viernes, 6 de marzo de 2009

Reunido conmigo mismo.

Reunido conmigo mismo
no hago otra cosa que pensar,
... y alguna cosa escribo.


A veces, una conversación ilumina el tiempo en el que se realiza.

Nos enmohina, y nos da nostalgia por otros tiempos,

tiempo dentro de un tiempo,

tiempos

de luces y sombras llenos

con el denominador común de un purgatorio

(que luego dirán que no existe)

y antesala del dolor.

Son tiempos que ya no son.

Son tiempos que no

nos-está-per-mi-ti-do, recordar.

Por nuestro bien. Mire usted.

Por nuestro bien:

- ipanta rei (panta rei)

- Deo gratias

Y madre no hay más que una.

Gracias a Dios.

¡Tiempos!...Tiempos de

“seguilla y no enmendalla”;

Tiempos de seguidilla;

de gaita, muñeira o txistu;

de sardana, jota y pasodoble

de fallas, moros y cristianos,

de cantón de Cartagena y mascletá.



España Indolente y quejicosa

que pasa del ladrillo al cartón piedra,

de goyas y velazquez a cualquier cosa

que pase por el Arco del triunfo

y dicta cada año lo que mola.

Tendencias llaman al vacío

a la falta de criterio, hija de

la incultura y pariente del miedo.


Tanto ladrillo no deja ver el campo.

Tendremos que saltar las tapias

y acercarnos a nuestro origen, la tierra.

La tierra fértil de huerta,

las esmeraldas dehesas,

los elegantes viñedos ,

las laderas de olivares o

los cerezos en flor.

Habrá que reunirse con uno mismo y

revisar algunas cosas intocables y

habrá que convertir en intocables, muy pocas cosas,

pero sí algunas.

¿Hasta cuando hacer de una lengua una bandera?

Y así unas cuantas cosas,

tantas, que cansaría inutilmente enumerarlas.

Tantas que debe aprender cada uno a descubrir

si el miedo a no ser moderno, o progresista,

com si hubiera progreso en este avanzar de caracol hermafrodita

lento, baboso y arrastrao del ser humano desde que el mundo es mundo.

¿ Debemos revisar con Krisnamurti algunas fiestas?

Tirar una cabra...

Arrancar las cabezas de los gallos...

¿Na que decir de los toros? (embolados y sin embolar)...

¿Tampoco, de las cacas de las mascotas?...


Derroche escandaloso en la guerra del tomate.


Y niños en las puertas de la iglesia sin pan ni ropas,

al raso,

como un pájaro sin plumas.

Fantasmas de la impotencia

más que seres humanos, y pobres

templos vivos del Espíritu Santo.

Templos en ruinas del becerro de oro,

la religión que impera desde que recuerdo

y mucho antes, por lo que he leído

o me han contado gentes que saben más que yo, en todo.

Vosotros mismos, sin ir más lejos.

Un mundo lleno de

Gentes olvidadas exiliadas o asiladas;

aisladas o enajenadas…

alienados todos por el sinsentido de los poderosos

de todos los tiempos.



GatoFénix