viernes, 7 de octubre de 2011

Encaje de bolillos, canela en rama...

La cortina de fuego de tus palabras

se transforma en un juego

cuando me hablas,

en un instante,

mediando una mirada,

un golpe de pestaña

y un te quiero.


Encaje de bolillos,

canela en rama y

la luna que se asoma

por la ventana.


El cuento de la madre:

Sus: "Buenas noches"...

El abrazo del padre, cuando viajas

al otro lado del umbral.

en un suspiro...


Las cortinas de humo de cuando sueñas

en visillos de encaje, se nos antojan

tras los cristales, clavel y rosas,

en un momento...


Encaje de bolillos,

canela en rama y

la luna que se asoma

por la ventana.


Te lastran los recuerdos...

¿Te lastran...?

Pues deja atrás las ropas de la abuela.

Escúchala atenta, pero vuela...

que los miedos de tus padres

aún persisten

y el amor a tu vida

casi no existe.

Perdón, se me olvidaba...

Encaje de bolillos,

canela en rama y

la luna que se asoma

por la ventana.


Sal de ti,

que te veas sola, en un silencio.

Elige tus ropas

a solas.

Cierra los ojos

respira hondo

el Sol parece que viene como siempre.

Nada que quitar, queda.

Ahora prepárate para desayunar esta mañana,

como miga de pan reciente.


Encaje de bolillos

canela en rama y

la luna que se asoma

por la ventana.


Un misterio es la vida

cuando eres niño.

Ya os lo he dicho...

Y ya de mayor,

ni te cuento.


Si una cortina de hielo fueron palabras

y visillos de alambre los sentimientos...

Todo se torna, de momento en

Sonido de bolillos sin encaje;

canela en rama sin leche y

la luna, sin mirar

por la ventana.



© GatoFénix

(07-07-2007 porque hoy ha renacido y por algo es)


2 comentarios:

Anaís dijo...

Gracias por esa renacencia tan hermosa.
Cariños

GatoFénix dijo...

Me sorprendió en el fondo de estos cajones virtuales que son lo buzones y las carpetas. Se que estará por ahí aunque no exactamente igual. Es curioso que hoy debía ser remodelado pero básicamente su mensaje era acorde y contemporáneo.
Las cosas, como una noria, son. Y las gentes se me aparecen una y otra vez a cada vuelta de los caballitos o del tiovivo.
Ahora que estamos con mercado medieval en las calles de Alcalá.