jueves, 21 de octubre de 2010

La anti-tiara

Si escribo es porque da igual:
igual porque no hay nada que decir que no sepas,
si quieres saber, claro.
Por eso me entretengo sabiendo,
 a sabiendas ¿sabes? 
que a nadie  le importa lo que lea.
Ser libre tiene esas cosas;
no tener  una tribu, es lo que tiene.
A veces el don de la inteligencia,
poca o mucha que Dios me dio,
sobre todo si me abandona el humor
y se agría el ánimo,
es una broma pesada.
Te miran raro, si es que se dignan
y un poco diciendo… ¿y este qué se cree?
¿A dónde vas sin varios títulos bajo el brazo
y sin Hipatia de Alejandría con su biblioteca,
todo a cien y un cuarto y mitad de la última y más antigua religión
en la frente?
Es bonito reflejar  el tio-vivo del tiempo;
a veces el trenillo de la bruja; otras, el látigo,
el barco vikingo o la ola.
Como una ola ¿lo sientes?
Frente de Juventudes;
Nuevos cachorros de viejas generaciones;
Acción Católica de jóvenes y” jóvenas”
que así se anticiparon nominándolas
los curas progres - va para treinta años -
en aquellos  movimientos de cristianos de base,
teología de la liberación por medio,
 a la Ministra del ministerio hoy extinto.
Igual(me)dá que me da lo mismo.
El daño quedó hecho.
Modern family; los Simpson; Sin-chan…
parábola de la cizaña,

Todo por, iba a decir, por la Patria. Pero, qué patría
 queda, si no es el sillón o el propio ombligo
New-Goebels seduce a la tribu mediante el plasma,
prietas las filas; argumentarios  para apuntalar
 el marco de pensamiento (H)único.
Y yo en eso de la filiación: a la cuarta pregunta.
Pensando por mi mismo, en voz alta.
Sí, ya sé que decir esto, sin miedo te etiqueta, pero,
hace cuarenta años, decir lo mismo también merecía
una  etiqueta, aunque de signo contrario.
De oscuros curas, militares y “sociales”
a mediocres progres, artistas, sociólogos y psicólogos oscuros.
“Los mismos perros…”
Decía sobre esto de escribir, que para qué.
Porque es bonito escribir, esta noche.
Verdaderamente, placer pensar en voz alta.
Total, un poema…es literatura poco seria;
cosa de un gato aficionado,
 de adolescencia tardía o inacabada,
un cabeza-chorlito con poco fuste y sin basamento.
No me darán el Nobel,
aunque bien que me gustaría merecerlo,
para qué negarlo… “Podría
pagar lo que queda de hipoteca,
sin hacer mal a nadie.
Sería como el Gordo de la Lotería Nacional
- antes de que sea Regional, provincial o cantonal,
que siempre será de menos cuantía,
aunque no por ello merme su importancia ¡Por Dios!”
No importa que luego me rechacen,
“los (H)unos” y los otros,
porque no soy de los suyos.
Y llevan razón que tampoco importa:
 “después de cien años…” de soledad o no,
si queda algo para entonces en el planeta,
que algún estudiante haga una tesis sobre las reflexiones
de alguien que pasó por aquí, más o menos
cuando el zapatero, antes de irse a sus zapatos,
le dejara el cetro, la corona y el solideo,
casi la “anti-tiara”,
a  un maestro en el arte del engaño,
a  un “gato” sibilino, de mi quinta,
aunque no hiciéramos la mili juntos,
ni, si se engarzara el país en una contienda fratricida,
lucharíamos por las mismas cosas,
ni en el mismo mundo..¡ Vive Dios!

GatoFénix

3 comentarios:

josé javier dijo...

Decir es decir porque sí, porque a uno se le forman las palabras como se forman caries o cicatrices. Y luego las lees y lees eso, cicatrices que es lo que queda cuando uno vive, y lo sabemos toditos, José María. Y sabes que lees algo importante, no como cuando te ofrecen collares de baratijas enristrados en taller por chinitos sudorosos. Y lo que lees hoy no es un lavatorio, ni una genuflexión, ni unas gotas de agua bendita; solamente por ese motivo merece la pena leer. Cuando paso mis ojos por encima de un texto y me doy cuenta de que el texto es lo único que hay detrás, me siento engañado. Tengo que decir que nunca, ni una sola vez, me ha ocurrido eso cuando me enfrento a los tuyos, y hace tiempo que los leo. Cada vez que saltas de una palabra a otra te sigo, y nunca desconfío. Me limito a constatarlo, no comprendo bien el motivo, y aunque pudiera comprenderlo, creo que no me ayudaría mucho. Sé que no tienes miedo de ti mismo, y que eres capaz de expresarlo. Con eso me basta.

GatoFénix dijo...

¡Vaya!Ahora vengo por aquí y veo que no está el comentario que creía haber puesto...Cosa de que cuando das a enviar la línea de inalámbrico se va.
Te había puesto que llevas toda la razón y que es muy difícil encontrar a alguien que perciba lo que tú a través de estos textos. Te diré más cada cosa escrita es una verdad que te podría dar fecha y nombre, pero contada a mi estilo. algún día quedaremos en La Fábrica en alguna oktoberfert a tomar un litro de cerveza Paulaner a pasar el rato si es que todo no se va al garete antes.

josé javier dijo...

Hombre, Paulaner, qué buena idea.