domingo, 1 de mayo de 2011

¡Felicidades, Mamá!


Desde que el día de la madre pasó
del 8 de diciembre, ya nada es como era.

Al margen de creencias, si eso pudiera ser,
lo comercial y políticamente correcto,
ha ganado la partida.

Ahora el día de la madre es
el primer domingo de mayo, tal como hoy,
que es una manera de tener un día flotante
sin fecha fija: antesala del olvido.

Me apresuro a felicitar a las mamás
antes de que el día sea borrado del mapa
como una consecuencia colateral de alguna ocurrencia
o aplicando, que todo es interpretable como vemos cada día,
por, mismamente alguna otra ley de última hora.

¡Felicidades mamá!

En tu caso es de perogrullo,
seguro que estás mejor que aquí.

Hubo de todo ¿verdad? pero algo rompió tu memoria
y yo lo entiendo perfectamente.
El alzeimer debe ser una válvula de escape
de la olla;
una liberación: oxímoron cruel,
cuando la memoria es una tortura, la desmemoria.

Desde nuestro punto de vista: cierto;
desde el tuyo, quién sabe.
Tal vez un limbo cargado de purgatorio
por tus creencias;
un infierno para un hijo al que has olvidado
y trataste como un extraño.

Ni los besos ablandan esa roca.
Hasta tu sonrisa era una mueca de compromiso,
llena de miedo ante la incertidumbre.

¡Felicidades mamá!

La felicidad la tenías, sobradamente, merecida.
Este recuerdo es para ti, ahora que ya
espero que me reconozcas.

Fíjate, ahora que ya no puedes apapacharme.

No importa.
No sufras por eso, también,
no vaya a ser que pierdas allí también el juicio.

Disfruta del espectáculo.
Aquí ya sabes, menos mal que tendrás
una comprensión que a mi se me escapa.

Cualquier día apartan este día del calendario,
ya sabes,
hay matrimonios que no tienen madre.

Podría entrar en lo interpretativo de
una ley que llaman de trato.
Así nos tratan.
Hemos pasado a ser los otros.
Siempre fuimos los otros antes, y ahora.

No, no es que se haya muerto la madre...,mamá.
Anda, no te hagas la tonta conmigo.

Bueno, espero que lo entiendas, allí habrá
algun alma de Dios que esté para eso;
aunque, de veras, poco importa.

Un abrazo y un beso enorme,
de esos, que por circunstancias ajenas a nosotros,
como ahora, no nos dimos nunca.

Sea como sea os recomiendo dar,
un poco de lo que recibisteis,
a vuestra mamá...si está entre vosotros.
A veces, mañana no existe.

Podemos hacerlo dando unas flores con un beso.
Si ya no está con nosotros podemos hacer una oración de gratitud
por su sacrificio y dedicación, como es mi caso:
un pensamiento amable, es una flor preciosa.

Ella se llamaba Amparo, y lo fue para mi;
aunque para mi siempre fue "mamá"
o "la mamá" cuando me refería a ella.

Mi mamá siempre fue para mi una persona
muy importante.
(No me importa que se note)
Para ella mi recuerdo y mi oración.

Siempre lloraba de alegría cuando le cantaba:
- "Son como el mar,

como el azul del cielo y como el sol..."

Seguía toda ella y, a ella
la traicionaba su sonrisa.
Sonreía y sus ojos brillaban
de placer...
- "Los ojos de la española que yo amé".

Ahí sí que disfrutaba mamá.
Luego, al terminar, se iba sóla a la cocina
a guisar como los ángeles...
Creo que feliz, dentro de lo que cabe.

Ojala estés siempre oyéndome cantar
tu canción preferida.

© GatoFénix ( que ya hace mucho que no canta)

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