jueves, 17 de abril de 2008

También comprendo esto otro (II)

También comprendo este enfoque

No comprendo que no me comprendáis.
Yo mismo, a veces, no comprendo.
También es la verdad.
Tal vez,
vosotros me veáis igual o,
tal vez, al menos semejante,
pero no es verdad;
aunque eso parece.
Os digo:
sabed que no sería una parte de mi sin vosotros,
que no soy mucho.
Sobre todo, con esa complicidad
en vuestros ojos, esa mirada presente,
mejor dicho, interesada,
de los que, aun de pie y tú sentado
te miran desde abajo haciéndote:
mejor, más alto y mas hermoso.
Ese mejor que indica que eres de los suyos,
de los perdedores, de tejas abajo, pero
que habitas en un rincón secreto y preferido de su corazón.

A veces,
es verdad que hay cosas que no comprendo.
Sé decir que no comprendo casi nada.
(Porque uno tenía dibujado desde niño otro horizonte.)
Al fin: pedir peras al olmo.

Y en silencio aprehendo, como si respirara las cosas.
Las cosas que somos y lo que decimos.
La palanca, el bastón, el reloj de cuco o el perfume de música,
el alma de las cosas.
Aprendo de aquello a lo que yo me acerco sin miedo, y
al tiempo,
tengo el valor de mirarlo de frente,
y al fondo de mi mismo.

Abarco lo que cabe en mi,
que aparentemente, es casi nada comparado con la inmensidad del océano,
pero, para mi, en este momento,
vacío y lleno,
es todo, y puede,
una vez más, salvarme de los otros:
El infierno.
La cosa más terrible que dicen que es parte de todos.
Y todos es nosotros;
todos son ellos, y
gracias a Dios, vosotros.
El todo.

GatoFénix

1 comentario:

Taleph dijo...

cómo me gustan tus escritos Gato!!
Lili