lunes, 18 de noviembre de 2013

Gracias a Dios que nos queda la palabra, por ahora.

Gracias a Dios que nos queda la palabra.
Gracias, que podemos quejarnos y hablar.
Podemos denunciar la casta de felones
que detentan el poder.
Dejamos constancia escrita de la injusticia,
aunque sea por este documento virtual.
Los que tengan la suerte de saber leer en el futuro
y pongan sus ojos al servicio del conocimiento
podrán empaparse de esta verdad escrita.

Definitivamente "la cizaña", como en la parábola de Jesús,
ha malogrado la cosecha.
Se fue sembrando sibilinamente hasta hoy,
casi treinta años siendo testigo de ello,
por gentes preparadas y estratégicamente situadas
para dinamitar España y subvertir el orden natural de las cosas.

Todo el tiempo unos pocos conscientes
alertábamos, como podíamos, sorteando peligros,
zancadillas, para que no llegáramos a nada en la vida,
e incluso descalificaciones y vejaciones todo el tiempo.

Un ejército de perroflautas, mamporreros,
mezquinos y ambiciosos de poder a cualquier precio;
supuestos egocéntricos militantes todos
de doctrinas demoniacas.
Todo lo que han tocado, aun siendo noble,
lo han degradado, viciado, vaciado o aniquilado.
Tanta vileza espanta a las gentes de bien,
gentes como yo, tal vez como tú
(que esto lo puede leer cualquiera)
comminados, por todos sus medios de comunicación,
a oir, ver y callar, en un pequeño rincón.
Sin embargo, algunos no callamos, por eso,
eficientes mamporreros del sistema educativo,
se afanan para que los jóvenes no sepan ni leer;
ingenieros artífices del pensamiento torticero
elaboran argumentarios para su grey.
¿Les suena la palabra? ...
Ellos asisten mentalmente a sus feligreses,
es a lo más que llegan,
porque más allá no hay nada, pura materia de la peor estofa.

Ingentes "mantas" de feligreses que han ido creciendo
bajo el amparo del Gran Hermano en la sombra y
representado en la vida normal por los que todos hemos padecido.

Toda esta progresía ha inventado una generación de serpientes
que reptando en la inmundicia ha ocupado todos los puestos
de todos los estamentos de poder como una red mafiosa y oscura.

Padrinos, capos, apesebrados, células de estorsión o de encubrimiento,
asesinos desalmados, vándalos asalariados y ladrones por doquier;
más que organizados hechos una piña, en todas las que fueron
organizaciones, partidos, sindicatos, colegios y cuerpos
encargados de hacer que la sociedad sea un lugar
justo y seguro para todos los ciudadanos españoles.

 © GatoFénix



La vuelta al mundo sin salir de Pakistan

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miércoles, 13 de noviembre de 2013

Sin acidez humoral no hay cáncer

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La causa de todas las enfermedades (parte 1) Video divulgativo de interés.

http://www.youtube.com/v/2VyPEwIjwgA?version=3&list=FLd493PmxdT8H_SxvpJubW8Q&showinfo=1&autohide=1&autoplay=1&feature=share&attribution_tag=yV9yOrxM9ErQy7xIAoIyEg

Pequeño paseo...vuelta y vuelta.

Esta mañana de otoño he vuelto a salir sin rumbo
sobre mi vieja RS del ochenta y siete.
Con ella, va para veintiseis años, juntos.

Los años no nos han perdonado a ninguno,
en cuanto a estructura y diseño;
tampoco "el motor", el de los dos, está
para hacer competiciones.
Cumplimos sobradamente las espectativas y juntos
hemos aprendido a conocernos tanto...
y sin hacernos daño, que no parecemos dos cosas,
sino una.
Hemos terminado contagiandonos y ella es:
como de carne y hueso y yo como de hierro.

Los dos, hemos pasado tantas cosas, que de contarlas,
parecerían mentiras - hasta a mi me lo parecen -
y por eso seguimos juntos.
Tenemos el mismo corazón y ahí,
os tengo que decir, amigos, que no pasa el tiempo.
No ha caido ni un grano de arena
del piso de arriba al de abajo, en el reloj de cristal
que parece un ocho o un "infinito".

Esta mañana, sin un destino,
con el solo objetivo de volver a casa lleno,
alegre y limpio.
Esta mañana, en mi vuelta, he visto otra vez,
- como si fuera la primera -
los dedos invisibles del viento
deshojar los árboles amarillos
en el eterno: "me ama, no me ama"
de la nana de los enamorados.

Esta mañana he sentido en mis flancos
como el roce del lomo ronroneante de un gato.
Era sin duda el viento que andaba peinándolo todo,
desde los matojos hasta las copas de los álamos
que ocultaban un pequeño río.

El viento, esta mañana, no solo desprendía las hojas
y las convertía en mariposas atolondradas;
el viento, se estaba llevando el alma de las plantas,
por un tiempo claro; para que vean mundo;
para que puedan volver, más adelante, llenos de vida.

Y unos segundos envidié a las plantas en su perfección y armonía con todo.
Por un instante fuimos hojas o mariposas,
o nada, vaya usted a saber.
Felices, y hablo por ella.
Tal vez felices,
deslizandonos sin prisa
como sin peso. 

Ahora toca esto:
la vecina desnudez de la verdad se avecina.
Está al caer la cortina:
la mentira.
Por eso, el "tio-vivo" de esta feria de estaciones
aún pasando una y otra vez por "lo mismo"
cada vez nos parece diferente.
Es la ilusión, lo permanente.
La que se nutre de la continua mudanza.
Ella, la verdad oculta de las cosas.

Van ventiséis otoños dando paseos
en el mismo caballito negro que me enamoró un día
y que, vuelta tras vuelta, me renueva;
y en cada sube y baja, en cada trazada,
con el noble y elegante porte
de un "ladrillo volador" hace que me sienta...
un superviviente.

 © GatoFénix (13 del 11 del 2013)