domingo, 13 de abril de 2014

Es domingo de Ramos por todo el mundo cristiano.





Casi se me escapa de las manos sin decir nada.
Sería el primer año, en muchos años, que no saliera
con las palmas y ramas de olivo al encuentro de Jesús.
Fue toda la gloria que tuvo en la tierra
enseñándonos desde el borriquillo y su manto
materno con la música por dentro de los tambores
de los días siguiente o los restallidos del látigo.

"Sit transit gloriae mundi"
El ritual musical de esta celebracion expléndido:
"Pueri hebraeorum..."cantaba en el coro cuando era tiple.
Allí, pequeñito, recogido en el grupo, con los tenores detrás
y los báritonos y bajos a mi derecha armonioso recuerdo
que aún hoy hace renacer mariposas  en mi estómago
y vuelvo a la situación, como ayer mismo, en trance.
Allí aprendí lo que no había estudiado y el olor a incienso
el humo de las velas la música hasta el alma y ese punto
de alegría contenida, al borde de la pena, en la esperanza.
Todo aquello pasó, o no, porque cada año vuelvo a aquel coro
nervioso, atento, rodeado de un misterio espiritual que vuelve
y vuelve como una rueda de sillas locas en feria vacía.
Pasa cada vez por un punto luminoso de una cara guapa
para momentos después quedar fundido en negro
chocando con espectros y gentes vivas del otro lado.
Detenido en este punto, estamos vivos y halagados.
Suena el canto de los niños, al fondo...muy al fondo
nos acercamos a la Semana de Pasión.
No puedo sino sufrir en mis carnes el desprecio
de aquellos que consideran esto como un circo.
Lo entiendo. Yo me siento afortunado.
Sé que la Fé es un don, incomprensible, es cierto
pero un hermoso don que hace la vida entendible
aunque igualmente dolorosa pero como en el coro
arropado de la armonía del conjunto: las voces graves,
a mi derecha, arropando y detrás, los tenores, erizando los cabellos;
al lado, ente ellos, los barítonos llevando la melodía.

Nos movemos levemente en pequeños círculos...
parece que nos elevamos... pero no es cierto,
solo, que no tenemos todo nuestro peso sobre las plantillas,
... parecemos suspendidos como entre la multitud de judíos
en el primer Domingo de Ramos en Jerusalem.
¡Hosanna al Hijo de David!

Domingo de Ramos - Procesión del Hosanna

Pasos: Jesús entrando en Jerusalén "La Borriquilla" (Luís Marco Pérez, 1949) y Ntra. Señora de la Esperanza (Eduardo Ladrón de Guevara).
Salida: a las 09.30 h. de la Iglesia de San Andrés, presidida por la Venerable Hermandad de Jesús entrando en Jerusalén y Ntra. sra. de la Esperanza, con los pasos de "La Borriquilla" y Ntra. Sra. de la Esperanza. Cuenca

© GatoFénix




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