sábado, 24 de diciembre de 2011

Incluso hoy: Paz y Bien.



Hay gentes que me leen que hoy están solos.
Hay gentes silenciosas
que piensan cada palabra y se alimentan
de la ternura que destila cada una de ellas.
Hay seres maravillosos
que no tienen a los demás,
ni siquiera a los suyos, a su lado...
¡y es Navidad!
Sí ya sé, una nebulosa de la infancia,
un festejo pagano del Sol,
una esperanza de algo imposible...
es todo eso, ya lo se.
Pero es mucho más y eso nos lo han robado.
Hay personas que se llevan los sueños
y los meten en un banco de peces muertos.
Son personas que siempre menciono: innombrables,
y que algunos lectores, cuando aparecen en mis letras,
tuercen el gesto y comentan algo para sus adentros,...
Puede que resulte improcedente, para otros,
para mi es consustancial a la escritura.
Cuando eran otros los que escribían de esta guisa
- mucho mejor, es cierto -, eran
"poetas comprometidos", cuando somos otros
ya no somos dignos de tal adjetivación.
Pues, yo denuncio a los ladrones de sueños
como a los ladrones de euros,
como a los que roban el tiempo,
como a las ratas de alcantarilla
que pululan por los despachos de mando.
Hay gentes de bien que no merecemos esto.
Hay niños y adolescentes que están huérfanos
de ilusión, y ya no digo jóvenes, adultos y mayores.
No, ilusiones;de Ilusión,
huérfanos estamos.
Han matado el alma y hemos quedado convertidos
en infra-animales; en seres pluricelulares,
con un cerebro maravilloso, lobotomizado.
Y un cuerpo que es prodigio de belleza
y de perfección: vacío.
Hay gentes solitarias que esperan, esta noche,
que pase cuanto antes.
Ya no tiene nada
y su última esperanza es el ordenador.
Este nuevo cordón umbilical que forma, más que una Red,
una maraña y que nos une a la madre.
Esta madre diluida y desangelada,
como tantas otras carnales, pero en virtual.
A esos pequeños huérfanos va este poema.
A los que dentro de su desesperación, me permiten
que les hable y me escuchan.
A ellos les doy un abrazo virtual
que sentirán como cierto,
porque así Dios lo ha querido.
¡Feliz Navidad, de corazón!


© GatoFénix


2 comentarios:

Carlos Durán dijo...

Touché...
Yo no me considero huerfano y menos aun lobotomizado, pero mi navidad es tal cual la describes.
Nunca me ha gustado la navidad, y ahora que se ha convertido en un ir y venir de comidas y cenas, menos todavia. En fin, hasta el año que viene no debo preocuparme...

Josemaria Garcia Toledo dijo...

Gracias por leer estas cosas.