lunes, 18 de octubre de 2010

Tiempos de tala, Javier.

Enfermó el olmo de  mi infancia
en una epidemia de árboles, 
justo cuando empecé a trabajar en otra aldea
apenas dejada atrás la adolescencia.
Fue un tiempo terrible para todos.
Primero llegaron los chinches verdes
que todos llamaban: malgüeles y ... 
Allí enfermó toda una alameda
dos kilómetos de álamos en 
Alameda de Cervera, 
y la talaron ...
quedó el pueblo sin razón de ser
y donde se podía jugar al escondite,
como en una selva doméstica,
o a coger espárragos, 
o collejas en las laderas 
de los terraplenes arenosos 
del cauce del canal en los alrededores, 
o setas de árbol,
de un tocón llené dos bolsas, una vez; 
incluso encontré, otro día,
unas colmenillas que nunca había visto,
me las comí con recochura, lo confieso;
pues todo eso, junto con nuestras vidas
al principio de todos los comienzos,
al duro comienzo de todos los principios; 
todo digo, quedó hecho un erial 
y nunca fue lo mismo,
ni mucho menos.

4 comentarios:

josé javier dijo...

Un olmo enferma pero no el olmo del poeta, y el erial no está en sus letras, ni lo expresan sus recuerdos. Si acaso es una sombra que está detrás de todos ellos, como la sombra del cinematógrafo, como el piano aporreado que acompaña un paisaje en blanco y negro. Pero que según se mira toma cierto tono sepia y deja que los colores se ruboricen en su plateada blancura. Todas esas setas, y toda esa jungla, y todas esas palabras depositadas sobre la memoria del olmo, con tanta gracia y tanto cuidado. Eso se separa de los principios y del comienzo, eso llega hasta aquí y hasta nosotros, y es ahora.

GatoFénix dijo...

Hay una curiosa sincronicidad entre los aconteceres. A poco que estés atento, se ve que el mundo es redondo y mundo desde que uno es consciente de ello.
Gracias, JJ

josé javier dijo...

No te haces una idea de cuánto te agradezco que todavía escribas y camines entre los setos laberínticos de tus recuerdos y de tu conciencia, tu mundo es mucho más que redondo. Eres el único poeta vivo que conozco.

GatoFénix dijo...

Acabo de colgar "la anti-tiara" y leo esto tuyo y me ha dejado patidifuso, que debe de ser como quedar con las "patas" metidas en unas arenas movedizas qu ete dejan como para que alguien te de un manotazo en la espalda y te diga:
-¿Qué pasa, "Tronco"?
Y nunca mejor dicho.
Muchas gracias, JJ.