jueves, 8 de septiembre de 2011

Entre lo real y la realidad

Cuando las cosas se ponen tan feas
que no hallas cosa que se le parezca
en tus archivos mentales,
te relajas...
 y siempre vuelves al origen.
Origen de las cosas humanas
que juntas y pegas con dichos y refranes,
al fin palabras, para acomodar la experiencia
y escapar de la locura  y lo que es peor
de la tontería.

Vivir en y para la mentira durante años,
tiene estas consecuencias.
Un día, en este caso más bien tarde,
o una mañana despiertas
en el escenario ignorado, que no por eso
menos real, aunque, eso sí celosamente
cubierto para no ser visto;
celosamente nutrido, como en el cuento
de "El piojo" que me contó mi madre
y que nos lleva a una realidad
de la que ahora se espantan, o la cual utilizan,
los mismos que la han alimentado.
Hay un gran ejercito de mamporreros,
muñidores, apesebrados, egoistas vulgares
que han hecho posible la situación.

¿Y ahora qué? - dicen
- Ahora, ¿Qué de qué? - les digo.
¿Dónde está vuestra sorpresa?
Algunos han tenido tan poca suerte
que no les contaron en su día
lo de "la gallina de los huevos de oro".
Siempre con gentes que se mueven
entre lo real y la realidad.
De tanto mentir y engañar, y engañarse,
han olvidado lo que significa no tener.
Verdaderamente: "Donde no hay mata,
no hay patata".
Veo cada cara de gentes instruidas
que alucino en colores.
Me digo, " si no esta la tele"
¿a qué tantos momios?
Un pueblo inculto y pobre
ya está , ya de ya, en la esclavitud.
La etapa del servilismo y de la precariedad
fueron etapas anteriores: agua pasada.
Ahora no hay sitio para personas
como yo.


© GatoFénix



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