miércoles, 11 de diciembre de 2013

Besos: un firmamento.

De todas las cosas que no cuento,
más que nada, añoro los besos. 

Afortunado quien tiene de besos un firmamento.

Besos largos, pausados, oblicuos,
frontales, callados. Todos besos
que te llenan la boca del alma
de miel de azahar y queso.

Como un tesoro guardo besos
pegados como estampas 
en todas las paredes internas de mi cuerpo.

Besos de nata; besos de fresa;
 besos de muselina; besos de seda.
Besos de pétalo de rosa; besos al viento
 besos pausados; besos sin pensamiento.

Besos de pan y mantequilla, besos
que hacen correr hormigas
por la comisura de los labios. 
De esos que viajan libres y llegan cuando quieren
como ahora, como los bonitos sueños.

Besos de melón duce y canela;
besos de buena mañana; besos de sol sin contemplaciones.
Besos de brisa que enfría la saliva a media noche.
Besos de mar llenos de sal, en pequeños instantes.
Besos entrecortados: contemplaciones. 
Besos que son "te quiero y no puedo quererte".
Besos ya sin aliento, de mirada perdida.

Besos no recordables, inolvidables besos,
 porque entonces no supe que eran de despedida.

© GatoFénix



No hay comentarios: