viernes, 30 de julio de 2010

Cortina de avena loca



En esta imagen ves mi bicicleta.
Hay días que salimos de paseo:
respiro, pienso, miro y, sobre todo,
pedaleo.
Me gusta sentir el aire,
aunque sea el sofocante de las doce.
A veces, cuando el sudor llega a los riñones,
busco una sombra y la dejo anclada y como una veleta.
Una veleta rebelde y peleona -con el viento, claro -
Pero está en su salsa,
jugando al escondite con la evena;
La avena loca, frente al paisaje casi yerto;
un mar de abrojos y algunas amapolas sueltas
como mariposas en este aprendiz de desierto.
Juntos matamos el tiempo - es un decir, ya sabes -
con tantas dudas como pedaladas;
y mientras pienso en el sudor como respuesta,
me roza la piel avena más que loca, chalada,
y me hace cosquillas en una cuesta.

Se me para el reloj en los caminos,
entre las plantas llenas de sol, bailando sin balada
en una mañana en que las avenas locas
se me antojan;
campanas sordas en días de fiesta:
preguntas, sin respuestas.

GatoFénix
Posted by Picasa

lunes, 19 de julio de 2010

En el charco de las palabras



En el charco de las palabras
no encuentro, ahora.
Ni ahora, ni nunca faltaron las palabras
pero es verano.

El estiaje de las palabras
es como el de las aguas.

Ya sé que son más viento y fuego que agua,
pero eso viene con los tiempos,
y los tiempos de la "frescura"y del cinismo
se dan también en verano.

Por eso faltan entre otras
las palabras:
ahora, nunca, verdad, amistad,
nobleza, sonrisa y beso.

En el charquito de las palabras
hay más miedo, que vergüenza;
más odio, que amor.

Tiempos viles de gentes sin palabra.
Con palabrería, pero
sin palabra.

Algunas palabras, se han secado,
permanecen como costras de barro.
Palabras que son grietas de la piel
de las gentes solitarias;
otras suenan como el croar de ranas locas
en una caja hueca que nos "flashea" sin descanso.

Muchas palabras se han evaporado
y han ascendido al mundo inconsistente.
Perdieron su naturaleza
revestidas,
travestidas o
tan huecas que volaron.
Inventaron, luego,
otras palabras de hormigón
y las pusieron, casualmente, ahí,
donde estaban todas,
formando un malecón.
Palabras como banderas
banderas de odio en Babelia,
antesala de las guerras.

Un malecón en un charco,
un charco de diseño, claro;
mejor oscuro feísta-todo-vale:
mediocres al poder. ¡Marchando!

Todo este asunto, de las palabras,
ha producido víctimas.
Daños colaterales, dicen.
Han muerto bastantes y casi todas,
de luto andan, las que pueden andar.
Personajes con muletas y muletillas
andan haciendonos desfilar al paso de la oca.

Hace mucho, las gentes amaban las palabras y
en ese lugar de salir "al fresco" junto a un botijo
fui creciendo.
Era el charco del verano y todavía
está vivo en mi recuerdo.
Los padres dejaban a sus hijos
jugar con el agua de los dichos,
para que aprendieran a ser,
y para que no anduvieran como sordos y mudos,
"alobaos" - se decía -
y así, hablaran para entenderse,
para cooperar en la tarea
de sobrellevar la vida,
entre todos.

GatoFénix
"Hay que tener talento, pupila y salero para saber esta vida arrastrar" - dicho de mi padre q.e.p.d.

martes, 6 de julio de 2010

Amapola en el beso.



Para no caer en el abismo de tu cuerpo
permanecía suspendido de mis manos.
Era un sentir en los riñones
que me abrazaba hasta dos dedos
debajo del ombligo.
Todo era penumbra, sopor y luna.
Amapola en el beso
del contento.
Subí y bajé, tan lentamente
como pude. Tal que,
terminé
solapado a un sueño.
Enredados en la noche
nos tuvimos.
No fue tanto el tiempo como,
para contarlo,
Pero tampoco fue tan poco.
Tan poco...
que el corazón no renazca
en su recuerdo.

GatoFénix ( De vacaciones )