martes, 19 de marzo de 2013

Hoy, S. José







Estamos en Zafrilla,
hace más de medio siglo.
hoy es el día del padre y es el santo
de mi padre y el mío.
Es, uno de los primeros días que recuerdo
lleno, por dentro y por fuera, de primavera;
sol y viento frío, pero limpio y luminoso.
Allá queda la sierra llena de pinos,
lindando Cuenca con Teruel
hacia el Sol naciente.

La casa empieza a llenarse de gentes del pueblo:
el tío Pedro y la tía Jesusa;
el tío"Mahoma", D. Román el cura;
el tío Antonio y la tía María;
la tía Manuela, el practicante
y las hijas del tío Antonio;
finalmente, mi madre y mi padre,
mi hermano Fernando y yo.

Olía a bizcochos t chocolate.
Sobre la mesa, que no sé de dónde salió,
o si fue un montaje en el aula de mi madre,
con un tablero y varios pupitres debajo,
pero no lo recuerdo.
Se me nubla el entendimiento
con el rico olor de aquellos bollos
redondos como panes pequeños,
bronceados y nevados de azúcar;
y un aroma de chocolate con leche
que todo lo envolvía, como ahora
en esa mentira que es el tiempo,
sobre todo el tiempo pasado,
porque, entonces, yo o sabía ni siquiera,
qué era el futuro.

Aquellos instantes eternos, del día de S. José,
han abarcado todos estos años e incluso puede
que abarque, los venideros, si Dios quiere,
manteniéndome,
manchados los bigotes de chocolate
y con ese babero blanco atado al cuello
como una bandera de rendición completa.

Paladeo ese sabor grumoso de aquel manjar, trabajado
al fuego de leña, con la infinita paciencia
de mi madre.
Ella y sólo ella había hecho
que la fiesta del día del padre tuviera
ese punto intemporal
del amor doméstico y silencioso.

Hoy, pasados tantos años,
con ellos desaparecidos,
se ha convertido este día, en daño colateral
de esta sorda guerra que se lleva librando,
entre legisladores y políticos,
de cualquier signo, manifestando,
todos ellos, que:
o no han tenido padre conocido;
o no fueron reconocidos por él;
o no quisieron admitir a su padre;
o, yendo más allá, que ni siquiera admiten
que puede haber en nuestra especie, hombres y mujeres
y que en ocasiones tienen hijos y encima los quieren;
y se quieren entre ellos, y para festejarlo y celebrar
que están juntos, hacen chocolate y se lo toman
con bollos blandos de corteza brillante, más fina que la seda,
y con unos costrones, en sus cumbres redondeadas,
de azúcar blanca como la nieve tardía,recién caída,
como en este marzo de 2013.

© GatoFénix para todos los padres del mundo y los que llevan por nombre José, en todas las combinaciones posibles.

sábado, 16 de marzo de 2013

Habemus Papam Franciscum

Espero que sea de Asís, aunque la mezcla
de un militar y un santo "oriental" también vale.
Desconozco su biografía, pero confío.
Siempre he creído en el "Spiritu Sanctum",
Lo entiendo, como Lo que nos conserva unidos.
Unos a otros, al entorno,
a todo lo vivo y lo inerte,
dentro de una energía vital
que nos hermana y nos santifica.
Somos: "templos vivos del Espíritu Santo".

Sí ya se lo del mal, no lo olvido.
También sé que los únicos pecados que no se perdonan
son los que se comenten contra el Espíritu Santo.
Él está más allá de nuestra comprensión,
Él empieza donde nace la fé
Él nos mantiene vivos y unidos
al Ello,
al aquello que no comprendemos
y que nadie nos sabrá explicar nunca.

Esto me, da esperanza
una esperanza irracional. Lo sé.
Una esperanza que me redime de la desesperanza
que me provoca la perversidad
de los hombres.

© GatoFénix (Le deseo lo mejor en su pontificado)

lunes, 11 de marzo de 2013

11M




Si hubiera vergüenza, hoy 11M,
en este país de tanta "memoria histórica"
de tanta "charcutería bananera"
de tanto prevaricador encumbrado,
de tanto fantasma ladrón de carritos de Mercadona,
de tanta injusticia cínica y descarada,
de tanto fanatismo guerrero cobarde,
de tanta alianza de civilizaciones,
de tanto ladrón de cobre,
de tanto payaso televisivo,
de tanta ignorancia como doctrina,
de tanto santo laico buenista...
si hubiera vergüenza
cabría la posibilidad de redimirse.
Pero es angustioso que persista
que el fin justifica los medios
y que todos seamos víctimas en vida
como muertos andantes que en este día
en 2004 perdimos el tren que cogieron otros
para dar su vida, ignorantes, de que su sacrificio
tuvo unos vencedores pírricos y cobardes
que desbarataron España o la vendieron
con todos nosotros dentro como siervos
de un feudo medieval en el que nos encontramos
por sus maquinaciones.
Todo atado y bien atado quedó.
Sólo falta asentir o salir al tontódromo de turno
como masa amorfa que convenientemente manejada
tiene secuestrada la calle del pais y las plazas cuando les place
y entre los mamporreros y la omertad del resto
configuran el sociograma del miedo
y de la escuela de éxito
con camiseta verde,
claro.

©  GatoFénix (Descansen en paz esos 191 mártires)