viernes, 19 de junio de 2009

Recordar es sentir de nuevo

"Recordar es sentir de nuevo". 
Secuencia: 
En mayo se fue mamá 

Qué tarde la espera y no llega 
nada o nadie. zozobra, desconcierto. 
Papá me cuenta: 
- Hablaron aparte. 
"Silencio en la noche: tango" 
Tantas veces dicho por ti, papá. 

¡Qué tarde! 
La espera y no llega. 
Nada. 
Nadie. 
Tarde espera que llegue 
la nada; te sientes Don Nadie. 
(Lo que elegiste ser y luego te impusieron) 
"Ciclista, Paraguas, Bebé, Sombrilla y Cine" 
Tus chascarrillos, papá. 
La infancia. 

Ya sabías que es tarde 
antes de esperar, pero 
en esta última espera,… 
ella y él...deciden. 
Impera que no llegue nadie. 
Apremia la prisa de que no moleste mamá 
¡Qué trastorno, por Dios! 
Miedo a los otros, 
como si fueran ellos quienes llegaran. 
Me imagino el teatr, la histeria 
las componendas, las consultas al fraile 
la sugerencia de éste al médico y así, la ambulancia: 
El traslado 

Ya vinieron y dices: 
 - Espera, Fernando. No la mováis ya. Eso antes. 
Ofensas recibes. 
Ni caso te hacen. 
 “Culebrillas, pesa cantos, habichuelas y garbanzos” 
lágrimas de un viejo esquilmado, humillado y abatido. 

- "Hasta la eternidad, mamá" 
- Me dijiste, papá, que le dijiste 
Habías besado su frente. 
Tenía fiebre. Se la llevan y 
te dejan llorando 
solo, solo, solo 
con tu rosario de cuentas fluorescentes 
y con tu Parkinson haciéndolo tintinear en el niquel 
de los brazos del sillón de skay. 

El hijo cobarde y mezquino 
y la nuera perversa imponen criterio. 
“Que la lleven donde no moleste”. 
Y ellos con ella, Corral de comedias de Almagro. 
"...y malos pájaros" dice el refrán 

Y nosotros de viaje 
Llegando al cierre del hospital, 
de milagro. 
La encontre en coma y sondada 
¡pobrecilla! 

Le dije cosas nuestras al oído y que la quería 
mientras lloraba 
La acaricié. 
Le acaricié su piel inolvidable 
llena de infancia y cuentos, 
su cara. Posé mi mano derecha en su vientre, 
mi primera casa; y reparé detenidamente sus manos todavía tan bellas, 
sus dedos de uñas largas. 
Sus manos luego las rodillas y sus pies desnudos…les di calor; siempre 
tuvo frío. 
La besé 
antes de que esa noche la convirtiera en nácar…y me fui. 
Un hermano trajo una rulot y allí pasamos la espera 
Así hasta las ocho. 

No llegó a calentar la cama, la pobre. 
Sonó el móvil, pero antes, 
No se si en sueños o a duermevela, 
te noté cerca, mamá; y te ibas… 
Más, no hubo nada. 
El escarnio, la impotencia y la rabia; 
finalmente el llanto ¿verdad, papá? 

Era por mayo, como ahora, y no hace tanto. 
Y ahora que lo cuento, 
No hace nada. 

GatoFénix