sábado, 14 de noviembre de 2009

El otoño es la tarde, el año el día...como es la vida.

Muy bonita la imagen que brota de las palabras.
Un poema de Narci sobre el otoño, me lo pinta.

El otoño es la tarde;
el año, el día...
como es la vida.
El ocaso es
el otoño de cada día.
El otoño...
que rezonga,
cargado,
de frutos secos,
uvas de rebusca
(algunas pochas)
y el cansancio que trae,
las últimas horas.

El Sol es un membrillo,
las pocas pámpanas que quedan,
de calabaza...
algún melón rajado lleno de hormigas,
pero eso sí,
los árboles que dan al Júcar
parecen dulces de confitería:
Almendras laminadas,
chocolate con leche, de pastelería,
garrapiñadas,
orejas de fraile,
hojandradas,
pestiños con canela
y miel de lavanda.

El celofán de la brisa
todo lo envuelve
y nos lo muestra.
El otoño tambien es
el cansancio de una pequeña cuesta.
Como ir a S. Julian el tranquilo
a la hora de la siesta.

Tambien son los otoños,
en sus primeras noches,
los soportales de la plaza
y las calles de transeuntes
bien albergados y vahosos...
las machihembradas parejas
empujando un cochecito
con esquimal dormido.

Cuando se nos viene a la cabeza
que la vida es una castaña
(dos euros la docena)
con una sonrisa,
la pelamos, quemándonos los dedos,
y la degustamos calentita,
oliendo... a papel de estraza
y a guante de cabritilla.

Para los jóvenes sólo es, en su vida, un otoño;
para los más mayores, para los enfermos,
para los pobres y los tristes pudiera ser,
el otoño de su vida.

GatoFénix

5 comentarios:

Narci dijo...

Jajaja, ahora está perfecto, y fíjate, Jose Mª, hasta ha crecido y todo, solo con alimentarlo un poco se ha hecho mayor y más hermosos aún.

Es genial de verdad.
Hasta puedo oler las castañas, mientras les cuento a mis chiquillos de teatro el cuento de las castañas con cuernos, y ellos gritan: ¿Castañera, que te has equivocado y has cogido caracoles en vez de castañassssssss.

Pobrecitos, casi los aso, jeje.

Un beso

josé javier dijo...

Vamos, José Mª, que es como para quedarse a vivir en tu poema, has obrado el prodigio de un otoño eterno, de un corto viaje eterno a una ermita o del sueño absoluto y planetario de un diminuto esquimal.

josé javier dijo...

otro! otro! otro!

Es que el público no puede vivir sin los productos de tu taller, hombre.

Magda dijo...

mmm, que gozada de otoño has dibujado. Abraza, arropa, acaricia, seduce.

GatoFénix dijo...

Buena gente que sois.