jueves, 3 de diciembre de 2009

Meditación I

Cada vez
que naufragas en tus pensamientos
te agitas en el no tiempo,
sumergido,
medio cuerpo, en hoy;
...el otro medio,
Dios sabe dónde.

(El breve tiempo entre inspirar y espirar)

Casi me siento de gasa.
Levedad,
calor,
ser...

Inhalas y
emerges cuando un ruido del presente
golpea tus sentidos.
Entonces,
en ese instante,
consciente de la esfera de la mente,
respiras y suspiras,
quedando la conciencia intermitente

en un largo momento...
pendiente....
Como una gota de rocío
es el presente.

GatoFénix

2 comentarios:

josé javier dijo...

Magnífico, don Gato, aquí le tenemos de nuevo. Y el poema es de esos que separan entre sí dos granos de arena, dos gotas del mar, de los que a mí me gustan; un poema exigente, de hocico afilado, de ojos penetrantes, quizá a algunos pueda darles miedo... a mí no. Se dice que es posible perderse entre dos instantes. Creo que sí. Y ahí está la historia de San Virila, que se detuvo a escuchar el canto de un pajaro y al volve al convento habían pasado trescientos años... un saludo y gracias, compañero.

Narci dijo...

Ay, José María, pues me parece que yo, vivo en un continuo y eterno naufragio en el oleaje mis pensamientos. ¿Seré atemporal?

Espléndidos versos.

Besitos
Narci