lunes, 23 de enero de 2012

Feliz 2012 Dragón Chino de Agua


Feliz año Nuevo a todos.
Es el dragón de agua en el horóscopo chino.
Hoy 23 de enero.
año de exageraciones y catástrofes
mítico animal que simboliza el poder, la verdad...

Dragón chino

Un año que fuera o no el del dragón se presenta terrible.
Coincide que ha traído la verdad sobre las cosas.
Dios quiera que, mediante él animal mítico o cualquier otra circunstancia,
todo sea para bien.
Puede que las personas honestas empiecen a ser tenidas en cuenta;
puede que la competencia sea requisito imprescindible para ocupar
puestos de responsabilidad;
quiera Dios que los parásitos,
los vividores y los mediocres no tengan oportunidad
de zancadillear al trabajador honrado, veraz y competente,
y mueran dentro de su propia miseria.
Que Dios les de un trabajo con el que ganarse el pan.
Un pan "ganado con el sudor de su frente",
no, con el sudor de la frente de nadie.
Que no haya hueco en España para los histriones de la política, los mentirosos,
los extorsionadores, los agresivos, los ladrones (extranjeros o no) los asesinos,
los políticos perversos y cobardes que han vendido, mejor dicho, regalado
a indeseables, enormes parcelas de poder para facilitarles
el sucio "trabajo" de amedrentar
con sus bravatas y sus pistolas a gentes de bien,
cobrando cinco veces lo que un trabajador.
Que perciben su sueldo, incluso,
de los impuestos que ha pagado religiosamente 
este ciudadano extorsionado y vejado.
Sí, hace falta un enorme dragón de agua 
que se lleve en una riada tanta basura,
tanto fanatismo, tanta ceguera, tanta incultura 
para que cada cosa quede donde
le corresponde,
de verdad.

GatoFénix

EL VIDEO QUE NO QUIEREN QUE MIREMOS !!!

sábado, 21 de enero de 2012

Dos seras de ternura: Hoy hace tres años.




 La fachada de la casa que he visto toda mi vida.









La fachada del edificio dónde nací.


Tal dia como hoy, hace tres años, salía de la tienda.
Muy concentrado. En ese punto antes de asustado.
Con este viaje a Cuenca,
cerca del Júcar, en invierno,
celebro este precioso aniversario.
Tres años, a veces tan poco,
cuando pocos tienes,
y otras un mundo cuando parece
que todo se acaba.
Hoy lucía el sol del invierno.
El dueño de la luz dejaba todo blanco
deslumbrante, como nuevo y reciente;
alguna sal brillaba en el asfalto;
algunos campos dormían bajo 
una sábana transparente y fría
cargada de arco iris.
Todo iba rápido por Carrascosa del Campo.
El viento parecía abrazarme por los hombros.
Sentía sus enormes manos sobre los biceps:
hacía viento y yo arremetía contra él
hasta sentirlo denso como el agua.
Parecía remontar una cascada impulsado
como por una catapulta.
Todo quedaba atrás y lejos;
la mirada veía acercarse veloz el tropel de las cosas,
conviertiendo el horizonte en inminente.
Los pinos lumninosos de Jábaga,
el puerto de curvones suaves,
me iban reconciliando conmigo que:
estrenaba calzoncillos, calcetines,
bolsa de depósito que vino de la Coruña,
y un par de guantes
que eran de un amigo de Bilbao.
Al lado de esto..
La educación, la semana de trabajo,
la campaña para la elección de director,
las asambleas ad hoc, las sectas,
las reuniones vacías, la desconsideración, 
la maquinación dolosa y culposa,
el desamparo de un maestro
ante unos alumnos engañados y engañosos:
Todo lo torticero acaba capitulando.
El éxito era la integración del ser
en esta verdad.
Ante la sensación,
la atención,
el frío, 
el viento,
y la luz de este invierno de 2012,
nada era consistente.
Estos tres años han sido de cosecha.
He recogido amor y ternura en dos seras de vendimiar
enormes y preciosas.
He ido saliendo poco a poco del pozo.
El dolor me ha hecho fuerte,
más fuerte que aquel día 21 de enero de hace tres años,
que con cara de susto y con mis dudas y miedos salí,
del concesionario de Getafe, 
a la vez de con todo eso,
... como, con zapatos nuevos.
Y así ando
bendiciendo el día,
la moto,
los campos,
el sol,
el viento,
las hojas, 
el Júcar,
la fachada de toda mi vida,
y por eso al parar,
hasta una abeja se posa
como para probar la K1200GT,
como si fuera una flor de invierno
del color del Júcar
para extraer
el néctar de la vida,
el elixir de la eterna juventud...
del alma,
hasta que Dios quiera.

Os agradezco vuestra lectura.
Estéis donde estéis
en esta esfera complicada y bella
que es la Tierra.

© GatoFénix



miércoles, 11 de enero de 2012

Gracias por tu abrazo yin.


Un abrazo de mujer, recuerdo;
desconcertado, un momento
expuesto a la pura energía femenina.

La puedo comparar a la vibración que irradia
una olla de barro con agua
para añadir al guiso del puchero
junto a los rescoldos, al pie
de las trébedes de hierro.
Me sentí dentro de una esfera;
Calor que no quema;
que huele a Heno de Pravia
y eau de Lancôme.

Era por esta época, invierno,
tal vez antes de vacaciones.
Una despedida en un anochecer temprano
en los soportales de la Plaza Mayor de Ciudad Real,
junto a la papelería Aspa, de toda la vida.
Era un Ciudad Real inhóspito,
pueblerino, oscuro y cutre
bajo el sayal del Obispo-Prior
de las órdenes militares de Santiago,
Calatrava, Alcántara y Montesa.

Un casto abrazo a un bisoño estudiante
inexperto, lúcido e infantil
plagado de complejos y falto
de las más mínimas habilidades sociales
- que se diría ahora -
inmerso, de sopetón,
en el sopor del desconcierto.

Esa noche se abrió una entrada
en el diccionario de sensaciones
ocupando un espacio preferente
en el boot de entrada de mi disco duro.

Poco importa el paso del tiempo,
de tanto tiempo.
De un tiempo que, a veces,
parece que no ha pasado.

Esa noche descubrí, por suerte,
que hay algo en la vida de un hombre
que merece la pena sentirse.
Un abrazo de mujer, que sin  mediar palabra,
me dijo todo lo importante.
Todo lo que tardé años en entender,
sin miedo a equivocarme.

Un regalo que hasta el día de hoy
no había agradecido.
Estas letras son mis torpes y tardías: “Gracias”

No recuerdo exactamente su nombre
era una compañera de clase,
parece increíble y a la vez
imperdonable. Pero así es.

Tenía el pelo negro,
lacio cubriendo sus hombros;
todavía esta sobre mis manos
su brillo y su textura;
los ojos verdes, luminosos
y muy grandes.
Era prudente y callada, como yo,
también tímida y …
Poco más sé.

Desde aquí,
subido en este tejado virtual,
sabiendo lo improbable que es
que me lea,
le envío mi profundo agradecimiento
por regalarme el aroma sutil
de su energía yin de mujer,
en un abrazo sin beso
que supo enlazar el tiempo
para dejarlo permanentemente
prendido en la nada.

Benditas las mujeres
que nos transmiten este don indeleble.

Por localizarlo en la línea del tiempo, creo que fue
cerca de lo de Carrero Blanco.
Verdaderamente entonces,
por donde aquello fue,
casi todo, era…
en Blanco y Negro.

© GatoFénix

lunes, 2 de enero de 2012

© GatoFénix - Abriendo el melón de 2012

En moto, como os dije, comencé
a abrir el melón del año.
A mi me enseñaron que:
"el melon y el casamiento,
es cosa de acertamiento", perdón
por esta expresión tan conocida en La Mancha,
ya no sé si decir en España y tampoco sé
si es conocida en América o en otros lugares
en donde quiera que habitareis.

El melón, del año 2012 es mejor abrirlo
de ruta...
como en todo casamiento, 
sabemos el comienzo
- que apunta buenas maneras - pero...
el principio de incertidumbre existe.

Cuando ves que vas, de frente al Sol,
a eso de las doce,
doce horas,
en el uno del uno,
te expandes desde el pecho hacia la cabeza 
hacia los brazos y las manos, cobijadas
en mis Atlantis de reestreno.
Hacia las piernas; llegando a las botas
la sensación de poder moverte como el pensamiento.
Sólo hace falta pensar en el momento,
sentirte imnerso en una esfera de circunstancias,
entes y criaturas en movimiento, donde sólo los pensamientos
hacen posible el milagro que vence el miedo razonable
de nuestra insignificancia en un magma deconocido,
aunque a la luz de esta mañana, aparezca
especialmente dorado y luminoso.
Podía llamarse felicidad todo esto,
o vida, tal vez; lapsus de la consciencia humana racional,
en favor de la irracionalidad, a supraconsciencia o
la iluminación, según opiniones.

Asumir la propia debilidad, dejandose llevar
como cuando te dejas hacer, dentro del amor,
confiando en lo Otro, que apenas podemos abarcar,
pero que sentimos como una gracia.
Es la confianza.
Un bien escaso, ahora
que algunos otros nos han robado el alma
con su mendacidad,
super ego, la adoración del superhombre;
la muerte de Dios y todo eso desde la Revolución
Francesa... y Kant... y Nietzche..."El Anticristo"...
"Bienaventurado el que olvida, 
porque a él pertenece el paraiso" 
Curioso aserto, si no fuera
por haber padecido, el Alzheimer en mi madre.
¿Les suena el anuncio de "desaprender"?
Es de un conocido banco holandés ¡Qué curioso!
Como "lo de las asambleas en los gimnasios
de cualquier instituto", como tema de un anuncio
de una compañía de "chorizos" telefónicos,
eso sí, deslocalizados.

Lo que vivo esta mañana es lo opuesto a todo esto.
Sentir la infancia renacer otra vez, según te desplazas.
No se va a ninguna parte. Todo está visto:
"La Tierra, al fin y al cabo".
Es nuestro interior, el que se muestra en el placer
de ir a esa ninguna parte que nos hace ser.

Acompaño a mi hermano hacia el Sur.
Él me sigue en su moto. Yo lo guío hacia la cuatro
por estas nuevas autovías perimetrales de Madrid
llenas de trampas y radares impunes.

Lo siento en la espalda y parece que veo sus pensamientos.
- "He sentido miedo, un momento, cuando te alejabas
y algunos coches te rodeaban"...- Me dijo -
Una pausa.
Creemé que así lo sentía en la nuca.
Me retengo y se aproxima... 
Va más tranquilo.
Es, su manera de decirme que me quiere, pero
no sé lo digo. No lo entendería.
Confesar el amor da vergüenza a los hombres.
Yo sé que no puedo explicarle todo esto..
Porque... no es explicable.
Todo esto pensaba cuando nos separamos en Getafe.
Una "uve" con mi mano izquierda mientras me pasa.
Cerro de los Ángeles a mi izquierda y vuelta.

Todo lo importante no se transmite, se irradia.

Abrir los poros del entendimiento para ser una esponja
es una gracia de Dios y está muy cerca
de la felicidad y del amor que os deseo
para este Nuevo Año
tan reciente, hoy ...
En este momento.

Hemos abierto el melón
todo lo demás;
esperanza
pura.
Sí.
 
© GatoFénix

A Christmas Story