jueves, 20 de junio de 2013

I Ruta del Cid

















Una ruta por las tierras de la Alcarria
que comenzó en Guadalajara,
siguió por Hita, Jadraque hasta Atienza;
vuelta por Hiende la Encina y Jadraque
hasta Torija.
En las horas recias del mediodía en Torija
y en la plaza de Atienza casi una hora antes
se podía rememorar aquella salida del Cid
en su Destierro por la jura de Santa Gadea.
Reyes, los de la baraja española, con su corte
de Caballos y Sotas, que todo lo demás
termina en esperpentos judiciales
que nos hace sentirnos imbéciles.
Tan imbéciles o más que este Cid Campeador,
bonita palabra esta; de campear, 
como hacemos nosotros 
- aunque nosotros carreteamos,
siempre por lo negro -
con las mismas brasas en los pies;
el mismo viento a nuestro "yelmo";
la misma "armadura" amodernada;
y una montura de hierro y plástico
con herrajes de caucho,
que nos zarandea de una curva a otra
bajo un sol de justicia, que puede que sea la única
que nos iguala a todos como la muerte,
hacia pueblos que parecen congelados en el tiempo.

 © GatoFénix



Esta es la nueva, nunca la sustituta.
Otra moto, otra etapa;
cada una la suya y cada una, con su impronta.
El otro día coincidieron las dos en el taller
para sendas revisiones.
Ambas con sus dueños respectivos
habían recorrido los kilómetros justos
para verse en boxes.
Todavía vi a mi anterior,
aun llena de salpicaduras, llena de dignidad
y tal vez de tristeza.
Me acerqué y la toqué con cariño en el lomo;
pasé el dorso de la mano por su costado
y me pareció majestuosa y resignada.
Me dijo su dueño que estaba arreglando la cochera,
que estaba encantado con ella y que en el trabajo
le decían que qué chollo había encontrado.
La nueva en un segundo plano juega en otra liga.
Es otra época llena de tecnología pero
no creo que con los años de la Majestic
se mantenga a su altura.
Me costó mucho decidirme y ahora no me arrepiento;
la razón y el corazón de siempre.
Nada ha sido igual desde el principio.
Con la Majestic fui a la Ciudad Encantada
para hacerle parte del rodaje,
a esta X 10, por las circunstancias climatologicas
lo he ido haciendo en veces y lo he rematado
en la I Ruta del Cid que luego os cuento.
Todavía no se ha ido de mi,
parece que agacha la cabeza asumiendo,
pero ella sabe que tenemos ahora un tiempo
que no vamos a vivir juntos.
Ahora tiene un dueño mucho más joven que yo
y ella debe cuidarlo.
A mi, siempre me tendrá..

© GatoFénix  (Con mucha añoranza)

martes, 4 de junio de 2013

¡Cumpleaños feliz, hija!

¡Felicidad y contento, Sara! Porque has nacido
como todos los seres de luz para iluminar el entorno.
Ya son dieciséis años, que compartimos el viaje.
Ha sido un bonito viaje; muy interesante, tanto que
no lo cambiaría por nada, aunque para ello
lo dejé todo.
Te agradezco que contigo aprendiera muchas cosas
entre las más valiosas: el sacrificio y la ternura;
entre las más gozosas llegar a llorar de risa con tus cosas;
entre las más penosas, la impotencia ante las insidias
de nuestros enemigos del entorno.

Te he visto crecer como una espiga de trigo
rodeada de amapolas. Ha sido muy bello vivirlo.
Esta noche, como aquella de hace dieciseis años,
despues de felicitarte he soñado que escribía esto.
Ya estaba amaneciendo...
y te tenía en mis brazos como entonces,
con un gorrito blanco como un Buda pequeñito.
Eras preciosa como una princesa de cuento,
casi cabías en mis manos. Sujetaba tu nuca
y movías tus dos piececitos con los dedos
como enano largos borrachos haciendo arpegios.

Fue una noche de una madrugada tempestuosa.
Cayeron rayos y centellas, lluvia azotando las ventanas
y vientos racheados que hacían traquetear las persianas.
Alguien se debió enfadar mucho y quiso amedrentarnos.
No pudieron y no podrán porque no somos cobardes
y sobre todo porque los Ángeles de Señor nos protegen.

Acabas de pisar el primer escalón de la escala de Jacob.
Te has empezado a conformar como una joven mujer
¡Suerte y felicidad! No desfallezcas.
La vida empieza cada día y que termine,
cuando Dios quiera, pero espero que lo quiera
después de muuuchos años.

Papá