miércoles, 1 de febrero de 2012

Un 1 de febrero



 Uno de febrero, año del dragón,
"febrerillo el loco" un día peor que otro.
"En febrero, busca la sombra el perro, pero
no a lo primero..."
Un febrero lleno de sorpresas que viene
como el mes que se va
dejándonos deshinchados y sin nieve.
A la vuelta de la esquina, la Candelaria
que "si plora el invierno está fora
y si no plora, ni dento ni fora..."
Tal como estamos.

En las postrimerías del funambulismo
de estos años.
La cuerda floja del circo de titiriteros.
Postrimerías patéticas de guiñoles mediáticos.
Comparsas, anticipando un carnaval
que se instaura como permanente,
en este país (España) que va para parque temático,
a este paso.
Los de siempre, o los de casi siempre,
"ERE, que ERE"
Más de lo mismo, pocos reaños, por una parte,
y por otra, clientelismo.

El humor deja paso a la farsa grotesca y patética:
la pataleta.
Una agonía de avaros
con un mundo "de tejas abajo"
puesto patas arriba por una mayoría absoluta
de un pueblo que solo quiere: pan, justicia y
poder vivir en paz en toda España.

No puedo creer que cueste tanto la cordura.
¿Por qué no lee la gente más y de todas partes?
No les sería tan fácil, a estos mandamases,
regodearse en su cinismo,
mentira tras mentira como si fueran verdades.
Salen presuntos ladrones a borbontones
en cada esquina del mapa.

Mal está la estrechura de los puritanos,
pero ¿y la cenutriez fanática de los progres?
La misma estrechura de miras, es.
Al más mínimo descuido, te dan una clase
de ética y otra de moral.
Como lo oyes. Son los "buenos"
Y se quedan tan panchos...
Te miran como perdonavidas profesionales
o no te saludan, que esa es otra.

Si te acercas,  escupen el vinagre que llevan dentro
con el aliento fétido de los follones.
Ahora que no levantan una cuarta del suelo.

Gente vil ha secuestrado al hombre.
Hombres pobres, sin escrúpulos,
se han enriquecido a costa de los pobres hombres,
para dejarnos pobres y casi, ni hombres.
Somos rehenes sin valor.
Para ser precisos, ni siquiera,
todos valemos un voto. Leyes hay.
Que haberlas haylas, como las meigas.

No hay narices para llamar,
de una vez por todas,
al pan, pan y a la miseria, miseria.

Quien hizo la Ley, hizo la trampa.
"Donde termina la buena voluntad,
enpiezan la Leyes"...¿Quién hizo la ley?
La ley con trampas ¿Los impunes?
¿Los inmunes, aforados y héroes,
casi dioses, endiosados por la clac?
Impera la omertad de Norte a Sur.
La ley del silencio;
La ley de la calle;
Las masas ácefalas tele-dirigidas.

Soberbia, avaricia, ego-centrismo, incultura,
mentira, odio y maldad...Lo diría cualquier espejo,
aunque no fuese mágico,
siempre que no fuese de su propiedad.
¡Claro! ¿No?

© GatoFénix


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