domingo, 7 de diciembre de 2008

Esperando la nieve del invierno

Dejando caer los silencios como palabras, miraba, a través de mi, Callada.

Volví la cabeza, pero no había nadie.
Volví a mirarla,
y le dije sin palabras,
que sólo me sentaría a su mesa.

Suspiró y dijo:
"hacia tanto tiempo..."
y me cogió la cabeza entre sus manos
y me acostó en su pecho.

Todo era calma.
Me dejó escuchar sus latidos
cálidos,
como borbotones de palabras
en la redoma
de cobre y oro puro.
Alquimia maga.

Después de tantas vidas
errantes
en el pellizco de un sueño
nos vemos frente a frente.

Ah...
Pasó un siglo en un minuto cuando nos miramos.

Un hormiguero en la espalda,
un revoloteo incierto en el hueco de uno mismo, y nos reconocimos.

Dejando caer silencios como palabras
pasaba el tiempo.
Miraba a través de mi,
callada.
Sin despegar los labios los posó en mifrente y dejó rodar su aliento por mi mejilla y acercó su oido a mi oido para escuchar unidos la mar.

Mis manos te abrazaron
te recorrían...

Tu cuerpo, paso a paso, dejó de ser un sueño perdiendo las fronteras.
Era tan poco a poco
que no sé cuándo se confundieron
ambos en el Tao.

Y el misterio
dejó sentirse
apareciendo en cada célula
una brillante estrella
dentro del abrazo inabarcable del Cosmos.

Oficiamos el misterio revestidos de luz de luna.

El tiempo se quedó quieto...
como la única hoja de una rama
que nos miraba, helada, tras la ventana.

...y así fue.
Y cerrando los ojos,
al oido te cuento para que veas,
aquel momento,
cuando nos encontramos y nos reconocimos...

esperando la nieve de un invierno.


GatoFénix
(01-12-2008 lleno de esperanza)

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