domingo, 6 de mayo de 2012

En el día de la madre: ¡Felicidades!



¡Felicidades mamá!
Pareces desconcertada ...
Sí ya sé que no es el 8 de diciembre,
ya en tus últimos años era así
pero no eran tiempos de recordar ¿no?
Había pasado de largo el duende de la risa,
el espejismo del trabajo de casa;
el de la escuela, el de tus catequesis,
el calvario de tu sufrimiento,
dentro del calvario colectivo del odio
en una posguerra interminable.
Tan interminable, fíjate, que no acaba de acabarse.
Aún te diría más, si oyeras a algunos,
pensarías que están deseando
que se líe la siguiente.
Sí, hay gentes que no hicieron la "mili"
y puede que ahora, que ya estarían excluidos, por edad,
dentro de su ignorancia y de su maldad,
quieren embarcar a los más jóvenes en un conflicto armado.
Andan pisando todos los días las "líneas rojas"
que ellos llaman, saltándose las reglas del juego
permanentemente.
No creas que estamos mejor, mamá.
Todo lo referente a los hombres
a sus lados oscuros, el más negro de sus lados,
a los hombres hipócritas, a su cinismo, la mendacidad,
a la incultura; ...a que tuviera cuidado 
con esto y con aquello...
Es cierto, mamá.
Tú debes saberlo, ahora.
Cierto que no te creí entonces, 
ahora lo comprendes,
"el pavo" de mis años mozos
me hacía revolverme contra ti,
y la dictadura omnipresente
me hizo rebelde
en un interés de encontrar
algo mejor para el hombre.
Nunca quise aceptar tu aserto
de que "esto era un valle da lágrimas"
Yo digo, como decían los orientales
que "son tiempos interesantes"
La vida es una experiencia maravillosa
pero no por eso necesariamente feliz;
porque es, en sí, un misterio desde el comienzo
hasta el final.

Todo lo que decías de la política
es cierto;
Todo lo que hablabas de los banqueros,
también;
sólo, en el apartado de la iglesia,
llevaba yo razón;
pero no creas que me alegro,
hay gente buena que ahora, también,
ayuda como tú lo hiciste...
enseñando al que no sabe
y dando de comer en Cáritas
incluso a los que muerden la  mano
de quienes los alimentan.

Parece que adivinabas esto.
Dios te bendijo, y parece una crueldad,
con tu enfermedad del olvido
En eso, creo que yo, me tocó la peor parte.
Por eso.
Porque todo pasa.
Porque soy en parte por ti.
Porque te lo agradezco en el alma
y porque te quiero.
¡Felicidades, mamá!
Nuevamente en 2012
Gracias a Dios.

© GatoFénix


2 comentarios:

Sap. dijo...

.
Caramba, amigo Gatofénix; ha sido muy emocionante leer lo que has dedicado a tu madre. Enhorabuena a ambos.
:-)

Josemaria Garcia Toledo dijo...

La escritura en este caso es, lamentablemente, un monólogo pero es reconfortante.
Gracias, Sap.