viernes, 31 de diciembre de 2010

El Wu wei


Contaros las cosas que cuento
a veces, me parte en los versos
- como cuando los dedos de los niños
labran la arena -
y entre los surcos caigo.
Caigo esparcido
lanzado a voleo,
como las semillas
(¿sueños?)
semillas que son palabras;
imágenes de las cosas
que a veces son besos,
a veces son llantos,
y, a veces, susurros
de imperios antiguos, dormidos,
que se siembran con letras
tiradas a voleo,
como todas las vidas.
Vigas ellas, de una casa sin techo,
la casa del Padre,
que forman un pentagrama
donde se posan...
o pasan entre ellas, volando...
rozando...
los alientos vocales,
esencia del alma intangible
de la palabra
(¿melodía?)
de mis versos que te cuento
cuando el año viejo
sale y entorna la puerta
dejándola entreabierta,
para que la luz y la vida
se renueven eternamente
y nos sobrepasen
sin que podamos comprenderlo
nunca y por siempre.
El Wu wei del Tao.
(Creo yo)

GatoFénix

P.D. Feliz año Nuevo (en occidente, claro) a todos mis amables lectores.
Con agradecimiento y afecto
GatoFénix
Posted by Picasa

1 comentario:

josé javier dijo...

Supongo yo que la valentía del poeta está en diseminarse, convencido de que el viento, la música de las esferas, el tao, el Wu Wei o lo que hay debajo de esos nombres lo vuelva si no a la vida, al menos a la armonía. Feliz 2011, buen Gato que renace de sus cenizas.