jueves, 25 de diciembre de 2008

Sara Princesa

Luz
Luz de mis ojos:
microcosmos.
Universo humano:
calor.
Ilusión vibrante:
amor.

Sol de la mañana
y de la tarde.
Y en tus ojos
luz.

GatoFénix
(El minino padre, el felino)

jueves, 18 de diciembre de 2008

Me encanta cuando eres tú

Me encanta cuando eres tú
y aún más cuando ni lo sabes.
ese tú alejado de los modos de tu madre.
Me encantan esas maneras tuyas tan femeninas
que chocan con las enseñanzas ancestrales
de tu casa.
Me gusta cuando te haces: madre con nuestra hija
y conmigo simplemente mujer,
porque conmigo eres: mujer enamorada.
Lejos queda esa lucha enfrentamiento
que nace del complejo y del equívoco,
primo hermano de la agresividad
e hija de las experiencias humillantes
de la infancia.

Me gusta sentir tu piel,
más que fina, transparente
que te permite vivir
casi en el centro de todo.
Es un placer vivirte cada momento,
cuando no estás al lado de tí.
Nadie comprende
lo cerca que estás cerca
y lo lejos que puedes llegar a estar
cuando no eres tú y te vas lejos.
A veces, todo parece un sueño;
a veces, las menos, se torna en pesadilla.
entonces se ve muy claro que vuelves a tu infancia.
Regresas al calvario de tu casa.
Te invaden los ancestros,
te ahogan y confunden, te llenan de desprecios
tus hermanas.
Recuerdas la amnesia de unos años
a los que no quieres volver,
y de tanto no querer no puedes ni evocar.

La infancia es nuestro capital de vida.
En los momentos duros siempre puedes volver
y recargar las risas y hasta esnifar
os olores y los amores que nos nutrieron.
Perdiste el cofre del tesoro
y no hay mapa para encontrar un olvido.

Fotos en blanco y negro;
bodegones costumbristas del pasado,
que no llegan ni a ser secuencias
de lo que fue la película de tu vida los primeros años.

Me gusta sentir tu piel
cuando vuelves.
Y tus besos largos como el café americano
o las pastas de té con sabor a mantequilla,
y el melocotón en almibar de tu barbilla,
el pan blanco y la miel, del abrazo;
el jamón y el queso,
de eso y
la ensalada judía con mandarinas,
la buena pasta de besos, un poco vino
y de postre un capuchino,
si es tarde porque se ha hecho,
descafeinado.

GatoFénix

martes, 16 de diciembre de 2008

A dónde vamos en educación.

Aprendizaje…

cooperativo,

inclusivo/ intrusivo,

aidoano, ignorante

prepotencia de verbo aunque

supuestamente integrador,

no sexista, feminista,

homófobo, intolerante,

sin sentido, vacío,

socializante, apabullante,

alienante, activo,

inoperante,

desconcertante, inútil,

traumatizador, no traumatizante,

centrifugante, nihilista,

y progresista.

Jornadas de puertas abiertas.

¡Todo el mundo a platea!

Abierto a la ignorancia,

Intolerante con los otros;

partidista, intransigente,

deshumanizado y deshumainizante;

racional/antinatural

bisexual/asexuado,

¡Gran hermano!

Cruce de pachón y gorrino,

Tele 5

Vientres de alquiler,

¡Normalidad!

Mercantilista mercantilidad.

¡Todo a buen precio!

Plazos y si no paga con tu cuerpo.

¿no es tuyo? Puedes hacer lo que quieras.

Entero o a trozos. ¡Brutal!¿no?

¡Libertad! Faltaba la palabra

¡ostras!

¿puedes hacer lo que quieras? ¿de verdad?

¿Y comer? ¡Habrá que comer!

Digo yo,

Y aunque no lo diga. ¡Mira tú!

Modelo de persona: no gracias.

Tenemos maniquíes en las rebajas:

Todos los pesos; todas las tallas,

de todas las edades y razas.

Un/una maniquí, marchando.

¡Barato!¡ Barato!

¡Todo el género barato!

Nos quedan saldos de casquería.

Y violencia, para subir la audiencia,

 de género y de número, que no es de sexo.

Es miseria humana en estado puro.

¡Barato! Todo una consecuencia

De la ignorancia, de la pobreza,

Gotas de mezquindad y de bajeza.

Cinismo barato de mamporreros

¡Barato!¡Barato!

De profesión político embaucador.

¡Todo el género barato! ¡señor!

Hipócrita, estultizante, injusto,

De la familia Wibol.

¡Exactamente!

Un tentetieso que vendió el alma al diablo

Que dicen que es un invento, para

Someter a los demás a su criterio,

Cargado de razón. Si no ¿de qué?

¿De qué íbamos a estar así?

 

Llamó la atención de aquella zorra

Una máscara…

Le intentó hablar y no obtuvo respuesta

Y tras un rato de silencio la rodeó.

La encontró vacía

 y díjole la zorra a la máscara:

“Tu cabeza es hermosa, pero sin seso”

 

GatoFénix

(Sinceramente triste e indignado)

domingo, 7 de diciembre de 2008

Esperando la nieve del invierno

Dejando caer los silencios como palabras, miraba, a través de mi, Callada.

Volví la cabeza, pero no había nadie.
Volví a mirarla,
y le dije sin palabras,
que sólo me sentaría a su mesa.

Suspiró y dijo:
"hacia tanto tiempo..."
y me cogió la cabeza entre sus manos
y me acostó en su pecho.

Todo era calma.
Me dejó escuchar sus latidos
cálidos,
como borbotones de palabras
en la redoma
de cobre y oro puro.
Alquimia maga.

Después de tantas vidas
errantes
en el pellizco de un sueño
nos vemos frente a frente.

Ah...
Pasó un siglo en un minuto cuando nos miramos.

Un hormiguero en la espalda,
un revoloteo incierto en el hueco de uno mismo, y nos reconocimos.

Dejando caer silencios como palabras
pasaba el tiempo.
Miraba a través de mi,
callada.
Sin despegar los labios los posó en mifrente y dejó rodar su aliento por mi mejilla y acercó su oido a mi oido para escuchar unidos la mar.

Mis manos te abrazaron
te recorrían...

Tu cuerpo, paso a paso, dejó de ser un sueño perdiendo las fronteras.
Era tan poco a poco
que no sé cuándo se confundieron
ambos en el Tao.

Y el misterio
dejó sentirse
apareciendo en cada célula
una brillante estrella
dentro del abrazo inabarcable del Cosmos.

Oficiamos el misterio revestidos de luz de luna.

El tiempo se quedó quieto...
como la única hoja de una rama
que nos miraba, helada, tras la ventana.

...y así fue.
Y cerrando los ojos,
al oido te cuento para que veas,
aquel momento,
cuando nos encontramos y nos reconocimos...

esperando la nieve de un invierno.


GatoFénix
(01-12-2008 lleno de esperanza)

Tesela de dolores


A veces nuestra espalda,
Cual concha de tortuga,
Se nos muestra tesela de dolores.
Podríamos viajar,
A salto de caballo
De ajedrez, por ella
Y sentir en cada cuadro,
Blanco o negro:
Un tiempo, un cometa,
Una causa, una cometa,
Un sueño, una quimera,
Una diablesa, un abrazo,
La incertidumbre, una careta,
Un chasco, un abandono,
Un beso, el miedo,
Un pájaro, un helado,
La risa o un te quiero.
Las huellas del pasado
No nos dejan.
A veces, nos pisan los talones del futuro.
Por eso, solo a veces,
Vivimos el presente
Jugando cada turno,
En cada mano.
Pensamos que la vida es
Una loca partida
En la que todos los jugadores
de forma sorprendente
aprenden las reglas mientras juegan.

A veces,
muchas veces se termina
Sin que aprendamos nada.
Hay cosas que sorprenden.
En estas circunstancias,
Tienes la sensación
Que algunos jugadores
Juegan con ventaja.
Por eso nuestra espalda
Cual concha de tortuga se nos muestra:
Ingente mosaico de colores.

GatoFénix

martes, 18 de noviembre de 2008

Por tus elogios, Josejavier

Hay tanta humildad y tanto amor en tus palabra
que haces brotar lágrimas hasta de los ojos cansados
y a la vez pétreos de quien esto escribe.
Gracias.
Tus elogios Josejavier, son
mucho mejor que las gaviotas.
Las letras
no son más que las huellas de un gorrión solitario. ..
Ellos no saben de gramática pero
lo cuentan todo con sus pasitos.
Sólo bajan a la arena para decirnos algo.
Después
están volando piando o en silencio
y cuando los ves tan juntos
flotando sin tocarse,
parecen una red que quiera pescar el aire.

En la tierra hacen falta plumas
pesadas plumas como arados
para macar los surcos de la mano
del hombre, que luego
se transfroman en mieses y ababoles.

Tu pluma es necesaria igual que los gorriones
porque si no
cómo conocerán las gentes, si no lo escribe nadie,
cómo de bueno puede ser el corazón
de los hombres
y también el de las mujeres.
A veces la besana
no es, sino un extenso pentagrama,
en el que, luego de posarse, los gorriones
brota la partitura que sólo ven los sabios
labriegos, los pastores y los niños
hasta que algún lebrel, con su ladrido,
les hace batir la salas y levantar el vuelo
sin un por qué, Josejavier.

Un abrazo
GatoFénix

domingo, 16 de noviembre de 2008

Huellas de gorriones




El primer poema de una pluma nueva.

Al estrenar esta pluma
me han crecido alas;
alas marineras de una gaviota,
también de mariposa, alas.
Alas del viaje intemporal
de un viejo navío.
Alas de un gusano transformado,
en la noche oscura de la juventud;
crisálida del miedo, del fuego y la torpeza.
Alas, al caldero de la infancia
donde se coció la cruda realidad
de un tiempo macerado por la tristeza,
la soledad, las neuras, el hambre y
alas de flaqueza.

Hoy renace, transmutado, un ser,
como en la mariposa,
fruto de la metamorfosis consciente:
único parto posible
del hombre.

Hoy ha nacido de mi nueva pluma,
unidos el corazón y la cabeza,
este poema de gaviota marinera
con tanto mar dentro, en tierras tan adentro,
y con tanto viaje en sus alas
que no aprende a llegar nunca,
a otra parte que
al final de una hoja
blanca de papel de árbol.
De alguno, tan generoso con nosotros,
que aprovechando un otoño,
como el de esta tarde,
se convirtió enteramente en hojas
blancas, de papel, repletas
del último sol y del primer rocío.

Así, de esta manera,
la tinta azul real, que corre por mis venas,
que no sangre,
ha marcado en esta,
también arena de la playa, las huellas
de una bandada de gorriones ribereños,
más de Sorolla que de Ribera,
y al fin,
al levantar el vuelo...
todo esto han dejado esparcido por el suelo.
Todavía no sé,
si debidamente colocado
para nuestro cabal entendimiento.

GatoFénix

viernes, 7 de noviembre de 2008

Acerca de los hombres

El hombre cuando es hombre,
entonces y sólo entonces,
el hombre digo,
es el opuesto por el vértice
de tí.
Es el fractal complementario
de tu cuerpo,
la cuna del alma.
Que llega
por la cara oculta de la Luna.

El hombre siempre es un aprendiz de hombre,
en muchas ocasiones sin maestro.
Es y sólo es
cuando es un misterio
inabarcable.

El hombre cuando es hombre
tiene un silencio y un suspiro
que nadie sabe.

Se venden muchas cosas como hombres,
pura mercaderia conveniente
para generalizar el no hombre, y así,
quemarlo en la hoguera.

Muy pocos conocen un hombre
algunos, hemos tenido esa suerte.
Y no lo puedo contar.
Necesitaría verte el fondo de lo ojos y luego
abrazarte.

El hombre es un peligro;
rebosa libertad.
El hombre, y no es de ahora,
está en peligro de extinción.
El hombre sobrevive a pesar del hombre
y ayudado por alguna mujer...
no sé. Le debe todo a ellas pero,
cuando hay complicidad, no hay deuda,

Los hombres, dispares entre si,
como los cantos rodados andan
en el río de la vida.
No puedo dar más pistas...
sus huellas, sus huellas son su marca:
las hay de malaquita, de jade,
o de topacio, de ámbar , de amaranto
de cuarzo, de zafiro de espliego o de coral.

No puedo hablar del hombre, sin compasión
por él.
Ser un funambulista sobre un cabello de mujer,
es todo un arte que merece
mi respeto y mi silencio.
Si algún día no hay hombres
entonces no habrá nada, aunque parezca
que haya algo.

GatoFénix

viernes, 31 de octubre de 2008

Para el día de Todos los Santos

El día de los Santos

Nos pasamos los días,
los escasos días de nuestra existencia,
poniendo etiquetas a los santos.
Santos de una vez, San Francisco de Asis,
Santos de siempre: Día de todos los Santos,
Santos de moda y de revuelo,
santos armados de escopetas,
santos de camiseta de feria,
santos economistas,
santos en las andas
de la Semana Santa de Sevilla;
santos de calendario u octavillas.

Engel y Marx en la hornacina,
de los que dijeron que no había santos que valieran.
Santos todos al fin y al cabo;
hijos de todos los dioses etiquetados y
ahora plastificados.
¿Y las Vírgenes?
Las islas y las de las advocaciones.

Buscando etiquetas,
pasamos el poco tiempo
que nos quede para vivir esta aventura y sin embargo...
El mundo de la abolición de los dioses,
nuestro mundo,
racional-psico-nacionalista,
donde poderoso caballero es...
Don Dinero, sigue erre que erre,
con el eterno becerro de oro de
Core, Datán y Abirón.

¡Que grandes historias!
Antiguas,
ancestrales,
crueles,
hipnóticas y bellas...
Siempre la misma historia...
"corrían dos liebres, seguidas de perros... (...)
- Son galgos.
- No, que son podencos...(...)"

Pendientes de fábulas, quedamos.
Buscando etiquetas para nuestros dioses
para nuestras Vírgenes, o nuestros queridos Santos.

 GatoFénix (Recordando a sus padres en el día de los Difuntos.
Ellos sabrán la verdad y tengo la esperanza y el deseo de que no los haya defraudado.

lunes, 20 de octubre de 2008

Asidos al ambón de metacrilato.

Asidos al ambón de metacrilato
Ahora me entero que
aunque la avaricia haya roto el saco...
siempre se puede remendar
con las tiras de piel de los pobres.
¡Cuánta Cruella De Vil!
Hacer tiras la piel de los pobres...
Hasta qué límites,
asidos al ambón de metacrilato,
pilotando la "Perla Negra"
del cinismo, la estupidez y la maldad...
pintada de Blanco,
nos han embrutecido o maniatado.
Hasta este punto.
A qué grado de impotencia hemos llegado.
He oído de personas que
"no daban puntada sin hilo"
Debía ser esto. Y es que
"a quien ve lo obvio se le mostrará lo oculto"
Hay refranes que ya no se pueden ni usar.
Despiertan suspicaciasy son sólo refranes.
A ver quien utiliza:"zapatero a tus zapatos", por ejemplo.
Volvemos a ambón:
..."si ya no hay zapateros, ¿usted por qué lo dice?
malísima intención, patente...pero
es cosa menor (Echando la sonrisa al lado):
"ladran...luego cabalgamos"
No os voy a contar a lomos de quién
...De la "Perla Negra" de la perversidad
pintada de Blanco.

GatoFénix

sábado, 18 de octubre de 2008

Llega el otoño cayendo de las ramas











Quo usque?



Las imágenes del otoño son bellísimas.
Dentro de unos años,
cuando el "nuevo orden emergente.."consume el acto de Onán,
la Tierra...¿cómo será? la Tierra.

En los libros de educacion para lo que quede,
que no me atrevo a denominar:
¿robotoides en fase humanoide de postgrado?
o ¿Postgrado humanoide con matriz de clown?
o nos remitimos a Huxley: alfa, beta...épsilon
todos -es, ¿o cuálo?
Ya no sé si serán,
ciudad (si no hay ciudades)
-anos (si no es lo politicamente correcto)/
-anas (si ya no hay santos, bueno, pueden ser Anas Brabarie,
¡qué nombre!
no me digais que no es un "nombre" para un medicamento, en toda regla)
Bueno la regla ya no existirá.
El triunfo del nuevo orden tiene objetivos muy claros...

tal vez, la de San Benito, pero con matices,
La Regla, digo:
"Ora et labora"
que ya habrá sido reconducida por la Censura,
perdón, por el "nuevo orden que se va imponiendo silenciosamente..."
"La hora, té, la "vora".
Cómo veís con unos pequeños retoques ya no hace falta decir nada más,
pero se creará una comisión para descubrir si hay indicios
de criminalidad latente,
en invitar subliminalmente, a creer en la hora del té;
y si "vora" es como "bocata" y esconde algún insulto al ejecutivo.
Aunque hace años que desapareció -gine
y ya, ni los más viejos saben lo que significa ese sufijo.
Y dirán más,
Diran que "los otros",
hicieron esos decorados,
no os lo perdáis,
para maliciar a los menores que pueden ser apartados, cruelmente,
de la isla de los juegos o de su PSP,
obviamente regalada por las autoridades,
como único material escolar de uso obligatorio.
Les dirán,
Que el mundo siempre ha sido como ellos lo ven,
los pobres, con esas mascaras antigás todo el día
y casi sin salir de los refugios... ,
Que, no tiene nada que ver con esto que os muestro;
algo natural, salvaje, armonioso y sobre todo lleno de belleza,
y de Dios.
Ese Dios que cada uno ve de una manera,
pero que está ahí, cada otoño.
Lo que no sé, es por cuanto tiempo.
GatoFénix (Cada día más fuera de orden)

sábado, 5 de julio de 2008

Bendita la pasión.

Bendita la pasión


Benditos los que han vivido al pasión

Benditos los que la han sentido alguna vez

Benditos los que la sobrevivieron;

Benditos y bienaventurados los que,

además,

pudieron contarlo.

Benditos porque entenderán lo poco

inteligente que se puede hablar de ella.

Benditos, porque al cerrar los ojos

descubriran la humedad de una lágrima

rodando hasta el lóbulo de la oreja

sobre la almohada.

Entraron alguna vez en la locura y no pudieron

salir de ella sin perderla.

Tuvieron la lucidez de la locura,

o la razón de la sinrazón,

y por eso, son bienaventurados.

Y lo serán por siempre,

cuando recuperen los ojos que perdieron

y sabrán lo que es sentir con los riñones

mientras, entre los omóplatos,

un algo,

le hace elevar la nuca, como si nacieran alas

y fuera a despegar, mientras el ombligo

estalla y te disuelve en un suspiro.

Benditos los que entiendan la torpeza de mis palabras,

porque en algún momento,

que será, sin duda, eterno,

los hará partícipes del misterio de la vida de los hombres.

De aquello que la mente bienpensante

denominará: bajezas.

Bendita la pasión como destello

que no mancha, ni hiere, ni envilece

Bendita bendición que se padece

y que podemos ver con claridad,

luego,

cuando desaparece.

GatroFénix

martes, 1 de julio de 2008

Podemos...¡Pudimos!

" El mundo no está en peligro por las malas personas sino por aquellas que permiten la maldad"
Albert Einstein



Después de todo lo que está viendo uno,
este loco de la ciencia llevaba toda la razón.
Los malos sin cobertura no son nadie, pero
la permisividad de los ignorantes,
la de los cobardes, la de los tibios,
los de ni fu ni fa, la de los confusos y los confundidos,
la de los vagos listillos, los bocazas a sueldo,
los mamporreros de turno y una turba de
julais, gualtrapas lameculos y jibiones,
junto con los ambiguos
son el tremendo ejercito con el que nos toca coexistir.

El mundo tiene destellos de bondad
cuando gente
entregada y competente (con conocimiento y destreza adquirida) y humilde;
gente que cumple el principio de la máxima rectora
(ya descubierta por los mosqueteros: todos para uno , uno para todos)
como la Selección Española de Futbol
que ha llegado a lo más alto en la Eurocopa.
Y que ha hecho soñar a todo un pueblo
(un pueblo ninguneado por los políticos y sus monaguillos)
que es posible la existencia al margen de la ignorancia y de la maldad;
que era posible ganar incluso con los árbitros comprados o libremente sometidos al imperio del mal.

Y haciendo una extrapolación del evento soñamos
que venceremos nuestro miedo y que los de la tropa ayudante;
los ayudadores de la cofradía de los despistados,
que a su vez ayudan a la siguiente escala de mando y así sucesivamente,
hasta llegar donde se nos permite dada la opacidad de la trama,
terminarán dejándonos vivir en el mundo de la coherencia y la naturalidad, libres de encontrar nuestro camino,
sin que la sanción social (tentáculos de la nueva inquisición del pensamiento único) nos mutile
o nos enferme o incluso
nos mate,
en aras y en el ara de la república laica de un estado
ubicado en el mayo del sesentaiocho, entre el país de nunca jamás
y la cámara de los horrores.
Al fin sólo nos queda la palabra.
Disfrutad el momento y haced de la felicidad de todos
vuestra religión más espiritual.

miércoles, 7 de mayo de 2008

Las dunas

Si me hablaras esta noche,
como el que cuenta historias ya sabidas;
contadas tan cerca
que notas el aliento;
me dormiría.
Sería todo sueño,
y volvería en tu regazo
a la noche de la playa.
A aquella playa sin luna,
a aquella llena de barcas
sembradas en la arena,
entre los cepos,
recostadas
del lado del ramal
que las une al ancla.

Ya sé que el tiempo
es el viento que mueve las dunas,
poco a poco, y
rodando,
las crea en otro sitio:
en otro tiempo y en otro espacio.

Ya sé que los recuerdos
son la arena del reloj del tiempo.
arena que cambia de lugar
con la memoria de la forma.

Dunas que aparecen,
despues de un largo viaje
por el tiempo, y
llegan a esta tarde recreando
nuestras formas como un surco de tierra,
surgido del deseo, el todo y el vacío,
girando sobre si, en el enredo del nosotros;
croquetas de las sobras del cocido de nuestra infancia,
antes de pasar por la fritura,
y el hambre del momento
como mejor ingrediente.

Si te encontrara
como el que encuentra
el dracma perdido...
te miraría.
Sólo te miraría
tratando de reconocerte
buscando
en la memoria de la arena
y el piélago bullente del recuerdo
esa peca en tu labio.

Sería todo un sueño
sacado de las dunas de una noche de verano.
Cuando el mar era negro
y sólo se oía, como un eco,
el ladrido de algún perro.

GatoFénix
7 de Mayo 2008

jueves, 24 de abril de 2008

Un no saber que te entra

¿Sabéis de esto que notas
que una palabra indica
que estás fuera
del corazón de otro?

Pues eso,
un no saber
dónde meterte
invade tu cuerpo.

¿Sabéis de esto que notas
que una mirada dice
que te ha sacado
de la niña de sus ojos?

Pues eso,
un no saber
donde encogerte
que al alma pierdo.

Sabéis, seguro que sabéis
que todo cambia y nada permanece,
pero ¿ a que hasta entonces
no lo sentíais de veras?

Es eso,
sólo eso lo que hay,
lo que queda de lo que piensas
que había,
aunque;
Las más de las veces
nunca hubo mucho más que eso,
en verdad.

Pues eso,
un no saber que habitas
entre creencias y fantasmas.
Un no saber,
al cabo,
dónde esconderte
plegado sobre ti mismo
en el inconmensurable espacio
de un corazón
roto:
en el vacío.

GatoFénix 24 abr. 08

Poniendo palabras a los que sienten o sintieron algo parecido y no
quisieron, o ni acertaron a escribir.
Con toda la comprensión y afecto de quien vivió esos desencuentros y
no supo contarlos, porque no había palabras.

martes, 22 de abril de 2008

Hemos tenido un premio, minino.


Premio otorgado por Carolina González Velásquez
http://caingovememes.blogspot.com/2008/04/premio-otorgado-por-benedicto-gonzlez.html
-------------
Por el calor que sus palabras siempre otorgan les paso este premio a:
http://losescritosdegatofenix.blogspot.com/
http://losescritosdemagda.blogspot.com/
http://losescritosdeanais.blogspot.com/
http://losescritosdejavier.blogspot.com/
http://elrincondekari.blogspot.com/
--------------
Este premio está sometido para aceptarlo, a las siguientes reglas:
*Publicarlo en un post haciendo relación al autor y blog de quien te lo otorga.
*Hacer un enlace al blog citado.
*Elegir cinco blogs en los que consideres similares cualidades (calidez)
que aquellas por las que lo recibes.
*Enlazar los blogs nominados.
*Hacer constar estas reglas.
Publicado por Literatura-Poesia en 20:36 1 comentarios
martes 4 de marzo de 2008

jueves, 17 de abril de 2008

También comprendo esto otro (II)

También comprendo este enfoque

No comprendo que no me comprendáis.
Yo mismo, a veces, no comprendo.
También es la verdad.
Tal vez,
vosotros me veáis igual o,
tal vez, al menos semejante,
pero no es verdad;
aunque eso parece.
Os digo:
sabed que no sería una parte de mi sin vosotros,
que no soy mucho.
Sobre todo, con esa complicidad
en vuestros ojos, esa mirada presente,
mejor dicho, interesada,
de los que, aun de pie y tú sentado
te miran desde abajo haciéndote:
mejor, más alto y mas hermoso.
Ese mejor que indica que eres de los suyos,
de los perdedores, de tejas abajo, pero
que habitas en un rincón secreto y preferido de su corazón.

A veces,
es verdad que hay cosas que no comprendo.
Sé decir que no comprendo casi nada.
(Porque uno tenía dibujado desde niño otro horizonte.)
Al fin: pedir peras al olmo.

Y en silencio aprehendo, como si respirara las cosas.
Las cosas que somos y lo que decimos.
La palanca, el bastón, el reloj de cuco o el perfume de música,
el alma de las cosas.
Aprendo de aquello a lo que yo me acerco sin miedo, y
al tiempo,
tengo el valor de mirarlo de frente,
y al fondo de mi mismo.

Abarco lo que cabe en mi,
que aparentemente, es casi nada comparado con la inmensidad del océano,
pero, para mi, en este momento,
vacío y lleno,
es todo, y puede,
una vez más, salvarme de los otros:
El infierno.
La cosa más terrible que dicen que es parte de todos.
Y todos es nosotros;
todos son ellos, y
gracias a Dios, vosotros.
El todo.

GatoFénix

comprendo (I)

Comprendo que no me comprendais.
Yo, os comprendo.
De verdad.
Tal vez,
vosotros no me veáis igual,
tal vez, ni semejante;
eso lo noto.
Pero sabed,
que yo sería sin vosotros,
que no soy mucho,
incluso, sería,
sin esa extrañeza en vuestros ojos;
sin esa mirada ausente,
mejor, entre vacía y displicente,
de los que, aun sentados y tú de pie,
te miran desde arriba haciéndote inferior.
Ese inferior que indica que no eres de los suyos,
de los vencedores.
De los que todo lo que tocan se torna alcantarilla.
Y emergiendo de las heces de este lodazal, te hieren,
en un contrapicado que escupe y envilece.
Comprendo.
Comprendo casi todo.
Aprehendo,
aprehendo lo que a mi se acerca en un instante,
y tiene el valor de mirar de frente y al fondo de si mismo.
El resto es la mentira y poco me interesa.
Abarco lo que cabe en mi,
que es casi nada comparado con la inmensidad del océano,
pero para ti, en este momento
puede ser todo y salvarte.

© GatoFénix 15 de abril de 2008

viernes, 4 de abril de 2008

Cuando ya no viene le Ratoncito Pérez

Por un par de dientes
Al verte esa carita
con un puchero,
he subido hasta el cielo
a por dos luceros;
uno por cada diente
y sus agujeros.
He subido hasta el cielo
como una centella
para hacerte un pañuelo
con brillos de estrellas.
Traigo el arco iris
en la camisa
para borrar tú pena
con mucha prisa.
Caballito de sol,
vaca de plata,
boca de frambuesa
y dientes de nata.
He subido hasta el cielo
como la brisa
para bajarte un saco
lleno de risas.
Iría más lejos,
si hubiera tiempo,
pero más allá no se llega
desde el patio que tengo.
Apoyar la escalera, hija,
del fundamento
requiere mucho espacio
y mucho talento.
Caballito de sol,
vaca de plata,
boca de frambuesa
y dientes de nata
Esta noche la luna
vendrá a buscarnos
que nos quiere llevar
junto a su madre.
La madre de la Luna
cuenta unos cuentos
que te dejará dormida
en un momento.
Te duermes como un trompo,
rueda que rueda,
vuela que vuela,
y el dolor se derrite
como la cera,
la cera lacrimosa
de cualquier vela.
Caballito de sol,
vaca de plata,
boca de frambuesa
y dientes de nata.
Pabilos somos todos
si nos encienden
taladrando la noches
supervivientes.
Supervivientes, Sara.
con mucha suerte,
por el amor que nos nutre
en este presente.
© GatoFénix
4 de abril de 2008

miércoles, 27 de febrero de 2008

Aquí Radio Intercontinental, Madrí

Ha pasado tanto tiempo que parece que han desaparecido hasta los nombres de los recuerdos. Quedan las cosas con sus imágenes nítidas pero me fallan los nombres.
El objeto lo veo claro como el primer día que tomó posesión en su mesita sobre un pañito de color crudo ribeteado de encaje o ganchillo, con su geometría hipnótica de tablero de ajedrez; lleno, vacío.
Como un cajón enorme de madera vainilla y lacas en negro. Los dos cantos laterales redondeados; al frente, unas tablitas doradas que encuadraban dos espacios bien diferentes: a la izquierda, una tela de rejilla tejida en forma de rombos en color hueso
y a la derecha, como la esfera gigante de un reloj cuadrado.
El lado de nuestra izquierda mostraba una superficie textil con relieve y dos tonos que se obtenían por el artificio de la hilatura. Sería de un perlé fino, muy suave al tacto de mis manos de niño que adivinaban tras de aquel telón una oquedad circular como si de una plato de loza hondo se tratara. Luego supe que aquello era un altavoz de dimensiones considerables por el que salía toda la magia de la música y la palabra.
Bajo el cristal curvado, aquella esfera contenía: en todo el centro, las agujas color marfil a todas horas enfrentadas. Giraba aquel ingenio, sobrevolando rasante unos enormes números donde estaban las emisoras, obediente al efecto de un botón de baquelita negra del tamaño y forma de algún grifo de cocina.
Más abajo, tenía otra agujita de color rojo que viajaba misteriosamente por una carretera en arco, el radarik (fascinante nombre) que afinaba las frecuencias, accionado por el único botón , central, más pequeño y de cilíndrica forma, con la superficie rayada para facilitar su manejo y para que no resbalara, porque andaba un poco duro ya de nuevo. Veíase su efecto en un ojo mágico (que así se llamaba) de color verde que cuando estaba centrada la emisora su aspecto era como el ojo de un gato a la luz del sol y cuando la frecuencia llegaba débil temblaba, y se extendía y se replegaba sin sosiego, como el ojo de un gato a la luz inquieta de un candil. Entonces mi padre, que en paz descanse, intentaba con el radarik centrar y afinar, a golpe de botón con incierto beneficio.
Sobre la peana y bajo los cuadros el juego de botones: uno para cambiar de onda, otro para el volumen, otro para graves y agudos que junto al primero descrito completaban dos pares más el central en perfecto equilibrio.
En todo el pueblo de Zafrilla no existía otro aparato de radio, ni mejor ni peor, que no había otro y allí en el comedor de nuestra casa se juntaban los hombres a trasnochar algunas noches de aquellos inviernos; y fumaban y liaban y fumaban escuchando lo que fuera que yo desde mi dormitorio solo percibía el olor del tabaco y la voz de mi padre entresacada de las otras que no me decían nada. Así dormía bastantes noches, con algún sobresalto cuando en un clarear de las ondas sobre todo el barullo se oía: "Aquí Radio Intercontinental: Madrí"
Sin embargo la marca se me desdibuja; aunque podría jurar que es un Inter.

© GatoFénix

La memoria fosil de los ecos

Para no sufrir por las desilusiones
petrificaste el corazón,
quedando, largo tiempo,
hierática, como una cariátide
del templo del olvido.

Ya sabes lo sensible
que puede ser
un corazón de piedra.
Suave como la seda,
se convierte en un canto rodado
que se acopla,
a todas las palmas
de las manos.
Compruébalo si quieres.
Atrévete a cogerlo.

Cuando
sobre él deslizas suavemente los dedos,
como sobre un pecho,
y así cierras los ojos,
empieza a amanecer el infinito:
toda la información de los hechos,
que viajan en tu palma,
que salen de ahí dentro,
que viajan por tu espalda
que salen de entre los dedos.
Es una nave del tiempo,
la memoria fósil de los ecos.
Memoria de memorias;
memorias como sueños
de escenas, de secuencias y
hasta vidas que pendíeron
de un solo beso.

© GatoFénix

martes, 12 de febrero de 2008

No encuentro palabras para contaros

Porque no encuentro las palabras esta noche.
Me vienen
imágenes y luces pero
no, palabras.
Imágenes que se borran,
después de un tiempo y pasan a otra
estancia. El ruido informativo.
No llegan las palabras cuando las necesito.
Hay silencio y
no hay palabras.

A veces, el dolor no trae sino gritos.
El sufrimiento callado.
Sin palabras.

Pienso, en palabras,
lo que veo, en silencio.
El mal.
El mal es tan grande que da miedo.
Su poder se extiende…
como mancha de aceite en el pergamino de la vida.
Al trasluz, queda transparente,
Sin corazón siquiera, bien lejos del alma
(que enseñan que no existe)
La tinta de la ley se nubla o desaparece...
Según conviene.

Qué queda sino confiar en Dios.
Terrible el desamparo de los hombres.
No hay cobijo en la racionalidad del hombre.
Ninguna inteligencia puede comprender
Su crueldad y falta de sentido.

¿Qué palabras me dejan sin habla, esta noche?
La ignorancia,
la manipulación,
la apariencia,
el cinismo del mal.
La venganza del miedo cerval.
El poder por el poder.

¡Qué circo, Señor! ¡Qué circo tan infame!
Matriarcados feministas,
que hablan de machismo.
Machistas con bata de cola y faralaes;
Un carnaval, carnaval.

¡Qué fabricas de toreros!
Y toreretes.
¡Que poderío!
Algunos.
¡Cuánto impresentable con micro!
Y credenciales.
Cuánto ego con licencia para matar.
¡Qué lio, nujer!
Qué caos con avaricia y
Besamel.

Ahora que caigo
¿A quién beneficia el caos?
¿A Carlos Arguiñano...
O a esos quinientos que dice la radio
que tiene todos los cuartos?
Por eso pueden comprar
todo lo que se vende.
Incluso pueden comprar,
a quien se vendiera o vendiese,
un suponer,
barato o caro, eso depende.
¡Qué pena! de gente.
Hasta entre los pobres está mal visto,
ser decente.
Vean a quien representa los sindicatos.
Una locura.

Es una chufla: “jaja, Chicos,
estos dicen que no fuman ¡y que son decentes!
Una vergüenza total
pero qué bien montado todo
que parece de verdad.
Mentira la comida que nos venden;
mentira los frascos de los Zumos;
mentira lo que cuentan por la Tele;
mentira lo que ofrecen los seguros;
Del "fres banquin" ni te cuento;
que ya lo sabes seguro.

Y para terminar, hombres y mujeres,
la incitación a la mentira de los seres.
¡Qué humanidad tan triste,
sin hombres y …
casi sin mujeres!

© GatoFénix

Reloj del Sol naciente


Cuando era tarde para todo
me compré un reloj,
un reloj automático,
automático de acero,
de acero y de Japón.

Por su naturaleza,
su vida dependía de la mía.
Y así con esta industriase
crea mi futuro cada día.
Sin trampa ni cartón.
Cuando nadie daba una perra chica
por mi vida, yo me compre un reloj
porque era el símbolo del tiempo,
el tic-tac de la vida.
En tiempos de zozobra,
una quimera.

Debía ser
una máquina especial, pensé.
No valía que tuviera un corazón
de cuarzo, con vida independiente.
Ya está! me dije.
Será un instrumento de medida,
de mi vida dependiente.
Así sus manecillas
marcarán las horas
como el regalo de mi vida.

El ballet de las horas en la esfera.
Algunos pensarían
que es un capricho tonto y,
puede que aun lo piensen. Incluso
El relojero con gran convencimiento me decía:
"No es muy exacto, varía algún segundo"
-Y a mi qué- pensé.
Como si el sol, para salir en punto,
necesitara reloj de cuarzo....
Y sale todos los días.
Todos los días de punta en blanco.
Desde hace mucho, todos los días
¡Desde hace tanto!

Desde entonces vamos
juntos funcionando,
a la hora en punto, de la vida.
Los dos somos dos
piezas vivas del reloj inabarcable:
La propia vida.
Por eso me regalé el reloj
de corazón aparente
con una esfera de nieve
y nombre de sol naciente.
Para celebrar la vida,
el regalo del tiempo;
no para medir la vida,
que es inconmensurable,
sino, para ser
o sentir el propio tiempo
y las estaciones
según el momento.

Llevamos un año en sincronía,
un año, cinco meses
y unos días, de un nuevo comienzo.

A vosotros, y al resto de la gente...
os ofrezco este modesto presente.
Piensa y siente.

© GatoFénix

Otoño y oro

Otoño y oro.
La melancolía es droga barata que puede costar la vida.
El otoño dicen,
es pura melancolía,
he oido que sobre todo en Septiembre.
Pero veo que
es la estación de los frutos,
la de los colores cálidos.
Y tiene esa luz del membrillo,
que tanto canta
Como el oro puro
acogedor.
Los árboles,
sin ir más lejos,
Visten sus mejores galas,
exhiben su mejor traje.
Y hasta,
cuando caminamos, en nuestro otoño,
encontramos, a nuestros pies,
níscalos que se muestran
tímidos y escondidos
a los pies de los viejos pinos.

© GatoFénix
5 de diciembre de 2007

En memoria de mi padre.

A veces vienen recuerdos y
quedas prendido en ellos,
apenas respirando.

Primero creí
que los duendes del “pom-pom”
se habían tomado el día libre.

Al poco, cuando se empezó a enfriar la cara de mi padre,
y supe
que no volverían.

Entonces, los duendes de las células
se fueron poco a poco,
hasta quedar sin nadie.
Tu cara se llenó de ausencia
y aumentó el aire en la estancia.

No estaba yo siquiera,
más de lo que ahora estoy,
en aquel trance de entonces.

La cosa iba rápida, sin embargo
parecían fotogramas de recuerdos,
deslizándose por el tamiz del agua.

De la mano: el misterio y la evidencia.
Juntos: inequívocamente separados.

No volvería a ser igual
el tiempo ni la gente
desde que sobrevino el hecho
de mi padre muerto.

Me dejó la infancia
de cuerpo presente.
Y mis ojos velados
apenas distinguían
la imagen solapada
del presente incierto y el pasado difuso.
Del pasado cierto y el difuso presente.
Tal como la confusión de un beso.

Posé mi mano sobre su pecho.
Algo había cierto:
Los duendes del “pom-pom”
se habían ido para siempre.
Una almendra amarga durmió mi boca
y la saliva quemó mi esófago.
Escupí en el pañuelo y lo estrujé con fuerza.
Entonces lo supe.
El fruto de árbol de la ciencia
del Paraíso…
para mi que no era un manzano.

© GatoFénix

Recordar es sentir de nuevo.

Recordar es sentir de nuevo.
Secuencia:
En mayo se fue mamá

Qué tarde la espera y no llega
nada o nadie.
Papá me cuenta:
- Hablaron aparte.
"Silencio en la noche: tango"
Tantas veces dicho por ti, papá.

¡Qué tarde!
La espera y no llega.
Nada.
Nadie.
Tarde espera que llegue
la nada; te sientes Don Nadie.
Lo que elegiste ser y luego te impusieron.
"Ciclista, Paraguas, Bebé, Sombrilla y Cine"
Tus chascarrillos, papá.

Ya sabías que es tarde
antes de esperar, pero
en esta última espera,…
ella y él.
Impera que no llegue nadie.
Apremia la prisa de que no moleste mamá
¡Qué trastorno, por Dios!

Ya vinieron y dices:
- Espera, Fernando. No la mováis ya. Eso antes.
Ofensas recibes.
Ni caso te hacen.
“Culebrillas, pesa cantos, habichuelas y garbanzos”

- "Hasta la eternidad, mamá"
- Me dijiste, papá, que le dijiste
Habías besado su frente.
Tenía fiebre. Se la llevan y
te dejan llorando
solo.

El hijo cobarde y mezquino
y la nuera perversa imponen criterio.
“Que la lleven donde no moleste”.
Y ellos con ella, Corral de comedias de Almagro.
Y nosotros de viaje
Llegando al cierre de milagro.

Le dije unas cosas al oído,
La acaricié,
su piel inolvidable llena de infancia y cuentos,
su cara, su vientre, sus manos y sus pies…
la besé antes de que el frío la convirtiera en nácar…y me fui.

Así hasta las ocho.

No llegó a calentar la cama, la pobre.
Sonó el móvil, pero antes,
No se si en sueños o a duermevela,
te noté cerca; y te ibas…
Más, no hubo nada.
El escarnio, la impotencia y la rabia;
finalmente el llanto ¿verdad, papá?

Era por mayo, como ahora, y no hace tanto.
Y ahora que lo cuento,
No hace nada.

© GatoFénix

jueves, 31 de enero de 2008

Entre el dicho y el hecho

No saldrá de la pluma de este minino
otra cosa que palabras y palabras.
Unas serán ciertas, otras acertadas;
dirán lo que conviene o lo que convino.

Pero tanto las unas como las otras
no serán sino palabras de los sueños
que embaucan con sonidos halagüeños
y seducen envolviendo nuestras horas.

Palabras, que escucha el alma transitada;
palabras, que luego brotan por el cuerpo:
suspiros y silencios de madrugada.

¡Palabras, sólo palabras! lo que vendo,
amigos. Somos palabras encarnadas
con túnicas de colores refulgiendo.

Palabras para tomar en serio, luego
somos palabras, entre el dicho y el hecho.
Palabra.


© GatoFénix