sábado, 31 de marzo de 2012

Viernes de Dolores: España

Hoy viernes de dolores.. de parto,
de Medos y Partos.
Medos de los remedos de una huelga
mal parida y sin sentido,
llena de mala uva de unos "capos"
que no me representan desde
que dejé de abonar mi cuota en UGT
allá por la huelga del 84, creo,
y creo que fue una huelga indefinida,
en toda regla.
Huelga laboral, justificada laboralmente
y por la calidad de la educación;
y por la reivindicación ... que
a igual trabajo, el mismo salario.
Fue la última vez que se rieron de mi.
Descubrí que iban en otra dirección.
No conocía, en mi bisoñez, su lado oscuro patrimonial,
ni sus más oscuras intenciones;
ahora sé fehacientemente, que no son más
que una mafia - "la ley del silencio" -
legalmente permitida por un sistema político
pergeñado en contra del pueblo llano - "la conjura
de los nuevos necios" -

Sigo ganando menos que mis compañeros
de Instituto, haciendo las mismas horas,
con los mismos cursos, 28 años después.
Ningún sindicalista ha reparado en ello.
Están en otra cosa,
en su pesebre y en las tragaderas.
A los demás, que nos parta un rayo.

No saben lo que es respetar la libertad del otro,
no es que lo hayan olvidado, nunca lo han practicado.

Agobian algunas escenas de ayer:
"Mi mujer ha malparido,
trabajo perdido" - frase típica manchega,
que debe saber bien, Cayo Lara,
natural de Argamasilla de Alba.

Por hoy es bastante, se me agría el ánimo
cuando se me viene a la mente,
asociando a este personaje y a su cuadrilla,
cómo, sus correligionarios de CCOO
están "puteado" a mi hermano en el trabajo,
"porque no es de los suyos" y así se lo "hacen saber,
 cada vez que se aburren".

Está de bombero y no cejarán hasta que lo echen.
Conozco su "compañerismo",
su "ecuanimidad",
su "generosidad",
su fanatismo,
su crueldad,
su cinismo,
su cobardía e incultura.
Es, "la ley del silencio" pero en tecnicolor
y sin Marlon Brando.

Lo dijo Felipe González, en una entrevista.
El mismo que en el ambón de la plaza de toros
de Alcázar de S. Juan, en un mitin;
se metió al respetable en un bolsillo
con sólo abrir la boca;
ahora, sin mirar a cámara y rodeado de bonsais, lo dijo:
- "Sólo hay que saber elegir con quién
se toma uno los cafés".
Y eso hago. Al pie de la letra.
- Yo, un café bombón...y a quienes me leen,
sirváselo como ellos gusten.
Un placer, vuestra compañía.
¡Salud!

© GatoFénix




lunes, 19 de marzo de 2012

Vencidos los Idus de Marzo






 


Una vez vencidos los idus de marzo,
aparece en ruta,
dirección a Poyatos, un espacio nuevo,
en el tiempo de siempre renovado.
Los almendros en flor son los nudillos
que llaman a la puerta de la primavera.
O tal vez la propia mano, de ella,
que se nos tiende fragante
para salir del pasmo.
Una antesala seca y ventosa
nos zarandea como nunca,
como si nos reprendieran en nuestra infancia,
eso, sin haber hecho nada.
El vaivén, al lado del río Guadiela,
nos acompasa en el vals que nos acompaña,
levemente subiendo, surfeando
aquí, allí, aquí allí...
entre la admiración y el sobrecogimiento.

Atravesamos algunos agujeros en la roca,
horadados por el hombre, toscamente. 
Los pinos tiene el verde nuevo
que no arranca a oler aún.
Y entre el agua transparente, en escalones, 
viniendo de bajada, a nuestra derecha;
las rapaces que sobrevuelan o algunos cuervos,
pinceladas de tinta china en el azul celeste;
las piedras calizas del gris musgoso
al blanco y ferroso claro,
nos empasta un paisaje verde joven primavera,
como si transitáramos sobre un pestiño
cubierto de miel de romero
en una tosca fuente de barro.
Todavía queda azúcar glasé en el asfalto
junto a las lindes de la calzada
y mucha gravilla suelta como garbanzos duros
que se notan en la rueda trasera y nos advierten
sobre la precaución recomendada
por el sentido común.
Con tranquilidad, el pulso lento,
los ojos abiertos, flexible y suelto
como aconseja el caminar de un gato
sobre el caballete escarchado de un tejado.

Queda Poyatos a la derecha y enfilamos,
por carretera más elevada
mirando desde la terraza
camino a Beteta para repostar.
- No hay de 98: ¿Le pongo de 95?
Son lentejas - pienso.
Veremos cómo reacciona al cambio.
Reposto. Inicio la marcha
y tras muchas idas y venidas allí en lo alto,
atino a salir de aquella maraña
cuidando que los casi trescientos kilos
de mi montura no me den un disgusto 
en estas calles pinas y mal peraltadas.
Algo tiene esta plaza, que es la segunda vez que noto
como si me pinchara. Lo noto en los hombros. Cierto.
Ya abocado al campo
es como un balcón que invita a salir volando.
Literalmente sientes lo que sentirá un guacharillo
en su primer vuelo.
Allí todo abajo, una alfombra de estopa
y cáñamo para sobrevolarlo.
Tambien un poco miedo al fondo.
Salir de este entorno último, reconforta.
Volver a encauzar el camino a la querencia,
nos reconcilia a los dos.
La máquina y yo volvemos a ser uno
y el campo vuelve a ser abierto y sobrio
que sólo se permite de vez en cuando 
algún almendro en flor,
ya viejo,
y algunos hermosos olivos.
Empiezo a ver horizonte en el entorno
y el paisaje esculpido por los años
se cambia de vestido, 
como ahora está haciendo irreverente,
para abrir nueva temporada.
A veces, pasados los idus de marzo,
el tiempo parece que sonríe.
Y yo también.

© GatoFénix (En mi onomástica)



viernes, 9 de marzo de 2012

Desde la mañana del 11M de 2004


Desde el baño de arriba, oigo cerrarse la puerta de casa.
Sale mi hijo, un poco antes que yo, para dirigirse
al trabajo, como siempre, en el cercanías.
Me parece que va tarde - pensé -
Anoche trasnochamos hablando de cosas nuestras.
Hoy, 11 de marzo, por aquellos días, salgo de casa
oyendo la radio.
¡Dios mío! No puedo creerlo.
Ya voy descompuesto. Es uno de los trenes.
El que toma mi hijo todos los días.
Hay confusión en las noticias.
No sabe nadie, a ciencia cierta, qué ha pasado.
El hecho es que hay muchos muertos.
¿Una saca más en un nuevo Paracuellos?
Los malos siempre intervienen sin hiel.
¡Putas guerras!
No sé a dónde dirigirme.
Voy lentamente avanzando con el coche.
Hay una calma chicha.
Dudo si ir a la Estación de Renfe de Alcalá.
Lo confirman por la radio.
Uno de los trenes reventados
salió de esta estación y era el tren de mi hijo.
Me tiemblan las piernas. Detengo el coche.
Estoy en una esquina cerca de casa.
Es la esquina que dobla
para enfilar hacia la estación.
Exprimo el volante con las dos manos.
¡Me cago´n la madre que los parió!¡Cobardes!
Me tiembla la barbilla; levanto la cabeza y veo a lo lejos
que viene caminando un joven...Sí.
¡Es mi hijo que ha perdido el tren de la muerte!
Me bajo. Lo abrazo - viene descompuesto –
-         Papá cuando entraba a la estación salía el tren...
Al siguiente ya no le han dejado salir...Uhf.
Lo miré y no dije nada. Todavía las manos en sus hombros.
-         Nunca había perdido el tren, papá.
-         Sí. Es verdad…
Había vuelto a nacer.
Otros, incomprensiblemente,
estaban ese día "apuntados en El Libro" de los Muertos.
Y se abre el libro “de la Infamia”.
Primera página de una nueva manera
de hacer política.
Un broche de campaña que no desmereciera.
Y se les fue de la mano, el terror,
dejando al país en la bancarrota moral.
Para ellos, para los desafortunados muertos,
mi más profundo reconocimiento
y a sus familias, un abrazo de corazón.

Han pasado ocho años y yo,
tampoco puedo olvidar lo inolvidable.
No puedo olvidar, como me enteré más tarde,
mucho más tarde, demasiado tarde para mi conciencia,
que brindaran esa noche,
aún la sangre fresca en los vagones,
congratulándose de que ya habían ganado.
Y así fue.
Y yo, no puedo, ni podré olvidar que los voté.
Ofuscado. Lleno de rabia incapaz de razonar.
No puedo olvidar cada frase que he escuchado,
cada palabra que he leído,
cada situación que he vivido,
cada escena que haya visto, porque
desde el primer momento quise saber la verdad.
Por eso, no puedo olvidar lo que a todas luces
es una masacre planificada minuciosamente,
con un fin.

Se ha encontrado, hace unos días, un trozo del vagón
que, posiblemente, hubiera cogido mi hijo ese día.

Creen que somos tontos.
Todo atado y bien atado ¿no?
¿De qué podrida cabeza surge la idea de esta masacre?
¿Qué malnacidos se creen con derecho a cercenar la vida humana
a cambio de algo?
¿A cambio de qué, Dios mío?
Quiero saberlo.
Lo quiero saber. Porque este país no saldrá de la miseria,
si no hace, aunque tarde, todo lo posible por desenmascarar
a los “listos” crueles y cobardes canallas que lo maquinaron,
a los canallas y codiciosodeleznables que lo prepararon,
a la escoria humana de canallas que lo ejecutaron,
a los, perversos políticos que se aprovecharon, por canallas;
a los policías, jueces, abogados redes de información,
medios de comunicación de masas, artistas, militantes,
que colaboraron de mil maneras con la opacidad…
por mil y una razones despreciables.
Vendieron su alma al diablo por una parcela de poder
o por unas diecinueve monedas de Judas
donde el ego de cada uno y su fanatismo,
se erigió en el ombligo del mundo;
en el centro de una vida miserable, ruin,
que apesta
como el enorme cenicero que son,
en el que depositan, aplastadas,
las colillas rancias de cada día
desde ese 11M de 2004
que no olvidarán mientras vivan.

No podemos olvidar lo inolvidable.

Una cosa más, antes que calle.
Faltaba, este año,  profanar el día de la masacre.
Les importan una mierda los muertos.
El colofón de ocho años de mentiras, con crespón negro.

Cuando “el fin justifica los medios”…
“El muerto al hoyo y el vivo al bollo”.
“Madre no hay más que una”…gracias a Dios, digo yo.
“La calle es nuestra que somos los buenos”
Ya, poco más queda por decir…

(Se me presenta una segunda situación anti natura
 de la que soy conocedor accidental
en un pequeño lapso de tiempo
y que…
la omertad mafiosa que impera, me impide
mayor comentario)

Hay legislaturas, como regímenes totalitarios,
que nos envilecen a todos.
He nacido y vivo en un país ancestralmente envilecido
por sus dirigentes y ahora, debo decirlo,
también por gran cantidad de paisanos
configurados a partes iguales: con maldad y fanatismo.
No dejan de leerse en mi cabeza los grafittis de la dictadura:
¡Colabore con la policía, péguese usted mismo!

Ya me ven, un gato en un rincón,
siendo de la quinta de Rubalcaba.
En mi caso, he tomado el camino opuesto
a la bella Laura, por lo que le he oído
en una grabación.


Hay diferentes maneras de aplicar la imaginación.

La verdad, es un peligro peligroso. Parece.
Porque Todo sale gratis, hasta la mentira más abyecta.
Todo…
menos la verdad.
De veras
Hoy os digo.

© GatoFénix 
(aportando mi testimonio personal sin esperanza de ser creído y sin fé en el género humano pero tampoco odio)
Aquí hubiera viajado como todos los días.

domingo, 4 de marzo de 2012

Los zánganos de la colmena.






Mi vecino JL tenía unas colmenas.
Le dije - ¿Qué tal tus abejas?
- Mal, JM, se están yendo.
- ¿Cómo? - le digo sorprendido.
- Sí, Jose...Se van volando todas
y dejan la colmena vacía.
No sé qué pasa, aun teniendo comida,
se van - y me mira fijamente a los ojos.
- Y ¿A dónde? - trato de bromear - ¿A Alemania?
Hace una mueca queriendo sonreir y no puede.
- No sé. A morir, supongo. A dónde van a ir sin comida.
...   ...   ...   ...
Cada colmena es un reino,
como de Taifas.
Un reina,
miles de obreras y 
algunos zánganos,
los zánganos de la colmena.
Se me ocurre fabulando
que algún día pasó por allí
un fulano con cayado y zurrón manchego,
lleno de literatura y dejó caer,
cándidamente, claro, un tocho pequeño
de pasquines y alfiches.
"Menuda miel da la monarquía"
"Libeltad. Iguardad. Fatelrnidad"
"Cada abeja un voto"
"Zánganos en pie de guerra"
"Asamblea, mañana, al sol"
Todo en lenguaje apícola
mostrando giros y vuelos
de fácil comprensión.

Parece que dicen en los mentideros
de las dos o tres colmenas que quedan habitadas,
que los zánganos ganaron la partida,
dejando, en torno a las colmenas, una alfombra de muerte,
miseria y más que miedo, terror.
"Las reinas primero", siguiendo su doctrina.
Luego, partieron sin rumbo conocido
y no han vuelto a saber de ellas.
Una victoria pírrica nos parece.
...   ...   ...   ... 
Hace unos días, diz que vieron al gañán
tan satisfecho, hablando con soltura del progreso.
De su florida prosa escucharon ...algo de... "las abejas y los abejos.
Que, qué fachatez llamarles zánganos a los compañeros..."
y cosas así.  A lo que asentían orondos.
Iba flanqueado por dos compañeros
y cabe sí un basset hound ya viejo,
luego, tras ellos...
varios perros, algunos,
rottweiler.

© GatoFénix