lunes, 3 de mayo de 2010

Viajar con la luz



No supe hasta que vi esta imagen
por qué viajaba tan feliz.
Viajaba con nosotros el Arco Iris.
Se nos había colado dentro del habitáculo
y nos protegía de todo.
Nos deslizábamos envueltos en risa y musica.
Nuestro pequeño núcleo familir actual
estrenando el coche.
Estrenando sensaciones.
Sara tiene el don de hacer fotos.
Nuestra hija, las ve en su cabeza
antes de hacerlas,
y cuando está en su ser maravilloso
encuentra pequeñas cosas
que convierte en símbolos.
Captura un momento irrepetible
y lo hace sempiterno.
En esta foto, ha congelado
la lluvia de luz del Arco Iris
sobre mi mano a las dos.
Ha recogido para todos nosotros,
el gesto firme sobre el arco del volante
y una ladera de montaña alcarreña
que termina en un fondo resguardado
al abrigo del tiempo donde se refugian
unas casas con historia con su iglesia:
Un pequeño pueblo que se llama Tendilla.
Todo está ahí como el amor que rezuma
en sus abrazos y el placer de viajar juntos;
por el mero placer de viajar,
por la satisfación de ir juntos
en la ruta de ida y vuelta
a nuesta casa, como una metáfora más
de lo que parece ser la vida.
Mi mujer a nuestro lado
iba dormida porque estaba
saliente de noche ese día.
Dejemos que descanse
y que sus sueños llenen
la parte oculta de la imagen.

GatoFénix
Posted by Picasa

1 comentario:

josé javier dijo...

Nunca defraudas, JoseM. Sorprende que puedas lanzar todo eso a través de simples palabras, ¿Será ésta una virtualidad virtuosa, será una verdad artificiosa? Artificio o no, hay verdad en tu poema, en tus poemas, hay verdad que es a donde volvemos. Yo quiero volver a este poema, quizá como tú, a ese polvo de arcoiris, a ese polvo de eternidad que has preservado.