lunes, 4 de junio de 2012

¡Felicidades, Sara! ...y quince millones de besos



¡Un millón de besos! por cada año
que hemos compartido hasta ahora.
A estas horas, hace ya quince años,
nació nuestra querida y deseada hija. 

Hablar de lo tibio de ese tiempo:
Sara y su piel indescriptible;
de lo pequeña y linda que era;
de cómo llenaba la casa;
del olor a requesón de su cabeza, 
cubierta de pelillos tiesos y suaves...
toda, como un pellizco de Dios.
Hablar de todo eso...es quedar sin habla;
bobo ante las teclas que se vuelven borrosas
y una mirada que se expande, como un perfume,
desmigándose entre suspiros sin parpadear
Nada ha sido tan real ni tan extraordinario,
en nuestra vida,
como los años transcurridos desde entonces.
De aquella bolita de amor y ternura, va a quedar,
el testimonio de estas letras.
Su sonrisa permanente su alegría iluminaba todo.
Amorosa, inteligente, obediente y preciosa, 
sorprendía a todos.
Fueron esos tiempos de una intensidad y belleza
que nunca había conocido antes.
Hoy cumple quince años y ya no somos nadie.
A veces un estorbo; otras una contrariedad;
y siempre prescindibles.
La huella del paso del tiempo en nosotros es patente.
Su cuerpo de joven mujer se va conformando;
Su mente y su corazón también.

El cambio de los tiempos es una tormenta.
Algunas de sus decisiones nos resultas ajenas;
lo vemos, pero no comprendemos casi nada.
Ya no nos reconocemos en sus cosas.
Dibujaba; tocaba el piano; veíamos películas;
viajábamos; jugábamos; hablábamos y nos reíamos.
Es una tormenta, el cambio en estos tiempos.

Y quedo sin palabras.
El yo creía, no vale de nada.
Hoy deseo que sea un buen día.
Que reciba el bien que desea
y que la respete el mal.
Nosotros, ahora espectadores,
queremos darle su millón de besos;
Llenos de nostalgia, eso sí.


 © GatoFénix (Desde 4 de junio de 1997)

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