sábado, 31 de diciembre de 2011

Las últimas gotas de la clepsidra

Últimas gotas de agua que abandonan
la clepsidra, con una dejadez
egipcia.
A golpe de carillón se renueva todo
en un instante,
revestido de Año Nuevo.

Nuestro reloj interior se agita por un momento
como cuando perdemos unas gotas de nuestra
vida en nuestra clepsidra de amor.
Sólo es eso, un momento de expansión
en un nanosegundo real
con apariencia de infinito.

Somos en la medida que estamos.
Estamos mientras sentimos.
Sentimos lo finito de nuestro tiempo
pero dormimos,
entre felices y angustiados,
arropados por las sábanas de lo ignoto.

Demasiada sima
para tan corto vuelo.
No sabemos el agua que queda.
Volveremos a rellenar el vaso,
sentimientos al fin en lo onírico,
en esta duplicidad que es el saber
y nuestra ignorancia.

Feliz 2012 a todos los que se acerquen
a este ventanuco virtual,
mientras saludo,
el Año Nuevo
rodando sólo
en moto.


© GatoFénix

2 comentarios:

Anaís dijo...

Maravilloso poema lleno de imágenes preciosísimas y captando esa esencia que es el tiempo que se va.
Feliz 2012.
Besos de serpentinas

Carlos Durán dijo...

Con retardo, pero...
Feliz 2012!