñones envueltos de espliego.
Espliego y níscalos, según entra el invierno y el manto del otoño
se va con viento fresco en las primeras lluvias que todo nutren.
Sin previo aviso se convierten en traviesas de una vía muerta;
vías ajadas por el tiempo y la intemperie; madera seca y dura
para soportar grandes pesos contenidos en los viajes púberes
mientras crecemos, más que perdidos, buscando la supervivencia,
un lugar cubierto y algún abrigo emocional en un destino incierto.

Aparecen seguidamente, y en ocasiones como espejismos del desierto,
peldaños de agua tibia sólida cubiertos de pétalos en tiempos felices.
Peldaños livianos de metacrilato que parece que anduviéramos en el aire
y más que pisar, volaramos.
Parecen sin fundamento y son tan sólidos como transparentes,
y donde quisiéramos estar, aún sabiendo que no puede ser. 
Hasta que, "de súbito prono", se va el aroma y los pétalos
y "mascamos el polvo" porque todo queda sin límites precisos
como un espejismo.
El viento del tiempo se lleva las cosas a otro lugar
y a nosotros nos peina o nos despeina y nos hace llorar.

Peldaños unos y otros que son teclas del armonium del universo,
sonando Bach, y que a cada pisada nuestra crea arpegios interminables,
matemáticos y sagrados pero finitos para nosotros.

Apenas un suspiro en el devenir del mundo y su enorme
esfera de reloj Ana-lógico de una  intemporal estación de tren,
junto a la vía muerta de antes.
Peldaños cubiertos de guijarros en la ribera de un Júcar aventurine
y peldaños de cristales rotos para unos pies descalzos y viejos
en este Gólgota personal que aparece y el que hay que arostrar con entereza,
sabiendo que, al final, está la cruz que reconoceremos nuestra
porque sabemos que, solos, no podremos con ella.
Una escalera de caracol misteriosa como la vida en la que,
siempre al final, está la Cruz y Longinos (de ahí la marca)
donde nuestro reloj se para.

 © GatoFénix


lunes, 9 de octubre de 2017

Somos hasta el desengaño: la posverdad.


Ahora sé qué es.
Andas buscando respuestas,
sin saber que no quieres encontrar nada,
o buscas sin saber qué buscas mientras vives.
Mientras vives, digo:
No hay tiempo para andar buscando
cuando te envuelve un torbellino de cosas, 
de personas, de trabajos, de risas y besos.
No. 
No hay tiempo para buscar, y por eso,
algún día, de improviso llega.
Somos, hasta el desengaño.
Por lo que me parece, en este momento,
la vida es esa montonera de cosas,
esa escasez de personas, 
esa rutina de tareas y esa soledad
teñida de electrónica, nuevas tecnologías,
achaques y dolores.
Donde el recuerdo y la memoria
hasta tiene que recontruirse al dictado
de los nuevos tiempos que te atropellan.
Donde te exigen silencio, y los pensamientos
se toleran, mientras no se digan, porque
ya saben lo que piensas y no es bien recibida
ni siquiera una justificación.
Parece que todo fuera un espejismo.
Pero era tan real que no puedo culparme
de estupidez.
El desengaño de aquello que creíste cierto
es muy triste y muy difícil de asimilar
porque es el primer motivo de incomunicación.
La limpieza de comunicación del amor desaparece.
Dinamitado el canal, Dios sabe por qué,
El mensaje nunca llega al receptor porque
el camino del miedo, o del odio, o el de los fantasmas
que aparecen y que se creen con derecho a decidir:
qué es, y qué dice, y con qué intención se dice.
Y claro, con tanto ruido es imposible.
Este camino angosto es perverso porque
la claridad se transforma en confusión.
Nada hay peor que la confusión, de ahí,
 que éste sea el objeto de la mentira
y su triunfo.
Somos así.
 Eso, hasta el desengaño.
Puede ser esto consecuencia de lo que ahora llaman:
 la posverdad.

© GatoFénix