viernes, 22 de abril de 2011

Viernes Santo, ascendiendo al Gólgota.

Jesús cargando la cruz - Rafael  1516


Es el día.
El Gólgota no espera.
Siempre ha estado allí, esperándonos,
pero de hoy no pasa.
Hoy toca calvario.
Nada,
¡Que cada palo aguante su vela! Se dice ¿no?
sin embargo eso es para los barcos.
La vela de los hombres, es su cruz.
Y cada cual, su cruz personal,
la que más duele,
la que se ajusta a nuestras hechuras.

La vida: ese sastre implacable,
nos toma la medida porque,
os diré un secreto:
no hay cruces "Pret à porter"
Decimos, de boquilla que otras cruces nos vendrían mejor
o que incluso serían peores que la nuestra
y no es ni lo uno ni lo otro,
es la nuestra:
nuestro lastre y nuestro timón,
la que nos lleva, no sé si lejos,
pero sí, a nuestro puerto.
El mar que es nuestro viaje
se convierte en un camino,
pedregoso.
Hoy, tocan bastos.
Dia de horfandad,
un día que es un erial,
la soledad misma arrastrando la cruz,
pero sin la Verónica
y sin el Cirineo.
Día de reflexión para mi
que creo, gracias a Dios,
en Cristo.
Soy un católico excomulgado,
desde mi divorcio,
pero no dejo de creer en Él.
Y sufro profundamente su Pasión.
Una pasión que veo repetida
una y otra vez, de forma gratuita,
en cualquier víctima
desde nonatos a terminales;
de negros, de blancos, de cobrizos y malayos.
De todas las edades y en todas las Edades de Piedra
que podamos haber estudiado, recordado o vivido.
Siento Su muerte, como la mía propia
y esa burla, esa incultura lacerante,
esa crueldad, esa ignominia,
esa codicia, incompetencia y cinismo
que gobierna y posee a los poderosos...
desde que el mundo es mundo.

Ya sé que "no me llevo" con esto que digo.
Soy algo, ni siquiera alguien a veces,
que por no ser políticamente correcto,
existo porque soy insignificante.
De otra forma, ya hubiera terminado
en la cruz o en la hoguera moderna:
la del desprecio, la descalificación y el ninguneo.
Hay gentes que, en algún extremo duro,
han llegado y llegan a sufrir su inhabilitación:
Una muerte legal, un tormento adminstrativo;
o a una enajenación mental provocada
por un tratamiento adecuado.

Hay estructuras de poder, instituciones,
funcionarios y personal, en los medios
y con los medios y habilitaciones pertinentes
para ello.

Cada año leo la Pasión
relatada en el Nuevo Testamento.
No hace falta ser un cualificado exégeta
para llegar al mensaje.
Es un tratado intemporal sobre la crueldad humana;
sobre los políticos; las Autoridades Civiles y Militares;
el Sumo Sacerdote y las Jerarquías Judías;
Escribas y Fariseos, los Publicanos, los Levitas;
los Gobiernos Autónomos; Herodes y su corte;
Pilatos, los torturadores materiales, los verdugos,
los agitadores, los manipuladores, los cobardes, los traidores,
el pueblo sometido y manso,
los ladrones y maleantes condenados;
los turistas, el espectáculo y finalmente...
una Víctima inocente y veraz,
sin espacio en el mundo de la mentira.
Un Ser, políticamente incorrecto,
que debía desaparecer,
con todas las de la Ley.
Como así fue.

Gracias a Dios, hoy por hoy,
sigo llevando mi cruz, ascendiendo al Gólgota.
A veces, con resignación;
otras veces, a regañadientes.
Pero aún así,
aunque no la lleve con la alegría que debiera,
estoy contento de llevarla, como puedo,
que algún sitio llegaré.
Y desde luego, pido, que una vez llegue,
no tenga que decir:
Elí, Elí ¿lemá sabactaní?
y, tras el consumatum est,
luego de tres días no completos,
resucite, con Él, y que me ponga
donde no estorbe.
Eso sí, no hay prisa,
que sea cuando Dios quiera,
o sea, cuando me toque
y no tenga nada más que contaros.


© GatoFénix

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