viernes, 7 de noviembre de 2008

Acerca de los hombres

El hombre cuando es hombre,
entonces y sólo entonces,
el hombre digo,
es el opuesto por el vértice
de tí.
Es el fractal complementario
de tu cuerpo,
la cuna del alma.
Que llega
por la cara oculta de la Luna.

El hombre siempre es un aprendiz de hombre,
en muchas ocasiones sin maestro.
Es y sólo es
cuando es un misterio
inabarcable.

El hombre cuando es hombre
tiene un silencio y un suspiro
que nadie sabe.

Se venden muchas cosas como hombres,
pura mercaderia conveniente
para generalizar el no hombre, y así,
quemarlo en la hoguera.

Muy pocos conocen un hombre
algunos, hemos tenido esa suerte.
Y no lo puedo contar.
Necesitaría verte el fondo de lo ojos y luego
abrazarte.

El hombre es un peligro;
rebosa libertad.
El hombre, y no es de ahora,
está en peligro de extinción.
El hombre sobrevive a pesar del hombre
y ayudado por alguna mujer...
no sé. Le debe todo a ellas pero,
cuando hay complicidad, no hay deuda,

Los hombres, dispares entre si,
como los cantos rodados andan
en el río de la vida.
No puedo dar más pistas...
sus huellas, sus huellas son su marca:
las hay de malaquita, de jade,
o de topacio, de ámbar , de amaranto
de cuarzo, de zafiro de espliego o de coral.

No puedo hablar del hombre, sin compasión
por él.
Ser un funambulista sobre un cabello de mujer,
es todo un arte que merece
mi respeto y mi silencio.
Si algún día no hay hombres
entonces no habrá nada, aunque parezca
que haya algo.

GatoFénix

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