lunes, 1 de abril de 2013

Resurrexit...Feliz Pascua de resurrección.





Otro año, gracias a Dios, podemos celebrar
la Resurrección de Jesús.
Cada uno de nosotros vive cada día
inmerso en sus creencias
en sus vivencias,
en las creencias de los otros,
en su entorno más próximo y en el más lejano;
cada uno anda con sus recuerdos,
con sus incomprensiones,
con sus ignorancias,
trampeando la vida
como puede.
Como Dios le da a entender vive
y reflexiona sobre la soledad,
los desencuentros acuñados por los fanatismos.
Fanatismos cínicos de personas, supuestamente instruidas.
De nuevo: "lo que natura non da,
Salamanca non presta"
Clichés paterno filiales que permanecen
y sobreescriben nuestras adquisiciones culturales
porque nos hacen elegir para grabar
lo que no nos haga tambalear el estaribel
en el que nos hemos subido para que la fragilidad
de lo cierto no sucumba y nos veamos
naúfragos en el mesénquima de lo real, de lo desconocido
y sorprendente, a la vez.
Esa urdimbre primigénia que como a Moisés
nos lleva en el Nilo de la vida a la espera
de salvarnos de una muerte cierta
y que nos suba una madre la escalinata
de Jacob hasta llegar a presencia del Faraón.
Hoy es día de eso.
De recordar que somos verdaderamente
hijos de Dios.
Y que su Hijo después de ser crucificado por:
sacerdotes y fariseos;
políticos, jerarcas y monarcas;
 militares y civiles.
En ese mundo como el de siempre...
Resucitó, como dijo.
Nos sorprendemos de cosas evidentes,
todos los días.
A diario, nos vemos sorprendidos
por próximos que luego son extraños,
porque ignoramos lo que vemos y lo que oímos
y seguimos proyectando lo que somos.
Pedimos, una y otra vez:
"peras al olmo"
Las propiedades físicas de las cosas
no se pueden olvidar.
Perdemos el tiempo pensando
que el agua y el aceite pueden mezclarse.
Pues, no.
Nuestra naturaleza humana,
nuestros pensamientos
pueden ser agua;
o hacer agua;
o hacer aguas menores o mayores;
o tal vez ser aceite;
o perder aceite...
por eso vivimos en emulsiones sucesivas.
Espejismos que hacen que vivamos engañados
hasta un momento en que vemos lo real.
Desgraciadamente, vivimos
tiempos "interesantes".
Pasamos en este nuevo medievo
fabricado con todas las miserias humanas,
por estos "nuevos profetas del progreso".
Cada día reinventan la rueda;
esa rueda de molino, tan antigua como el tiempo,
esa que en su esfera va pasando la aguja horaria
de una dictadura, a una tiranía;
a otra dictadura, a otra tiranía.
Esclavitud tras esclavitud, el hombre,
siempre termina muriendo antes, si se yergue;
dura un poco más si vive de rodillas, sometido.
De tejas abajo está todo el pescado vendido.
Son siempre los mismos perversos de siempre.
Que "aunque la mona se vista de seda...
mona se queda".
Hoy, los que creemos en Jesús de Nazaret, sabemos
que no tenemos más salida
que morir y resucitar con Él.
Cuando Dios nos llame.
© GatoFénix  



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