lunes, 21 de diciembre de 2009

A Jose Javier, que sobre sus palabras, va.

Querido José Javier, el poema.
Cada uno es un poema.
Poema como sendero que empieza..
con un "te quiero" pero empero
sin saber, todavía nada.
Nada cierto hay en él.
La incertidumbre
es sólo un comienzo
y unos pasos más adelante,
que versos llaman,
surge esa esfera que tú dices.
A veces, es la bola de cristal
de la Virgen de Lourdes.
En la que hay un viaje de tus padres
y su ausencia; el cristal y la luz
(con la mágica fosforescente imagen);
el agua encapsulada;
la nieve que cae...
(al poner el mundo boca abajo con tus propias manos)
El breve espectáculo.
Dura mientras lo cuentas y un poco más,
un estrambote que no es
sino el eco en los demás.
Y así concluye.
No tanta gente sabe leer un poema,
casi ningun hombre y pocas mujeres
porque han perdido el corazón en el viaje de ida
y pasan de creer que hay una vuelta
al otro lado de nosotros.
andan sin fe ni esperanza y la caridad,
desgraciadamente,
no la han vivido.
Por eso no ven las esferas matriz
que tú encuentras y que a mi, me sorprende
que tu encuentres y te sorprendas.
Porque son poemas, que yo puedo leer
y emocionarme como si fueran de otro,
y los comprendo y no sé de dónde han salido,
pero los veo llenos de la sabiduria de Dios.
Y doy gracias,
por haberlos podido contar
y no siento orgullo, sino,
que cumplo con un servicio
a vosotros.

GatoFénix
(Que tambien es
ReikiMaster
y que piensa, que casi todo,
en muchos de nosotros,
es...
un reencuentro)

¡Feliz Navidad 2009!

Acabando está
la recoleción de los frutos
secos, los últimos. Olor
de castañas y vientos
de nieve nos llevan de la mano
al invierno,
al frío,
a la intemperie hostil,
a las inclemencias del tiempo.
Al tiempo de la noche interminable
y de los días
breves.

También,
nos sugiere el invierno
la casa acogedora
donde vimos la luz
de las primeras palabras:
nuestro primer hogar.

Ahora,
la chimenea, encendida,
nos muestra su espectáculo,
igual y diferente, cada vez
que los troncos de encina
se consumen enfrente
y con nosotros.

Troncos que se incineran,
yacentes,
reflejados en la niña de nuestros ojos.
Lapsos de tiempo, hipnotizados;
hipnóticos momentos entre cabezadas;
Calor, color y danzas;
danzas de colores y llamas,
llamas cálidas y brillantes;
Brillanres pequeñas estrellas fugaces,
a veces,
como chispitas de bengalas
en nuestros remotros cumpleaños.

Cerramos los ojos y...
¿qué nos traen los otros ojos,
los ojos, sin párpados, del corazón del alma?
- Los deseos de siempre,
incluso las mismas preguntas.
Los nunca dichos, algunos,
todavía, no cumplidos.

Mmm... Despiertan nuestra alegría esas chispitas...
Son las burbujas, del champán del fuego,
que brindan por las semillas que, algún día,
serán fruta de cualquier verano.

La Navidad es un tiempo de encuentros,
de ausencias,
de compromisos y ...
desencuentros.
Entonces, el turrón amarga como hiel,
el vino nos duele y nos enfría
como una mala borrachera de anís.

El tiempo del invierno es,
o eso creo,
la escarchada manta de la cama
que hace germinar nuestros sueños.

Que mis mejores deseos estén junto a los vuestros
y puedan despertar
cualquier mañana.
Juntos.

GatoFénix

sábado, 5 de diciembre de 2009

Meditación II

Bonito el vaiven
de las plumas de la orilla,
Hipnótico suburbio
de recuerdos varios.

Uno de ellos, sin ir más lejos,
todavía un misterio...

Transgresor puente romano
y la otra ribera de Córdoba
comunicada por sus ojos.
Abajo,
y a su/tu lado,
el río perezoso
dibuja una frontera diluida.
Hubo un nosotros:
A la hora sin sombra
de un lejano día.
Y aún se siente en la piel
la sofocante siesta.

Un encuentro en los remansos,
furtivos e inexpertos...de un río de siempre.
"Una de romanos"

Un...
(todavía un misterio)
recuerdo de manos temblorosas
con los pocos años en la yema de los dedos,
sobre un colchón de sueños
antes de levantar el vuelo.
Una almohada que explota:
plumas al viento.
Y un pequeño sobresalto que no te cuento.
Chicharras y pájaros
domingueros.
Eso sí,
Sorpresa y fuego.


Algunos besos sueltos
que hubieron de quedar
barnizando unos labios
por ahí y por allá,
como lamiendo el viento.

Y pasa tiempo y más tiempo.
Y luego pienso: "pienso, luego existo"
¿O es al revés? Lo pienso luego.
¿Qué pasa con el tiempo que pasa.
Que dónde va a parar?
Seguro,
que a la mar del tiempo.
¡Mecachis!
¡Mecachis en la mar!

Desde esta orilla,
hoy,
viene el recuerdo...
evaporado del mar ese del tiempo
y salta un misterio, agazapado
hace mil años.

Levanto la vista sereno para entrever...
Balsámicos juncales
o yerbajos todos,
como anónimos apóstoles,
lavánsedoles los pies,
“eternamente”
hastiados por el sol;
abajo, encenagados;
doblegados, arriba...
En el penúltimo atardecer
de Última Cena.

Panta rei, Guadalquivir,
intemporal alumno de canosas riberas.

GatoFénix

jueves, 3 de diciembre de 2009

Meditación I

Cada vez
que naufragas en tus pensamientos
te agitas en el no tiempo,
sumergido,
medio cuerpo, en hoy;
...el otro medio,
Dios sabe dónde.

(El breve tiempo entre inspirar y espirar)

Casi me siento de gasa.
Levedad,
calor,
ser...

Inhalas y
emerges cuando un ruido del presente
golpea tus sentidos.
Entonces,
en ese instante,
consciente de la esfera de la mente,
respiras y suspiras,
quedando la conciencia intermitente

en un largo momento...
pendiente....
Como una gota de rocío
es el presente.

GatoFénix

viernes, 20 de noviembre de 2009

Que viene el coco...

Pues mirad, zinnia y demás lectores, en casa lo de meter miedo estaba prohibido. Ahora lo recuerdo. Contaba mi padre un episodio de su infancia, que viviendo en Pola de Lena, donde nació, había un patio que había que cruzar para llegar a los dormitorios. No imagino el espacio, pero bueno, sigo. El caso es que mi abuelo era funcionario de prisiones, y me imagino que
a veces tendrián algún reo y las celdas estaban al lado de la vivienda familiar. Tampoco, mi padre, me dio muchas explicaciones lo que me impide dar detalles, pero a lo que íbamos: cruzar el patio aquel, de noche, con una vela o un candil, les daba miedo a todos.
Visto lo visto, como remedio, mi abuela, que por las fotos trasluce un saber atender desde la intreligencia emocional que ya quisieran muchos, se le ocurrió decir que el miedo entraba por el culo (ella lo decía sin eufemismos) y que había una solución.
- Vosotros con una mano os tapais el culo y echáis a correr, y entonces el miedo no puede entrar.
Aquí se abre un capítulo de hondas reflexiones sobre todos los aspectos y sus implicaciones, que me han ocupado parte de mi infancia y principios de la adolescencia.
Y así me lo transmitió mi padre, último de once hermanos, y a mis otros hermanos. No digo yo que sea cierto, porque aunque no soy Juan Sinmiedo, no destaco por esa circunstancia, pero poco he utilizado el consejo de la abuela Aurelia. Sin embargo, lo encontré desde niño un tanto gracioso.
Ahora, con los miedos de los tiempos que nos tocan vivir, creo que es buena cualquier protección. Y yo creo que si es que no te ve nadie, moralmente ayuda. Estoy seguro de ello.
Abrazos

sábado, 14 de noviembre de 2009

El otoño es la tarde, el año el día...como es la vida.

Muy bonita la imagen que brota de las palabras.
Un poema de Narci sobre el otoño, me lo pinta.

El otoño es la tarde;
el año, el día...
como es la vida.
El ocaso es
el otoño de cada día.
El otoño...
que rezonga,
cargado,
de frutos secos,
uvas de rebusca
(algunas pochas)
y el cansancio que trae,
las últimas horas.

El Sol es un membrillo,
las pocas pámpanas que quedan,
de calabaza...
algún melón rajado lleno de hormigas,
pero eso sí,
los árboles que dan al Júcar
parecen dulces de confitería:
Almendras laminadas,
chocolate con leche, de pastelería,
garrapiñadas,
orejas de fraile,
hojandradas,
pestiños con canela
y miel de lavanda.

El celofán de la brisa
todo lo envuelve
y nos lo muestra.
El otoño tambien es
el cansancio de una pequeña cuesta.
Como ir a S. Julian el tranquilo
a la hora de la siesta.

Tambien son los otoños,
en sus primeras noches,
los soportales de la plaza
y las calles de transeuntes
bien albergados y vahosos...
las machihembradas parejas
empujando un cochecito
con esquimal dormido.

Cuando se nos viene a la cabeza
que la vida es una castaña
(dos euros la docena)
con una sonrisa,
la pelamos, quemándonos los dedos,
y la degustamos calentita,
oliendo... a papel de estraza
y a guante de cabritilla.

Para los jóvenes sólo es, en su vida, un otoño;
para los más mayores, para los enfermos,
para los pobres y los tristes pudiera ser,
el otoño de su vida.

GatoFénix

martes, 3 de noviembre de 2009

D. Francisco Ayala ¡Descanse en paz, maestro!

hoy,
el hombre que da nombre
a mi calle,
ha partido.
¡Que tengas una venturosa travesía!
Tú mismo dijiste hace unos años
- "Ya no tengo futuro".
Apagando un ciento de velas, también decías
-"Sólo tengo un presente congelado".
¡Que en paz descanses, maestro!
Tengo en mi calle tu nombre
y la pondré de luto, para que
guarde silencio unos días,
con el corazón a media hasta,
en profundo respeto.

Naciste en el mes del gato,
en el año del caballo de fuego.
Y ha venido el ocaso de tu vida
en días de escorpio, año del buey,
el que te llevará a su grupa tan lejos
como pueda alcanzar la imaginacion del hombre.

Ciento tres años concluidos,
pasado el día de los difuntos,
tan llenos de juventud y lucidez
que me hacen decir:
-"Todavía nos hacías falta"

GatoFénix

martes, 6 de octubre de 2009

En homenaje a mis padres Amparo y José Mª



Y a su recuerdo imborrable en nuestra vida, para volver a ser niños un poco.


Tambien un poco de mi propia historia y unas reflexiones.

Ahora, con la centrifugación del alumnado (por Ley), casi todos los niveles gozan de algunas cualidades de una escuela unitaria.

Yo mismo empecé , como muchos niños de los cincuenta (también había niñas, pero entonces se sabía que el masculino las incluía y no sólo significaba niños) en aldeas perdidas o pueblos pequeños de cualquier parte de España. En una de ellas, empecé como alumno en Zafrilla, provincia de Cuenca. La Cuenca en que me parió mi madre donde la Virgen de la Luz a este lado del puente de San Antón: Hospital de la Beneficencia en aquel junio de 1951.

En este caso, como había número suficiente de población, se disponía de una clase de niños, en la que mi padre era el maestro, don José María y que estaba situada en la planta baja y una clase de niñas, donde estaba mi madre, doña Amparo, situada en la planta alta.

Era como un cuento suizo, por el paisaje y las nevadas... y por el olmo de la plaza lleno de carámbanos dos meses en invierno, que a poco que lo imagines, en un descuido, te sale la poesía y dejas el relato a medias y te lías a tirar bolas y a dolerte las manos del frío y los malos guantes.

Veinte años, después de aquellos cuatro o cinco que yo tendría, cuando ya leía como un papagayo, todo según frescos recuerdos aunque parezca mentira;y ya escribía con pluma de mojar, en cuadernos de media cuartilla, con pastas blandas de color verde pastel.

¡Ah! la tinta la preparábamos nosotros, que venía en unas barritas cubiertas de papel plata con un gallo y se llamaba Fix o algo parecido.

Lo del gallo era seguro, en azul marino y blanco.

Como decía, después de esos años, la historia daba una vuelta en esa espiral que nos lleva

y me incorporé como Maestro en Los Molinos, un anejo a una pedanía (La Alameda de Cervera) que a su vez correspondía a la ciudad de Alcazar de S. Juan, Corazón de la Mancha (Ciudad Real)

Para entonces, ya había terminado la carreta de Magisterio;

ya murió Carrero Blanco, que estaba yo de guardia en la COPE de Ciudad Real ese día y nos comimos un tiznao con los guardias que estuvieron por allí, por que tenía órdenes el cabo de vigilar las comunicaciones, por eso puse sólo música Clásica y sólo daba "indicativos" con la hora;

y ya hice la mili, que me pilló de imaginaria en Alcantarilla, Murcia, cuando se comunicó la muerte de Franco y menuda la que se armó allí fuera.

El miedo y la confusión, y los taconazos, y los coches que se oían en la explanada... y, dentro del barracón, yo; con la radio en la mano, de oyente esta vez, sentado en una piltra, ahí de media anqueta, y la peña durmiendo, hechos polvo de las putadas del día y tirándose pedos y roncando...como todas las noches, a su amor.

En ese destino, Los Molinos, como consta en el documento que conservo,

me dieron, los Inspectores de Educación (El Inspector Jefe D. Ángel Díaz Peco y el de Instituto Nacional de Previsión y Cotos Escolares, del que no recuerdo su nombre)

dos Votos de Gracia por la Excelente Labor Realizada.. Algo inusual en aquellos tiempos.

Tanto, que no conozco a nadie que tenga esos méritos; de forma que ya empecé trabajando a fondo y en la buena línea hace ya treinta y cuatro años, creo ¿o son cursos? No sé.

Ahora, cuando la ignorancia, la zafiedad y el "pensamiento único" ha tomado la revancha y siendo testaferros de “DonQuiensea”, han involucionado la educación a estos niveles que conocemos, renombrando cosas o simplemente vaciándolas de contenido, se les llena la boca de “aprendizaje cooperativo”, tal vez, emulando las cooperativas de Freinet con su aprendizaje globalizado de la lectoescritura, para adultos allá en Brasil.;

o tal vez, por desconocimiento lo adjudican a Vigotski, demostrando que no saben lo que es la zona de desarrollo próximo;

o la reconversión de los Centros de Enseñanza en “Centros de Engorde y Esparcimiento” siguiendo la coherencia de vida o la justificación Rousoniana, que de los siete hijos, que creo fueron, a todos los mandó a la “inclusa” para que el Estado se encargara de ellos.

Pocos conocen esto, como tantas cosas, y casi van a entronizar este “santo” dentro de su “ateario” particular.

Ahora “apuestan” por los ordenadores, que no sé muy bien qué utilidad tienen si no se domina la escritura manual, ni la tecleada, y mucho menos la lectura en todas sus variantes.

GatoFénix


jueves, 23 de julio de 2009

La memoria de los árboles_ Enya


A mis queridos árboles de la Serranía
árboles de la Cuenca de mi niñez.
Árboles llenos de la vida que me dieron;
árboles que crecieron conmigo;
árboles que amo aún en sus cenizas.

Hoy me toca llorar vuestra muerte,
qué pena haberos sobrevivido.
Erais mis hermanos y ahora lloro por vosotros
lágrimas densas como vuestra resina,
lágrimas que llenan un vacío imposible de llenar.

Todavía en llamas el monte,
víctima de pirómanos que no han amado nunca
y no sabrían sentir cómo asciende al cielo
la fuerza jugosa de la tierra.
Y cómo al apoyar nuestra espalda,
nos limpian.

Cuánta incultura, Dios;
Cuánta codicia,
qué mala mezcla, las dos.

Hoy, el humo nos ahoga.
se calcina el monte y el alma de un niño
que no podrá respiraros más
ni sentirse pájaro con los pájaros
mirando vuestras copas.


enya

Enya

viernes, 19 de junio de 2009

Recordar es sentir de nuevo

"Recordar es sentir de nuevo". 
Secuencia: 
En mayo se fue mamá 

Qué tarde la espera y no llega 
nada o nadie. zozobra, desconcierto. 
Papá me cuenta: 
- Hablaron aparte. 
"Silencio en la noche: tango" 
Tantas veces dicho por ti, papá. 

¡Qué tarde! 
La espera y no llega. 
Nada. 
Nadie. 
Tarde espera que llegue 
la nada; te sientes Don Nadie. 
(Lo que elegiste ser y luego te impusieron) 
"Ciclista, Paraguas, Bebé, Sombrilla y Cine" 
Tus chascarrillos, papá. 
La infancia. 

Ya sabías que es tarde 
antes de esperar, pero 
en esta última espera,… 
ella y él...deciden. 
Impera que no llegue nadie. 
Apremia la prisa de que no moleste mamá 
¡Qué trastorno, por Dios! 
Miedo a los otros, 
como si fueran ellos quienes llegaran. 
Me imagino el teatr, la histeria 
las componendas, las consultas al fraile 
la sugerencia de éste al médico y así, la ambulancia: 
El traslado 

Ya vinieron y dices: 
 - Espera, Fernando. No la mováis ya. Eso antes. 
Ofensas recibes. 
Ni caso te hacen. 
 “Culebrillas, pesa cantos, habichuelas y garbanzos” 
lágrimas de un viejo esquilmado, humillado y abatido. 

- "Hasta la eternidad, mamá" 
- Me dijiste, papá, que le dijiste 
Habías besado su frente. 
Tenía fiebre. Se la llevan y 
te dejan llorando 
solo, solo, solo 
con tu rosario de cuentas fluorescentes 
y con tu Parkinson haciéndolo tintinear en el niquel 
de los brazos del sillón de skay. 

El hijo cobarde y mezquino 
y la nuera perversa imponen criterio. 
“Que la lleven donde no moleste”. 
Y ellos con ella, Corral de comedias de Almagro. 
"...y malos pájaros" dice el refrán 

Y nosotros de viaje 
Llegando al cierre del hospital, 
de milagro. 
La encontre en coma y sondada 
¡pobrecilla! 

Le dije cosas nuestras al oído y que la quería 
mientras lloraba 
La acaricié. 
Le acaricié su piel inolvidable 
llena de infancia y cuentos, 
su cara. Posé mi mano derecha en su vientre, 
mi primera casa; y reparé detenidamente sus manos todavía tan bellas, 
sus dedos de uñas largas. 
Sus manos luego las rodillas y sus pies desnudos…les di calor; siempre 
tuvo frío. 
La besé 
antes de que esa noche la convirtiera en nácar…y me fui. 
Un hermano trajo una rulot y allí pasamos la espera 
Así hasta las ocho. 

No llegó a calentar la cama, la pobre. 
Sonó el móvil, pero antes, 
No se si en sueños o a duermevela, 
te noté cerca, mamá; y te ibas… 
Más, no hubo nada. 
El escarnio, la impotencia y la rabia; 
finalmente el llanto ¿verdad, papá? 

Era por mayo, como ahora, y no hace tanto. 
Y ahora que lo cuento, 
No hace nada. 

GatoFénix 

sábado, 16 de mayo de 2009

Una gota en papel secante

No hay palabras que enreden los cuerpos
como el silencio.
Los silencios que llenan momentos y
crean palabras...
después, mucho después.

Cuando la piel perlada de la frente
adorna el rubor de tu cara,
mejillas y labios de fruta,
melocotón y fresa, 
y resbala todo en una gota
sobre una teleta.
Como el aceite esencial del amor
se expande,
corriéndose como la tinta
difuminando el borde
hasta confundir 
los cuerpos materias de las cosas,
virando los colores,
mezclando texturas, olores
(topacio y amatista)
hasta perder los límites,
entrando...
donde no hay fronteras para beber,
a pequeños sorbos,
el agua del mundo y de la vida
abrazado a ti, hasta ese punto,
que torpe os cuento con las palabras
que tarde van llegando
después;
mucho después de ser,
por un sintiempo,
un lamparón transparente
en un antiguo billete,
en todo el mundo vigente... y
de incalculable valor.

© GatoFénix


domingo, 3 de mayo de 2009

Slogan malnacido

Madre, 
lo que se dice, madre... 
A veces,  no hay ni una. 
Esta sola afirmación 
hubiera bastado 
a gentes comunes, 
agentes de seguros excluidos, claro, 
para ni intentar 
siquiera, 
apoderarse de la música 
de la frase. 

Es evidente que los hay. 
Los hay que no tuvieron 
madre conocida. 
Los hay, bastardos del todo vale... 
con tal de. 
Y venden o compran 
 la mediocridad de su "ingenio" al mejor postor. 
Peligrosa asociación de ideas 
se nos vende. 

No tardando, retiraré mis seguros 
de esta compañía. 
Lejos de darme confianza, 
me abochorna y me intimida 
su osadía. 
Una pura mentira y un insulto, 
pretender acaparar "su día"; 
que una madre, 
con todo lo que implica, 
está a la venta. 
Trocando así 
servicio y amor incondicional 
por una póliza de m. 

GatoFénix 

jueves, 23 de abril de 2009

Mi madre enferma

Mi madre, un día, no hace tanto
hizo alcachofas con huevos rebozados.
Me pilló en su casa la hora de comer.
Puso los platos, como hizo siempre, y los sirvió.
Quedé perplejo.
Los huevos estaban en el guiso con su cáscara.
La miré
- "Mamá los huevos tiene cáscara
¿cómo es eso?"
- "Así los he hecho toda la vida
y nunca has dicho nada"
Silencio.
Dolor.
Unas lágrimas.
Todavía estoy sentado en aquella silla de madera barnizada
y palillos torneados,
perplejo.
Quedé sin palabras.
Veía la angustia de mi madre,
mirándonos desde su soledad más cruel.
Tampoco olvido su cara descompuesta,
distante, juzgada e incomprendida.
La cara de la madre que me trajo,
excelente cocinera, frente
a un guiso de alcachofas...con huevos
Ese día supe, y de esa manera,
que nunca me volvería a contar el cuento de
"Las tres naranjitas del amor"
ni el del "Piojo"
Ni en el que decía atiplando la voz...
como la de la princesa desterrada:
"pavis, pavis pavis, si el hijo del Rey me viera
se enamoraría de mi"
- "Sí, Sí. Sí"
- Y se moría un pavo.
Otro día la visité.
Llevé a mi hija, entonces pequeñita,
Y preguntó, dirigiéndose a cualquiera
y tendiendole la mano
"¿Quién es esa niña tan bonita?" y esbozó una sonrisa.
Queriendo darle algo rebuscó en su monedero y
estaba vacío. En él
un papel con su nombre y su dirección,
por si se perdía,
y un pañuelico blanco
con ribetes de ganchillo.
- Toma, hermosa- y se lo dio, y la besó.
- No tengo otra cosa
La habían llevado a la casa del hijo con el que nunca quiso estar
y efectivamente, la habían dejado sin nada.
Se me saltaron la lagrimas, como ahora.
A mi ya no me reconocía, y yo a ella,
casi tampoco y ya no permitía que la abrazara.
Se retiraba como de un extraño.
Con su mirada, desde esa distancia,
desde ese abismo,
hacía que me sintiera huérfano
y desvalido.
GatoFénix

viernes, 6 de marzo de 2009

Reunido conmigo mismo.

Reunido conmigo mismo
no hago otra cosa que pensar,
... y alguna cosa escribo.


A veces, una conversación ilumina el tiempo en el que se realiza.

Nos enmohina, y nos da nostalgia por otros tiempos,

tiempo dentro de un tiempo,

tiempos

de luces y sombras llenos

con el denominador común de un purgatorio

(que luego dirán que no existe)

y antesala del dolor.

Son tiempos que ya no son.

Son tiempos que no

nos-está-per-mi-ti-do, recordar.

Por nuestro bien. Mire usted.

Por nuestro bien:

- ipanta rei (panta rei)

- Deo gratias

Y madre no hay más que una.

Gracias a Dios.

¡Tiempos!...Tiempos de

“seguilla y no enmendalla”;

Tiempos de seguidilla;

de gaita, muñeira o txistu;

de sardana, jota y pasodoble

de fallas, moros y cristianos,

de cantón de Cartagena y mascletá.



España Indolente y quejicosa

que pasa del ladrillo al cartón piedra,

de goyas y velazquez a cualquier cosa

que pase por el Arco del triunfo

y dicta cada año lo que mola.

Tendencias llaman al vacío

a la falta de criterio, hija de

la incultura y pariente del miedo.


Tanto ladrillo no deja ver el campo.

Tendremos que saltar las tapias

y acercarnos a nuestro origen, la tierra.

La tierra fértil de huerta,

las esmeraldas dehesas,

los elegantes viñedos ,

las laderas de olivares o

los cerezos en flor.

Habrá que reunirse con uno mismo y

revisar algunas cosas intocables y

habrá que convertir en intocables, muy pocas cosas,

pero sí algunas.

¿Hasta cuando hacer de una lengua una bandera?

Y así unas cuantas cosas,

tantas, que cansaría inutilmente enumerarlas.

Tantas que debe aprender cada uno a descubrir

si el miedo a no ser moderno, o progresista,

com si hubiera progreso en este avanzar de caracol hermafrodita

lento, baboso y arrastrao del ser humano desde que el mundo es mundo.

¿ Debemos revisar con Krisnamurti algunas fiestas?

Tirar una cabra...

Arrancar las cabezas de los gallos...

¿Na que decir de los toros? (embolados y sin embolar)...

¿Tampoco, de las cacas de las mascotas?...


Derroche escandaloso en la guerra del tomate.


Y niños en las puertas de la iglesia sin pan ni ropas,

al raso,

como un pájaro sin plumas.

Fantasmas de la impotencia

más que seres humanos, y pobres

templos vivos del Espíritu Santo.

Templos en ruinas del becerro de oro,

la religión que impera desde que recuerdo

y mucho antes, por lo que he leído

o me han contado gentes que saben más que yo, en todo.

Vosotros mismos, sin ir más lejos.

Un mundo lleno de

Gentes olvidadas exiliadas o asiladas;

aisladas o enajenadas…

alienados todos por el sinsentido de los poderosos

de todos los tiempos.



GatoFénix

martes, 24 de febrero de 2009

¡Carnaval...Carnaval!

La espuma de cerveza rubia se hace vida en estos días,
es Carnaval, oficialmente, Carnaval.
Por fin carnaval en su momento cuando todo un tiempo
es carnaval permanente.
La Era del Carnaval.
Tanto tiempo sin bautizar Eras y en verdad estamos
en la Nueva Era del carnaval cotidiano.
Carnaval de ágora y hóplitas;
Carnaval del griego completo;
Carnaval de Judea con Poncio Pilatos;
Carnaval de Nerón y Petronius;
Carnaval de cerveza egipcia "Cleopatra";
Carnaval, Carnaval.
Carnaval de castillos infectos;
Carnaval de batallas de Moros y cristianos;
Carnaval de Cruzados "mágicos" o no,
Carnaval de Venecia y Leonardo;
Carnaval de Roma;
Carnaval de miedo y de miseria;
Carnaval de inquisiciones,
en Toledo ¿alianza de civilizaciones?;
"sin tirar de la manta" en la catedral;
Carnaval, carnaval.
Carnaval: "3 Carabelas". Rubio sin filttro.
Carnaval de soberbia "Invencible",
- Te invito a una copa de Felipe II.
Carnaval a Borbo-tones.
Carnaval, francés completo, en Versalles.
Carnaval de guillotinas y pelucas rodando por el polvo,
con polvos de talco.
Carnaval, Carnaval.
La espuma de cerveza , bien tirada,
inunda la tonteria de todos los siglos.
Carnaval sangrante de última hora,
Una vuelta más del carnaval del hombre travestido.
Era del carnaval años treinta,
bambalinas de dos guerras sin entrega de Oscars.
Carnaval de miserias nuevamente, una vuelta de tuerca más
y amaneció un mayo del sesentaiocho anglo-francés
que sigue emporrado.
Carnaval, carnaval, que se quedó en el todos los días.
Carnaval de pasarela, eso sí "progresista".
Carnaval de miembros y *miembras.
Made in Spain.
Carnaval de botijo y mueble-bar,
Carnaval de cúpulas, que se caen, de todos los colores.
La chuería del hombre; un carnaval de escupir para arriba.
Carnaval de disfraces con bolsas de basura sin imaginación.
Carnaval, Carnaval.
Carnaval de vacío lleno de imágenes virtuales en TV.


GatoFénix
Vsss y Bsss, antes que salga en procesión la sardina, el jurel y la
caballa.

miércoles, 18 de febrero de 2009

Un "pegasho" de moto, tú

Mi luna de plata, aventurina es como una mujer llena de energía.
Fina en su alma y elegante en el porte y en su estampa.
Mujer, al fin y al cabo más veleidable que veleidosa, llena de encanto
por detrás y por delante.
(El día del frío, se me quedaron los meñiques casi congelados, a pesar
de los puños calefactables pero
mereció la pena el viaje)
Rodar con ella es como la vida, a veces duele pero es inherente. Y el
vivir, al placer y al dolor de estar vivo.
A mi plata aventurine le gustan los hombres. Ya se que no se lleva
esto, me excuso en su nombre,
son tiempos revueltos pero hay ya muy poquitas cosas que no han
cambiado a peor
y una de ellas es ella misma.
Parece la hermana mayor de mi otra moto,
o tal vez la misma; mujer reencarnada que mantiene la fuerza de la
adolescencia pero
a fuerza de esfuerzo e inteligencia se ha perfeccionado en todo.
Ir en ella es toda una oración a la vida y al Dios que nos envuelve
con la gasa del viento/tiempo.
Le diría: "Poesía eres tú" como el entrañable poeta sevillano pero
se reiría de mi porque sabe que está al otro lado de las palabras: en
los hechos.
Te puedo asegurar que somos uno y más que el centauro Quirón, Critón
me siento sobre Pegaso.
"Un pegasso de moto es" con alegría,
que le gusta demostrar que el asfalto también tiene alas,
como una amorosa simbiosis entre Red Bull y un salva de Ausonia.


GatoFénix

sábado, 24 de enero de 2009

Nos quedamos plasmados

No creí tener nada mas que perder
si lo perdí todo, porque ya no queda
ni el pensamiento.

Jugamos con el recuerdo,
que no es pensamiento, y nos revela
imágenes que viene del origen.

No tenemos razón,
razón de ser,
ser, sin razón de ser,
de esta manera.
Y tal vez, ni de otra.
Vaya usted a saber.

Todo se nos agolpa en el cristal,
cristal, a través del que miramos,
el tramo que nos queda por pisar
en nuestro viaje.
Imágenes que al estallar estampan:
el olor de café negro con sopas de pan duro,
las magdalenas tiernas, recien hechas por tu madre
en alguna fiesta,
la Semana Santa o la Navidad.
El roscón de Reyes con su haba.
Nata y chocolate caliente.
No sé,
yo digo que todo es,
el mundo de la pantalla del casco
pasando por un campo de alfalfa.

Los tarugos en la lumbre,
la chimenea, los humos, las toses,
los hombres de tabaco liado,
las mujeres, las madres, las vecinas,
abuelas, nietas y primos de las primas,
un buen grupo de gentes de al lado,
y yo.
El día de la matanza,
ahora aclaro qué me refiero,
a la matanza del cerdo.
Quién iba a pensar que fuera necesario,
en aquellos días, aclararlo;
Cuando ya habían vuelto a la vida los campos
a los que sobrevino la muerte, ahora que
las amapolas adornan el trigo y no a los seres:
hombres, mujeres, niños y animales
que regaron con sangre en vez de agua
nuestro suelo.
Nunca asocié matanza a nada
que no fuera a esta reunión de gentes sencillas
que se ayudaban unos a otros
a sobrellevar,
nuestro I Ching particular,
preparando la despensa para un larguísimo año,
en donde no existían grandes ni pequeños comercios.

Los chillidos del cerdo hasta subirlo a la mesa,
varios hombres, tirando de un gancho de hierro
clavado bajo la barbilla.
No se conocían todavía al Capitán Garfio,
ni, tan tierra dentro, a los estibadores.
Los chillidos del cerdo no se olvidan;
niños corriendo a esconderse tapándose los oídos;
llantos y voces hasta el silencio.
La mujer removiendo con su mano
la sangre en un lebrillo.
Sobre la mesa el cerdo yacente;
por todos lados el humo y la niebla,
los tragos de vino, el sudor de hombres y mujeres;
a un lado, el caldero cociendo la cebolla,
al otro las brasas y con las aliagas
depilando y descoscando al cerdo,
raspandolo con un trozo de teja de barro.

Los niños corremos enloquecidos,
las manos heladas, el corazón encogido
y con la risa nerviosa del desconcierto
y del hambre.

Olor a pan,
pan amasado en un artesa de madera,
pan que nos dan con un torrezno con una barba de días
que nos pincha, un poco de sal;
zapibotas gastadas con los andares de otro
jersey de mezcla y calcetas;
pantalones cortos, ahora,
algún día largos, de pana helada
entre color miel , marrón y musgo seco;
camiseta de felpa de manga larga
sobre la piel de gallina
de quellos señalados días.

Impactos llenos de imágenes
que van llegando y
al estallar,
el aroma que espanden
viene a hacernos creer que son algo y no son nada.

Hoy, cada día, ahora más lejos,
nos aborda el presente,
por medio de los medios,
y estampan las matanzas de cada día
en la pantalla de plasma y nos deja plasmados.

Todo está como al revés,
como la venganza de los cerdos, es.
Guerra de las Galaxias al fondo.
Matanzas de seres humanos,
a manos ¿de quien?

Y sigo con el corazón encogido
porque oigo los gritos,
ahora de los niños, ayer mismo,
y no puedo hacer nada.

GatoFénix

lunes, 5 de enero de 2009

Benditos Reyes Magos

Amarrado al penacho de Vuestra estrella
me gustaría sobrevolar siempre,
uniendo
el tiempo y el espacio que se ha ido
con este espacio y este tiempo,
unidos
a la alegría y a la risa de los niños,
que en esa noche de sueños, sólo son
un gorrito,
una bufanda de lana, unos ojos,
sobre unos coloretes; en medio
una cereza.
Debajo, está la risa y el asombro,
y el altavoz de los gritos sobre la húmeda
barbilla.
Están fuera del cuerpo sonriendo;
botando en nuestros brazos o en los hombros.
Todo el tiempo.

¡Qué sudores, amigo!¡Que sudores!
Esto es la Cabalgata de la Noche
de Reyes:
confetti, serpentinas, música, animales
y golosinas.
Por todas partes gentes, apretujones.
trompetas, tambores, y figurantes,
tras la neblina.
Se acercan las carrozas de propaganda,
haciendo lo de siempre y en este evento,
con golosinas.
Tiran a dar los angelitos, ¡ojo!
y juzgando por sus actos, son ángeles
caídos.
Luego de la niebla sus Majestades
sentados en lo alto de una carroza
van saliendo,

Todo lleno de circo, mucho circo
plagado de colores, de luces
y purpurina.

Pero no por esto querría volar
amarrado al penacho de la estrella.
Sí querría
Porque sigo creyendo. En la magia
que encarnan los buenos y generosos
en nuestra vida.

¡Felices Reyes Magos a todos!

GatoFénix

viernes, 2 de enero de 2009

Primero de 2009

2 son los caminos que hay en la vida
0 eliges el amor que siempre acierta
0 eliges el temor que siempre yerra,
9 planetas en derredor giran.

Pensamos que tenemos tantos días
que se nos pasa el tiempo en descuidos:
recordando el ayer; contando historias;
removiendo entelequias cerebrales,
imagenes de cosas que se fueron...
y nos culpamos de lo irrecuperable,
ignorando el aserto conocido:
que sólo el presente es el momento
en que nos toca ejercer la libertad
de decidir amar.

Dos son los caminos que hay en la vida
O eliges el amor, que siempre acierta;
O eliges el temor, que siempre yerra,.
Nueve planetas en derredor giran.

Feliz 2009 a todos, en este primero de Enero.

GatoFénix
(Pensando que la humanidad está en peligro de extinción desde que se
puso egoista e irresponsable)