lunes, 21 de diciembre de 2009

A Jose Javier, que sobre sus palabras, va.

Querido José Javier, el poema.
Cada uno es un poema.
Poema como sendero que empieza..
con un "te quiero" pero empero
sin saber, todavía nada.
Nada cierto hay en él.
La incertidumbre
es sólo un comienzo
y unos pasos más adelante,
que versos llaman,
surge esa esfera que tú dices.
A veces, es la bola de cristal
de la Virgen de Lourdes.
En la que hay un viaje de tus padres
y su ausencia; el cristal y la luz
(con la mágica fosforescente imagen);
el agua encapsulada;
la nieve que cae...
(al poner el mundo boca abajo con tus propias manos)
El breve espectáculo.
Dura mientras lo cuentas y un poco más,
un estrambote que no es
sino el eco en los demás.
Y así concluye.
No tanta gente sabe leer un poema,
casi ningun hombre y pocas mujeres
porque han perdido el corazón en el viaje de ida
y pasan de creer que hay una vuelta
al otro lado de nosotros.
andan sin fe ni esperanza y la caridad,
desgraciadamente,
no la han vivido.
Por eso no ven las esferas matriz
que tú encuentras y que a mi, me sorprende
que tu encuentres y te sorprendas.
Porque son poemas, que yo puedo leer
y emocionarme como si fueran de otro,
y los comprendo y no sé de dónde han salido,
pero los veo llenos de la sabiduria de Dios.
Y doy gracias,
por haberlos podido contar
y no siento orgullo, sino,
que cumplo con un servicio
a vosotros.

GatoFénix
(Que tambien es
ReikiMaster
y que piensa, que casi todo,
en muchos de nosotros,
es...
un reencuentro)

¡Feliz Navidad 2009!

Acabando está
la recoleción de los frutos
secos, los últimos. Olor
de castañas y vientos
de nieve nos llevan de la mano
al invierno,
al frío,
a la intemperie hostil,
a las inclemencias del tiempo.
Al tiempo de la noche interminable
y de los días
breves.

También,
nos sugiere el invierno
la casa acogedora
donde vimos la luz
de las primeras palabras:
nuestro primer hogar.

Ahora,
la chimenea, encendida,
nos muestra su espectáculo,
igual y diferente, cada vez
que los troncos de encina
se consumen enfrente
y con nosotros.

Troncos que se incineran,
yacentes,
reflejados en la niña de nuestros ojos.
Lapsos de tiempo, hipnotizados;
hipnóticos momentos entre cabezadas;
Calor, color y danzas;
danzas de colores y llamas,
llamas cálidas y brillantes;
Brillanres pequeñas estrellas fugaces,
a veces,
como chispitas de bengalas
en nuestros remotros cumpleaños.

Cerramos los ojos y...
¿qué nos traen los otros ojos,
los ojos, sin párpados, del corazón del alma?
- Los deseos de siempre,
incluso las mismas preguntas.
Los nunca dichos, algunos,
todavía, no cumplidos.

Mmm... Despiertan nuestra alegría esas chispitas...
Son las burbujas, del champán del fuego,
que brindan por las semillas que, algún día,
serán fruta de cualquier verano.

La Navidad es un tiempo de encuentros,
de ausencias,
de compromisos y ...
desencuentros.
Entonces, el turrón amarga como hiel,
el vino nos duele y nos enfría
como una mala borrachera de anís.

El tiempo del invierno es,
o eso creo,
la escarchada manta de la cama
que hace germinar nuestros sueños.

Que mis mejores deseos estén junto a los vuestros
y puedan despertar
cualquier mañana.
Juntos.

GatoFénix

sábado, 5 de diciembre de 2009

Meditación II

Bonito el vaiven
de las plumas de la orilla,
Hipnótico suburbio
de recuerdos varios.

Uno de ellos, sin ir más lejos,
todavía un misterio...

Transgresor puente romano
y la otra ribera de Córdoba
comunicada por sus ojos.
Abajo,
y a su/tu lado,
el río perezoso
dibuja una frontera diluida.
Hubo un nosotros:
A la hora sin sombra
de un lejano día.
Y aún se siente en la piel
la sofocante siesta.

Un encuentro en los remansos,
furtivos e inexpertos...de un río de siempre.
"Una de romanos"

Un...
(todavía un misterio)
recuerdo de manos temblorosas
con los pocos años en la yema de los dedos,
sobre un colchón de sueños
antes de levantar el vuelo.
Una almohada que explota:
plumas al viento.
Y un pequeño sobresalto que no te cuento.
Chicharras y pájaros
domingueros.
Eso sí,
Sorpresa y fuego.


Algunos besos sueltos
que hubieron de quedar
barnizando unos labios
por ahí y por allá,
como lamiendo el viento.

Y pasa tiempo y más tiempo.
Y luego pienso: "pienso, luego existo"
¿O es al revés? Lo pienso luego.
¿Qué pasa con el tiempo que pasa.
Que dónde va a parar?
Seguro,
que a la mar del tiempo.
¡Mecachis!
¡Mecachis en la mar!

Desde esta orilla,
hoy,
viene el recuerdo...
evaporado del mar ese del tiempo
y salta un misterio, agazapado
hace mil años.

Levanto la vista sereno para entrever...
Balsámicos juncales
o yerbajos todos,
como anónimos apóstoles,
lavánsedoles los pies,
“eternamente”
hastiados por el sol;
abajo, encenagados;
doblegados, arriba...
En el penúltimo atardecer
de Última Cena.

Panta rei, Guadalquivir,
intemporal alumno de canosas riberas.

GatoFénix

jueves, 3 de diciembre de 2009

Meditación I

Cada vez
que naufragas en tus pensamientos
te agitas en el no tiempo,
sumergido,
medio cuerpo, en hoy;
...el otro medio,
Dios sabe dónde.

(El breve tiempo entre inspirar y espirar)

Casi me siento de gasa.
Levedad,
calor,
ser...

Inhalas y
emerges cuando un ruido del presente
golpea tus sentidos.
Entonces,
en ese instante,
consciente de la esfera de la mente,
respiras y suspiras,
quedando la conciencia intermitente

en un largo momento...
pendiente....
Como una gota de rocío
es el presente.

GatoFénix