jueves, 27 de febrero de 2014

Una cosa parecida hasta ahora.

http://enlenguapropia.wordpress.com/2012/10/23/funcionarios-de-dia-poetas-de-noche/#comment-376

A veces, es la noche mi aliada para poder dedicarme
a poner unas letras lejos de la realidad diurna, que, aunque
enfrascado en sueños lúcidos durante la vigilia, no por ello
haya dejado de desempeñar mi papel con absoluta dignidad.

He llegado a casi nada porque tampoco mi ambición es tanta;
necesito escribir para dejar testimonio y liberarme de archivos
tóxicos y de mentiras que todos nuestros prójimos poderosos,
ayudados de una gran cofradía de mansos, pero no inocentes
y tampoco por ello, menos peligrosos que los primeros,
nos inoculan.

© GatoFénix (solo este trocito para apoyar el link con el cual modestamente me identifico tanto como si hubiera hecho referencia a este pobre gatofénix, ahora ex-funcionario)


miércoles, 26 de febrero de 2014

Paco de Lucia - Entre dos aguas (1976) full video





Pocas cosas me dejan absorto en la nada como la muerte de un ángel.

Otros, por pudor, llaman duende. Es igual, el duende del ángel de sus dedos

vuela en lo más alto y ha arrancado en su despedida no pocas lágrimas.

Los que todavía lloramos de emoción por eso que no entendemos y respetamos:

El alma, que es la madre del cordero del arte; Ese que eriza los vellos

de todas las partes del cuerpo cuando nos desparrama en un ¡ay!

seguido de un ¡ah! y luego... respiramos profundamente.

El hombre también es eso, aunque, cada vez, menos.

Detrás del revoloteo de las alas de sus manos se esconde el tiempo insondable,

la disciplina, el sacrificio, la voluntad, el misterio de todo el hombre bendito,

y ahora tan venido a menos, que se humillaría a los cerdos al compararlos con él.



Este hombre humilde, ante la grandeza

del armonioso estruendo de las cuerdas,

Paco de Lucía, grande, con el punteo

vertiginoso en los trastes sobre las cuerdas,

como cruzando un río transparente;

saltando de canto en canto rodado,

de una a otra orilla, mojándose apenas

la punta de los dedos, en su empeño

por transformar su guitarra en remo,

en bandera, en corazón de madera,

o en timón de un barcaza de amor,

hoy convertida en barca de Caronte,

para ser el primer viajero que paga su peaje,

en vez de con una pieza de oro,

con una pieza musical de guitarra española.



Descanse en paz Paco de Lucia.

© GatoFenix
http://youtu.be/PpxpiyRGQEY


Adios, maestro.

Echa un vistazo al Tweet de @camilleneveur: https://twitter.com/camilleneveur/status/438606553919541248

domingo, 23 de febrero de 2014

Continuación.



No podía imaginar, la que sería mi mamá en el 1951,cómo iba a ser todo desde entonces. Ni imaginarlo siquiera.
Corría el verano del 36 y ella estaba merendando en el patio de casa.
Estaba comiendo un tomate rojo con pan candeal que le encantaba.
De pronto, levantó la vista, al trozo de cielo entre las hojas de la higuera. Todavía no se veía, nada pero se oía un rugir de motores desconocido. Salió la tía Veneranda corriendo y le dijo: ¡Pasa pa´ dentro, que son aviones!
Y de esta manera, con catorce años, se enteró que  había estallado la guerra.

Un día mi abuelo le dijo que no se incorporaría a filas por su miopía. Lo dieron exento porque mi abuelo tenía treinta y tres dioptrías, y gastaba unas lentes de esas que vulgarmente se dice de culo de vaso, no era falsa, vamos. No, como la sordera de Urdangarín, para librarse de ir Ceuta a hacer la mili. Luego ya apuntaba buenas maneras. Le encantaba el lenguaje taurino a mi abuelo de él lo he heredado esto.

De momento, sólo había malas noticias de la familia de mi madre. Sus tíos, que estaban en edad tuvieron que incorporarse a filas, sólo cuatro terminaron vivos: el tío Jesús que fue maestro, el tío Fernando, que luego fue cura, profesor y canónigo y que, según mi padre, me bautizó en Cuenca junto a varios canónigos siguiendo el mismo rito litúrgico con el que bautizan a los primogénitos de los Reyes. Eso me valió, toda mi vida, la sorna de mi padre, llamándome: "Príncipe heredero" con una sonrisa lateral que no se puede olvidar; otro que sobrevivió fue el tío Pepe, que luego ingresó en la Benemérita, y que de niño recuerdo que se sorbía un huevo crudo pinchando la cáscara
con un alfiler en ambos polos ante mi asombro de enano a vista de gusano; el último fue el tío Juan que luego, años después, el tío Fernando les puso, a él y a la tía Eufemia la librería "Evangelio" en la calle Carretería, situada frente a donde estuvo el Hotel Romana, que pertenecía a mi tío Luis, hermano del que luego sería mi padre, pero eso ocurrió años después.



Los seminaristas de Cuenca fueron asesinados. Sufrieron de todo, pero la familia se mantuvo en su fé.
Nunca me dieron detalles, y sospechaba que valían más los silencios que lo que hablaban.
Yo era muy pequeño cuando los visitabamos en la Plaza de los Carros, que ya no existe, pero como siempre fui despierto recuerdo su tristeza al mencionar estas cosas y mirar una foto en la que se encuentran
todos reunidos junto a sus padres. Hubo cárcel para algunos en la de Cuenca y mucho miedo.

A los pocos días del pan con tomate de mi madre con la aviación sobrevolando Motilla del Palancar nadie podía augurar lo que iría llegando.
Mi abuelo callaba ante todo aquello. Mi madre parece que se daba cuenta de más cosas que él.
Supongo que eso de ser republicano de izquierdas le imponía una actitud de digno o de hacerse el loco; cuando de los escarceos y revueltas pasaron a intimidaciones, acosos a vecinos y familiares. Y un paso más, cuando comenzaron a asesinar o a llevarse gente, fruto de una inquina irracional por parte de los elementos más agresivos e impresentables del pueblo. Aparentemente allí lejos del frente mi madre siguió con sus clases el primer año. Quitaron los crucifijos y el cuadro del rey y en su lugar pusieron la bandera republicana y ya entonces comenzaron con su doctrina basada en el odio que es la misma de estos veinte últimos años.
Los menos preparados ocuparon las cargos de responsabilidad al asalto y los matones de los sindicatos campaban a sus anchas por calles y plazas.
http://www.elpicazo.net/wp-content/uploads/2012/07/17-LA-GUERRA-CIVIL.pdf

Quemaron los oratorios y parte de la iglesia. Los curas pedían salvoconductos para marchar a lugares más seguros y comenzaron a ocupar fincas y posesiones de los que eran conservadores o de derechas. En otras localidades por testimonio directo sé, que al cura párroco de Munera, Albacete, lo mataron haciendo que subiera al coro y arrojándolo luego tantas veces como hizo falta hasta que murió. Cuando ya se habían fracturado los brazos y las piernas, lo subían arrastrándolo y luego lo arrojaban al suelo de la iglesia. Era un cura joven recién salido del seminario y era muy querido por los feligreses. Este testimonio lo recogí directamente en el mismo lugar donde lo arrojaron, en la Iglesia de San Sebastián, porque, durante un curso escolar, trabaje de maestro en el Colegio Público Cervantes y el cura D. Carmelo de Lara era amigo mío.

En Motilla, no se libró mi abuelo, a pesar de sus ideas, de que los milicianos, codiciosos y malos básicamente, le requisaran el Ford T para uso del Comité local de los milicianos. No lo volvió a ver y mira que me hubiera gustado.
Husa del Sol Motilla del Palancar
(Este coche de encuentra en el Hotel Usa Sol de *** de Motilla. Queda pendiente que pregunte de dónde ha salido)
También un campo de almendros que tenía fue incautado, luego lo recuperó años después.
Como puede verse sus negocios se vieron completamente anulados.
De su socio no me dijo nada, pero o bien se pasó al bando Nacional  o desapareció o fue muerto.
Los campos dejaron de trabajarse, con lo cual, no hubo materia prima; y, a demás, si faltaba para pan no iban a andar con las florituras del azafrán en los guisos.


(Escudo de Motilla del Palancar)
Toda la guerra, Motilla estuvo en zona republicana. He buceado por ahí y veo cómo se han organizado los de siempre para que todo vuelva otra vez al 36. He visto documentos en los que con el pretexto de la Ley de Memoria histórica, vuelven a la carga tapando las fechorías y asesinatos que sucedieron durante estos años en zonas, que si bien estaban en guerra, hasta los últimos meses no sufrieron los ataques de tropas, que en este caso eran de los Nacionales. Los cuales, si bien eran los que se revelaron, hasta mi abuelo consideró de liberación; aunque luego después lo acusaron por sus ideas y lo trataron como colaboracionista con el ejercito republicano, por el asunto del coche. Encima de que se lo habían requisado.
A mi me enseñó una carta, que guardaba como oro en paño, en la que se decía que era un honrado ciudadano y que estaba libre de todas las acusaciones que se hicieron. Firmado por Franco y en su nombre por el Gobernador Civil y por la Guardia Civil. Toda su vida tuvo que arrastrar esa cruz de demostrar que era bueno, cuando todo el mundo sabía que no era capaz ni de matar una gallina para su sustento.
Todo, como se ve, una desgracia tras otra, pero aquí entraríamos en lo que sería el peor periodo que se pueda recordar: La posguerra.

De todo lo anterior se deduce fácilmente que tengo elementos teórico-prácticos para ser como soy. Debo pedir disculpas a mi madre porque todo lo que me dijo era cierto y se ha cumplido a rajatabla. Que lo de derechas o de izquierdas me da igual, pero no me dan igual las personas perversas, vagas, mediocres, complacientes, engreídas, falsas, mentirosas y todo lo que se pueda añadir; y de esos he visto en todas partes y sus corazones son semejantes en todas los lugares de la Tierra.
Siempre pegados al poder y haciendo que todo vaya de mal en peor con su egoísmo y la religión que mejor se les acomode para cumplir sus objetivos mezquinos.

© GatoFénix

sábado, 22 de febrero de 2014

La retaguardia en la Guerra Civil: testimonio directo.

Mi abuelo era, según me dijo, republicano de izquierdas.
Eso debía ser inusual en aquellos años en Motilla del Palancar.
Pero él era un adelantado a su época: su periódico diario, su odio al clero, sus negocios, sus viajes, sus pensamientos, su porte educado y su locuacidad en tertulias de casino.
Todo ello con un negocio boyante, a medias con su socio, de envasado y comercialización del azafrán.

Se había casado años atrás, creo que en el 1920, con mi abuela. Una joven agraciada de familia conservadora y muy religiosa, pero mi abuela se enamoró y junto a la circunstancia de pertenecer
a una familia numerosa hizo posible su boda con aquel caballero que en otras circunstancias no hubiera sido tan fácil.
Nace mi madre en febrero de 1922 y todo iba muy bien.


Adquirieron un Ford T, para realizar con fluidez y comodidad sus numerosos viajes a Barcelona que se había convertido en su mejor destino comercial.
Nace mi tía Carmen y los negocios estaban en su mejor momento.
Una familia feliz propia de una novela de los felices veinte con música de charleston y Josephine Baker en escena.
Mi abuelo agraciado y amigo del baile era el único inconveniente para la total felicidad familiar.
El hombre, no fumaba ni bebía, ni jugaba a nada, nunca lo hizo. Sus placeres eran la buena mesa y la vida social.
Llegó un carnaval cuando mi madre cumplía cinco años
y como el abuelo era un juerguista se fue al baile del Casino de la Constanza.
Mi abuela que parece para gastarle una broma, se disfrazó con unas amigas y fueron al baile a darle la murga.
El calor, el frío, los ropajes, la insalubridad, los humores, el acaloro, los cambios de temperatura, los malos humos, la jerga, los efluvios y la mala suerte, digo yo que hicieron que enfermara al día siguiente con fiebre altísima.
Le diagnosticaron pulmonía y como fatalmente Fleming, todavía no había dado con la penicilina, a los once días, murió.

Todo se vivió como un terrible castigo de Dios, que yo no creo, pero desde ese momento mi abuelo vivió errante sin cobijo moral y se rehízo como pudo.
Mi madre ya no supo lo que es una madre y ella se encargó de ayudar en el aseo y las tareas de la casa como en Cenicienta, porque al poco, justificado porque necesitaba una madre para la más pequeña de sus hijas, se volvió a casar.
Cuando hablé con él unos años antes de que muriera, ni me la mencionó.
Su amor fue mi abuela y todavía se le humedecían los ojos al recordarla.
Decía: ¡Macachis! y torcía la boca chascando la lengua. Luego se frotaba con el reverso de la mano el ojo derecho y luego se giraba hacia ti y te miraba como si viniera de algún sueño.

Ya estaban llegando rumores de que en la capital, Cuenca y en algunos pueblos
había desordenes en las calles y heridos y arrestados.
Mi abuelo "informado" por el periódico y manteniendo su postura, defendía hasta ese momento acaloradamente lo indefendible como ahora hacen muchos y por eso me lo recuerdan tanto.

Mi madre ya sufría en sus carnes uno de los efectos de la guerra civil; los dos bandos. Pero como siempre todo puede ir a peor.

(Seguiré cuando pueda)
© GatoFénix

Rosendo - No dudaría



Tengo amigos en Venezuela y siento su sufrimiento.
Esto que está pasando les afectará, nadie sabe cómo.
Le dije a una querida amiga venezolana:
"Las cosas después de maduras pasan a podridas"
Ya no tuve respuesta, parece que los dictadores
cortados están por el mismo patrón.
La izquierda de siempre en España "calla como siempre".
Patente de corso se llama.
Son una plaga mundial que otros todavía peores
los utilizan para fines que puede ser que no conozcan,
al menos todos, que algunos son mamporreros voluntarios.
Con ocasión de "Gamonal" opiné en privado a una ex-alumna.
Estaba ilusionada en esa ilusión que han repartido en los IES
y que muchos han asumido como natural de su adolescencia;
así las gastan los que se aprovechan de todo el que se preste...
luego viene lo que viene y no se puede reconocer. Es demasiado.
Hay que cambiar de escenario.
Ahora toca ir de humanitarios con los que asaltan la frontera,
y los malos, ahora son los que hemos puesto a cuidar la casa.
¡¿Serán cínicos?!

Gentes inteligentes incapaces de ver lo evidente porque...
"el odio ciega sus ojos".

Todos perdemos.
Incluso aquellos que viven como si no hubiera más vida que esta.
"Que podría ser todo una balsa de aceite" y ellos la convierten en una mierda.
Ellos, también, son todos.

Os pongo una canción y me siento mejor.
Mi amigo Rosendo haciendo una excelente versión:
"No dudaría"
Cuando éramos jóvenes entendíamos igual las cosas.
Sabíamos estar juntos, ser amigos y ser distintos.
El afecto produce ese efecto..
Ser amigos, imprime carácter sacramental.
Parece, que el odio, también.
© GatoFénix

martes, 11 de febrero de 2014

III La retaguardia en la guerra. Mi madre y mi abuelo materno.

Mi madre, mientras tanto, en la misma zona republicana en Motilla del Palancar (Cuenca) y su padre, mi abuelo, me contaron muchos años después lo que pasaron en retaguardia en esa terrible guerra, que ahora parecen empeñados en repetir. 
Muchos de estos promotores bélicos, fueron en su día objetores de conciencia. Una decisión, que entonces, yo no pude tomar porque era hijo de Funcionarios del Estado. Ya he dicho que mis padres han ejercido hasta su jubilación de Maestros Nacionales. No podía permitirme ese lujo con otros cuatro hermanos por detrás de mi. Fui al Servicio Militar, también como mi padre con la carrera de Magisterio terminada y durante la Mili en Alcalá de Henares, en la Brigada Paracaidista, aprobé mi oposición. Fue durísimo, pero la aproblé.
No es que fuera voluntario, no. Fue el primer año que los excedentes de cupo fuimos a cuerpos de voluntarios porque faltaban efectivos y nos cogieron a nosotros. Fui, lo que llamaban, despectivamente ,"un pistolo" y cumplí con mis obligaciones, pero no acepté el ofrecimiento de hacer el curso de cabo, aduciendo al capitán D. Bernardo Buesa Galiano, que por favor no me metiera de cabo porque había podido ir de Alférez por mis estudios (Alférez de Complemento como lo fue mi padre) y, sin embargo, no había querido. Aquello que él ofrecía como algo bueno para mi, porque deben saber que los "pistolos" no podían ser ni cabos, no le sentó nada bien y estuvo a punto de arrestarme.
- Toledo, Toledo, sal de aquí que te la estás jugando.
- ¡A la orden mi capitan! - y salí pitando.
 Estos que no han estado en la mili, que no saben lo que es un arma reglamentaria, ni la disciplina, ni el ejercito de la nación, sin embargo, andan montando guerrillas urbanas y comandan pequeños o medianos ejércitos de adolescentes y mayores a los que conducen encandilados con arengas y eslóganes a una espiral de violencia que se sabe cómo empieza, aunque ellos se esfuercen en ocultar con eufemismos o mentiras de que es expresión democrática, pero no sabemos dónde acabará, porque así fueron los años previos a la Guerra Civil española.
Si esto avanzara hacia otra guerra, ellos serían otra vez los que al venir mal dadas estarían en un pis-pas al otro lado de los Pirineos, o más lejos, y abandonarían a los suyos como hicieron con mi padre y los pocos compañeros que quedaron con vida al final de la guerra.
De mi madre tengo la información que paso a contar aunque hay cosas que me ahorraré por ahorrárselas a los lectores y seguro que otras las he olvidado por no hacer mala sangre. 
De mi abuelo y de los vecinos de los primeros pueblos en los que ejercí de maestro tengo también relatos que abarcan de la época de la guerra y años posteriores hasta enlazar con mi nacimiento 1951, por lo que puedo contar ya cosas de primera mano, que serán pocas, porque no es mi biografía sino el devenir de las cosas en unos años que ahora vienen a mi en forma de cosas que parecían que no hubieran sido y desgraciadamente, vuelven tan frescas que parecen que nunca se hubieran ido.
Es verdad que parece que toda información y experiencia me ha llegado para que ahora comprenda, aunque tarde, que todo lo que me dijeron es rigurosamente cierto, porque lo estoy viendo y algo de ello ya lo he vivido.
© GatoFénix

viernes, 7 de febrero de 2014

Hablan de recordar. Yo ni tengo ganas.

A modo de prólogo.

Sinceramente, no tengo ganas de recordar pero por desgracia
como todo es tan igual a como me contaban mis padres...
las cosas oídas de niño y repreguntadas y dudadas de adolescente...
y reflexionadas y contrastadas, una a una, en mi madurez;
luego de jubilarme,con mis padres muertos,
ausentes ellos y mi resistencia;
vencido por la verdad y lleno de piedad hacia ellos,
vienen todas en tropel y me toca ponerlas en "fila india"
- tal como nos hacía caminar mi padre yendo a Almagro,
 por el borde izquierdo de la carretera, pisando hierbas
y evitando tobas -
 para que terminen hechas un organizado frente de batalla ante los ojos,
en la trinchera del papel en blanco, asomando sus negras cabezas,
de "tipos" sin casco, ante el recurrente espanto del esperpento de mi país.
Una nación antiquísima condenada,
de una parte por: su indolencia, su ilustrada incultura picaresca y su cobardía;
y por otra parte: la picaresca egregia y clerical, la mentira, el despotismo zafio, la crueldad;
aderezado todo por el espíritu de "El Principe", eterna fuente de inspiración maquiavélica
del permanente lado oscuro desde la expulsión de los judíos.
Un país este, que llaman unos como piel de toro, y yo digo que es
 un capote dándole una verónica al Sol que termina en molinete.
¡Con un par!¡Todos al carajo! Como hay Dios. Y... "To´ el mundo al suelo"
Amen.
Aleluya.
Chin, chin, chiin.

He parado para vomitar un poco, con perdón,
porque lo que  cuento a continuación,
puede volver a pasar si no espabilamos.
Nos va la vida en ello, y la de nuestros hijos.
Y... si hay que morir... ¿recuerdan? se muere que...
"Más vale morir, que perder la vida" decíamos de jóvenes, riendo.
Ahora, de bien adultos, hay que tener la entereza de decir
"Porque más vale morir de pie, que vivir de rodillas"
Fin de la cita.

Los males endémicos de España los han agravado
concienzudamente los de siempre, con distintos manteos.
Han pasado del yugo y las flechas a la paloma del puño, al capullo,
y a la hoz y el martillo, sin despeinarse.

Ellos han condenado y destruido al hombre intrusivamente "generalizándolo"
y han destruido, por ende, a la mujer desvirtuando su naturaleza "negando que la tiene"
¡Cuántos lobbis Caperucita!

Han hecho una comunidad de ciudadanos que llaman inadecuadamente, ciudadanía,
porque la ciudadanía expresa un derecho que se tiene y que puede perder.
No expresa que sea un colectivo, como están enseñando y asumiendo,
cual ovejas modorras los que quieren "pertenecer al club de la casta"
Estos han fabricado una masa de elementos genéricos dándoles de comer el fruto
"del arbol del Bien y del Mal" del Edén, en postmoderno.
Que viene a ser el mensaje de la serpiente de siempre:
- "Seréis lo que queráis" - En nuevo: "Yo soy dios"
desenterrando a Simone de Beauvoire y su teoría de género
obtenida desde su filosofía y su marxismo comprometido.

Diría desde mi experiencia profesional en enseñanza, que lo veo venir desde lejos.
Desde bastante lejos, que personajes que nunca debieron existir,
no solamente han existido sino que, encima, han sido nuestros coetáneos.
Los hemos tenido que padecer, cada día más inermes y asombrados,
ante el endiosamiento del que disfrutaban en esta eterna lucha por la divinización
del Guía de turno, un nuevo Nerón de temporada,
en una burda copia, ausente de espiritualidad,
de este comunismo como religión del estado,
que tiene al "hombre" como dios y excusa;
cuando la verdad es, que su verdadero dios es el dinero.
El puto Becerro de Oro que es por el que "si hay que matar, se mata"

Y en esas están desde los años treinta del siglo pasado,
que viene a ser desde siempre para nosotros.
Así van retomando una labor de encaje fino de bolillos de la encajera,
que comenzó en las primeras acciones políticas de la República.
Verdaderamente, una guerra de religiones que tanto asco me dan.
Y ahora que el encaje se ha vuelto tela de araña que casi todo lo envuelve
buscan al nuevo Spiderman o Spider-Woman aunque no lleguen a más
del Joker, ceja y sonrisa, o el Pingüino de Batman,
con los pingüinos mafiosos de Madagascar.

"Ruido"... Mucho, mucho ruido por Sabina
http://youtu.be/CEUTsrAbLHE

Luego, han sido aderezadas con el odio suficiente, y su maldad de natural,
para servir en plato frío a los comensales, los convidados de piedra: el pueblo.
Se han otorgado ellos mismos, con mecanismos torticeros, los poderes necesarios.
Tienen, porque lo han demostrado, el grado de cinismo suficiente para aplicarlos,
 y han dejado España como un estado fragmentado en taifas totalmente en barbecho.

De su lema soterrado o explícito: "nuestro fin justifica los medios"
y de su grado de nauseabunda perversidad, ha salido este estado.
Una nación siempre con un gran pueblo convertida en un "engendro"
carente de Estado de Derecho que nadie, hace poco, podría imaginar.

Hemos padecido dictadores, presidentes electos, reyezuelos de taifas,
ministros de la usura, ministros de la soberbia, ministros de injusticia,
ministros de la estulticia, ministros de desigualdad real,...
tantos hemos padecido.
Todos, contra nosotros.
Todos, con nuestros votos.
Todos, construyendo una trampa ratonera.
Todos, saliendo de las cloacas de todos los tiempos.
Todos. Absolutamente todos.

Expertos y expertas, mamporreros, todos y todas, en desinformar, en confundir;
¡Quieto ahí!   Periódicos propios y a su servicio.
Sociolingüistas, expertos en renombrar todas las cosas, significado y significante,
para establecer la lengua individual como bandera y volver, por conveniencia coyuntural,
al mito de la Babel bíblica, en versión zafiedad gloriosa, "divide y vencerás"
y así, romper científicamente y sin dejar rastro, la mente del personal por todos los medios,
usando, desde los niños como cobayas: TV y guarderias luego Escuelas;
y a los mayores desposeyéndolos de su merecida dignidad; nominados como tontos agresivos
de la caverna, al más mínimo descuido, haciéndolos dignos candidatos a todos los insultos hasta enervarlos y llevarlos al grito para justificar su reeducación en cursos psicosociales,
llevados por los nuevos inquisidores, con hábito Power Flower,
que son los mismos de siempre pero en otra versión.

Hace años, estos mismos, entraron por la gatera
con todo el rechazo de los profesionales de la educación.
Fueron introduciendo para justificar la felipada de cerrar
los Centros de Educación Especial,
que eran muy buenos pero muy caros de mantener.
La solución, eran las campañas de que los niños deficientes no estaban integrados.
Enorme la labor de los equipos psicosociales con los pobres padres.
Manuales y argumentarios de cómo manipular el sufrimiento de los padres de estos hijos.
Y no dijeras nada, porque te caía la de Dios.

Contaría experiencias que algunos padres no querrían oír.
Les diría el sufrimiento de sus hijos en una clase donde eran integrados por real decreto.
Sin pizca de sensibilidad.
Si supieran el cambio de cómo estaban atendidos en clases de cuatro o cinco,
con casi tantos profesionales como alumnos,
a cómo podíamos atenderlos con ningún recurso y otros veinticinco compañeros
cada uno distinto del otro.
Solución sibilina, solución felipina celebrada por todos los palmeros del Reino.
Cierre de estos centros y enviar a estos niños y a sus profesores
a los Centros de Educación Básica y en ese barullo tan bien orquestado,
justifican la entrada de este grupo de "élite" de los Gabinetes Caligari, por lo del Doctor, ya saben.
Desde entonces, ellos fueron los nuevos servicios de información propios de las dictaduras...
introducidos con calzador y vaselina.

Desde entonces, hace casi treinta años, han proliferado tanto, los Gabinetes Caligari,
que los Centros Educativos giran en torno a ellos.
Ellos son el ombligo de Centro.
Bien es cierto que ya no son los Centros para desarrollar las capacidades de los alumnos,
sino, para adoctrinarlos con sus consignas, de forma lúdica, y que no se discrimine a nadie.
Ellos, han sido los motores de transformación de Centros de Instrucción Pública de la República,
en Centros Sociales de Acogida, para sustituir a la familia y que yo vine a nominar,
cuando estuve en Munera, 1980: "Centros de Engorde y Esparcimiento" dentro de este proceso de idiotización, con un éxito innegable, puesto que entonces estábamos entre los 5º y los 8º
y ahora hemos bajado al 35º en cuanto a resultados académicos de los alumnos.
http://www.easse.org/es/content/321/%C2%BFC%C3%B3mo+se+encuentra+Espa%C3%B1a+a+nivel+educativo+con+respecto+a+otros+pa%C3%ADses%3FAntes, en este relato que os muestro sobre mi padre, vemos
que aparecen seres humanos que son analfabetos, pero trabajadores e inteligentes;
ahora, sólo son seres desprovistos de su humanidad y analfabetos funcionales
para nada cooperativos, y maleducados, aunque útiles y adoctrinados a su servicio.
Todos en aras de una nueva sociedad carente de los valores sociales elementales
donde los que no somos de ellos somos merecedores,
desde el insulto a la condena a muerte,
como si no tuviéramos derecho la más mínima dignidad.

Han conseguido esto promoviendo la tensión y la confrontación.
"Hay que tensionar" dijo en off el illuminado de turno.
Esto no os lo perdáis, llamándole cultura de la paz, cuando lo que se ha fomentado
desde las instituciones y lo que se ha practicado es la desobediencia a las Leyes.

"Prohibido prohibir" ¿Os acordáis? ¡Que bonito!
¡Viva la anarquía!
¡Colabore con la policia, péguese usted mismo!
Eran los primeros grafittis. Siempre la calle ha sido suya.
¡Pan y Circo!

¿Saben qué dice su propio texto de Educación para la Ciudadanía?
En la primera lección, justifica, con una historia, que sin cumplir las leyes
que nos hemos dado no puede subsistir una sociedad.
Que lo otro, es la ley del más fuerte.
Que las leyes son el fundamento de una sociedad humana civilizada.

La realidad es que ni cumplen lo que ellos mismos legislan.
Impartí clase de Educación para la Ciudadanía y vi cómo se impartían otras las clases.
Sólo había dictaduras de Franco, Hitler y Musolini;
No había otros ejemplos de dictadura.
Busquen en  Google "dictaduras de izquierdas en el mundo"
Curioso ¿no? el resultado.
Miren en las preguntas de Yahoo.
Yo alucinaba en colores, como se dice ahora.

Stalin, Trotski, Mao, Pol Pot, Fidel Castro,
Corea del Norte, Cuba, China, todo eso era desconocido.
http://sergi1985.wordpress.com/2011/06/25/dictadores-comunistas-exterminio-de-humanos-y-apologia-de-lo-absurdo/#respond
http://libronegrodelcomunismo.blogspot.com.es/

Es asombroso el departamento de propaganda de estos sujetos.
Y el apoyo de mamporreros y palmeros ¿incondicional?
No, hombre no. "Por el interés te quiero Andrés"

Treinta años manipulando a los niños y adolescentes.
¿Por qué de todo esto no se habla?
Porque te la juegas. (Vean lo que le pasa en su blog a Sergi en ese link de arriba)

Hay que añadir ahora en Internet, los hacker a su servicio.
Les han enseñado también a reventar páginas y a imponer el miedo.
Saben que sus dos mejores armas son el miedo y la ignorancia,
para lo cual, es imprescindible mentir como cosacos y se presentan
como los adalides de la educación y del progreso.
Básicamente su religión los aliena de tal manera que son incapaces
de " ver" como aconseja Antonio Blay Foncuberta
http://sermasyo.es/antonio-blay-fontcuberta/
o como habla de la realidad y lo real Joan Foncuberta
http://es.wikipedia.org/wiki/Joan_Fontcuberta#Concepto_art.C3.ADstico

Estoy convencido que puede más el odio que lo real
y con ese filtro "su realidad" creada siempre nos excluye.
Hablan de escuela "inclusiva*" ¡¿Pero qué invento es ese?!
Descalifican todas las escuelas que no sea la suya  ¿por qué?
¿Son excluyentes?
Os voy a traducir, les llaman inclusivas* porque van todos a la misma aula.
Claro, porque la finalidad no es que aprendan sino que se masifiquen
y aquellos que podrían llegar a ser excelentes profesionales
se quedan en mediocres, o no llegan a nada,
porque los inteligentes y preparados, son peligrosos.
¿Todos? No. Todos no.
Los suyos son premiados con excelentes notas,
matriculas de honor y todo eso.
A los demás, los limitan (los discriminan) desde sus propias expectativas
proyectándoles sus neuras, lanzando mensajes negativos descalificatorios,
en una praxis altamente peligrosa y nada profesional, pero casi recomendada.
De esto, los padres, ni queriendo llegan  enterarse.
Y si se enteran,... ¡Danger! Este padre no es progresista.
Bueno, pensamos, habrá un control de calidad ¿no?
Pues no, porque otro objetivo, que ya consiguieron hace años, fue anular
los Servicios de Inspección Técnica.
Tacharon de fascistas a los Inspectores de "Pata negra"
y con los sindicatos de siempre presionando, terminaron
cambiando la ley del Cuerpo de Inspectores
introdujeron a los suyos para hacer la labor que convenía al partido,
no a la educación y luego se blindaron los cargos Directivos.
Con el tiempo se fueron jubilándose los llamados "de pata negra"
después de estar en los despachos, ninguneados durante años;
y ahora, sólo deberán quedar los de etiqueta ¿roja?
Sumisos y obedientes, imprescindibles para dar legalidad al proceso.
¿Guay, no? Ahora vas y lo cascas, que lo de la libertad de expresión
es siempre unilateral ¿no lo ven?

Pero en algunas partes de España, ha sido peor.
Ha sido todo lo anterior, más el asunto de la lengua propia.
Han destruido el escalafón, debía ser fascista,
y claro era un orden justo según meritos. ¿como mangonear entonces?
La consecuencia, anulación o bloqueo de la posibilidad de movilidad
en todo el territorio nacional.
Un derecho ganado en oposición pública.
¿Cómo eliminarlo?
Creando leyes propias y baremos surrrealistas en los que valía más
saber valenciano que tener la carrera de piano o ser Doctor.
Y cada taifa su número de registro de personal propio
¿Brillante, no?

En otros lugares a esto de la lengua se ha unido el terror de los asesinos.
Allí, se ha llegado a todo: amenazas, extorsión, secuestro
 y asesinato del profesional por ser español.
Y hasta los jueces de los políticos han conseguido establecer estas prácticas
como medio legal y democrático para imponer sus criterios; como manifestación
de la libre expresión de los ciudadanos.
Hiere ver que las injusticias son jaleadas por estos tan "progres",
"tan actuales""tan respetables y dignos de todo premio"

En otras partes, como en  La Mancha, sólo "que no has salido en la foto"
pero al menos, estamos vivos aunque un poco maltrechos.

Amo España sinceramente porque es una tierra que enamora.
Es yin y yang; suave y escarpada; dulce y salada; húmeda y seca.
fluvial y marinera.
Ella me ha dado lo que soy.
Y yo" me he hecho a ella" como "el Lazarillo al vino"
Me gusta en su variedad aunque en ella haya mas disgusto que gusto.
Es, sin duda, una tierra privilegiada en la Tierra.
Es, donde hubiera querido nacer, de habérmelo preguntado.

Me duele España, aunque no sea mía la expresión,
porque "un tonto puede joder un pueblo", añado,
"aunque sea muy grande, no el tonto, el pueblo"

Fin de la cita.


"España. Del 36 al 39: un infierno de guerra civil"
Parte 1.
La experiencia vivida por mi padre. Un testimonio directo.





Mi padre después de terminar el Servicio Militar, como ya era maestro pero no tenía plaza, mi abuelo le preparó un aula para dar, clases particulares, a unos pocos alumnos en una habitación de la planta baja de su casa, en la calle de la Feria nº 77 de Albacete.
Esto ocurriría en el año 1934, creo yo, que nunca me dijo fechas exactas.
Así estuvo un par de años hasta que se declaró la guerra civil y lo llamaron a filas.
Albacete estaba en la zona republicana, así que desde que comenzó la guerra mi padre estuvo en ella, como soldado, al principio y después casi al año, como suboficial de Complemento por ser maestro; era lo que llamaban "Milicianos de la Cultura".
No contaba muchas cosas porque fue todo tan doloroso que durante toda su vida no consiguió superar la experiencia vivida.
Lo poco que contó es muy interesante, o al menos a mi me ha servido de mucho para conocer directamente algo que es historia y que después se ha contado de muy diversas formas hasta no parecerse a lo ocurrido.
"En una guerra no gana nadie. Todos salen perdiendo" y lo decía él mirando algunas fotografías en blanco y negro con un grupo de milicianos, jóvenes como él, de los que recordaba sus nombres y sus procedencias para luego afirmar tocando los retratos, que sólo él consiguió milagrosamente acabar vivo la guerra.
Nada mas incorporarse al ejercito, de nuevo, fue enviado al frente. Había necesidad de enviar efectivos de infantería a la zona de Extremadura y allí fueron a marchas forzadas caminando.
En una jornada que terminaron llegando a algún lugar desconocido por los mandos y como se hizo de noche dieron la orden de acampar para dormir. No llevaban luz por estar, según sospechaban cerca del objetivo y así no ser vistos por el enemigo. Al amanecer se fueron despertando unos y otros quedando espantados por el espectáculo; habían dormido rodeados de cadáveres. Había muertos por todas partes, todos con la figura descompuesta, lo que indicaba que ya estaban en el mismo frente y seguramente habían llegado tarde. Era uno de los puntos en los que había librado una dura batalla cerca de Badajoz y se batieron en retirada recibiendo orden de dirigirse al noreste.
Se replegaron para Talavera y los dirigieron para Guadalajara. En las inmediaciones contaba un episodio que repetía muchas veces, siempre igual y cambiando el gesto. Se encontraba su compañía a las afueras de un pueblo que nunca dijo su nombre. Era una aldea y se refugiaron en una casa que era como un establo que se encontraba vacío. Él salió a hacer sus necesidades en un escampado tras unas matas y cuando volvía, andando atándose los correajes, como había que cruzar una era sin ninguna protección, lo divisó un avión enemigo y le lanzó una ráfaga de ametralladora. Corrió hacia una piedra enorme que se encontraba cerca, porque la avioneta o el caza volvía a por él. Así estuvo más de media hora dándole vueltas a aquella piedra evitando las balas que daban en aquel escudo fortuito y escaso pensando que cada pasada sería la última y que allí terminaría su vida. Su angustia era enorme, porque no podía alcanzar la casa que le pillaba lejos y sin
embargo la piedra cada vez le ofrecía menos protección. En una de las pasadas le llegaron a saltar a los ojos trozos que se desprendían por el impacto de las balas, y allí a veces tumbado y luego hecho un ovillo guantó rezando y sudando hasta que cesó el ataque y el avión se alejó. Debió acabar las balas, decía, o puede que recibiera la orden de volver a la base.
Estuvo un rato que no podía moverse del miedo que había pasado temiendo cada instante por su vida.
Como había sido descubierto, inmediatamente salieron buscando zonas de protección hasta que llegó la noche, pero no volvió el avión tal vez por no considerar que hubiera nadie más o por la razón que fuera.

Este primer año fue terrible porque al peligro de estar siempre en zona de batalla trincheras se unía el peligro que suponían algunos compañeros de armas. No eran cuerpos homogéneos. Había: militares de carrera, los menos; sindicalistas de UGT, de la CNT; anarquistas, y comunistas españoles y otros voluntarios venidos de la URSS de diferentes repúblicas. Luego estaban los de reemplazo y los movilizados como mi padre.
Con esta amalgama de gentes la convivencia era muy difícil. Mi padre era católico practicante, como lo fue durante toda su vida y como ya hemos dicho maestro de escuela y educado en sus modales y en su manera de hablar. Pocas veces decía tacos o palabras malsonantes y NUNCA una blasfemia. Hago hincapié en este
detalle porque le pudo costar la vida en varias ocasiones. La convivencia entre la soldadesca, lejos de ser como se ha contado y quieren hacernos creer de que eran como hermanos y que la sociedad avanzaba hacia el progreso laico y tolerante, en realidad era todo lo contrario. Cada noche tenía que oír mientras pensaban
que estaba dormido cosas así: “Este es un fascista ¿no ves que no habla como nosotros?”… “Mira las botas tan nuevas que lleva…Un día le damos un tiro como aquel seminarista y estreno botas”…y se reían. A esto, que en efecto ocurrió a varios “camaradas”, sin ninguna consecuencia por estar en la guerra, hay que unir las burlas y comentarios ofensivos un día tras otro en los ratos de descanso o en las interminables marchas.
Psicológicamente estaba destrozado y yo creo que no ha contado casi nada de este capítulo para lo que de verdad sufriera.

De allí los llevaron hasta el Ebro. Mi padre como era maestro entonces lo nombraron cartero y teñía que llevar las cartas a las trincheras, cosa que hacía, cuando les llevaban la comida con las acémilas. Era una acción muy peligrosa porque tenían que recorrer todas las trincheras hasta la primera línea de fuego.
Contó que se protegían detrás de las mulas que transportaban los calderos con el rancho y que una vez las balas alcanzaron a una acémila con lo que aquella comida cayó con el animal y ellos tuvieron que volver con la otra que quedó viva sabiendo que en otra ocasión podría no haber tanta suerte.
Había muy poca gente que supiera leer. El índice de analfabetismo era enorme. Mi padre en esos casos se encargaba de leerles las cartas a algunos que se lo pedían. A otros soldados también les hacía e favor de escribir en su nombre cuando no sabían como enviar noticias a la familia o a las novias.
Estos favores, unido a que era semejante a un Suboficial de la Escala de la Escala Complemento, es decir sin mando directo pero con grado, solucionó en gran medida el trato y el miedo de que lo mataran sus propios compañeros republicanos.
Muchas cartas las tenía que volver a meter en su cartera porque los destinatarios habían muerto. Al principio, se mandaba un mensaje a casa luego más adelante ya no se enviaba nada, de ahí que no supieran las familias ni los soldados cual había sido la suerte que habían corrido unos y otros.
No contaba muchas cosas mi padre pero otra que repetía con frecuencia es que estuvo en la batalla del Ebro.
Aquello fue una carnicería - decía. Ellos estaban retrocediendo en dirección a Barcelona. Había un gran desconcierto y recibían órdenes contradictorias. Un día se dieron cuenta que todos los jefes habían desaparecido. Los habían dejado abandonados a su suerte. Y más tarde se enteraron que habían huido a Francia por los Pirineos. El coincidió con Lister, La Pasionaria, con Carrillo, Durruti, el Campesino, Negrín, Cipriano Mera y Vicente Rojo en diferentes lugares. Los vio de cerca; escuchó sus arengas y por lo que decía de su conducta, parece que el mundo no cambia tanto y cualquiera de ellos nos los podríamos encontrar en el panorama político actual.
Una vez deshecho el ejercito después de esa terrible batalla, cada uno se fue por donde pudo y él sólo, andando y muerto de hambre, llegó a Barcelona, vestido con lo que quedaba de traje militar y arrastrando el Mauser como un arado.
Lo acogieron en una casa y lo escondieron. Le dijeron que se quitase el traje y lo hicieron desaparecer junto con el fusil y los correajes. Le prestaron ropa y le dijeron que se mantuviera un tiempo escondido.
Entonces empezó la propaganda del ejercito vencedor, del General Franco, en las emisoras de radio y por los altavoces de coches que andaban por las calles diciendo una y otra vez que los que no tuvieran delitos de sangre que se presentasen sin miedo en los cuarteles, que no les pasaría nada y que les ayudarían a volver a sus casas.
En la casa donde estaba acogido insistían que no hiciera caso, pero mi padre como tenía la conciencia tranquila y era un buen hombre creyó lo que decían y se presentó. Él no había hecho sino acudir a un llamamiento y cumplir un servicio, por lo que no tenía, según contaban a voz en grito, nada que temer.
Una mañana se presentó en la oficina que habían habilitado. Nada más presentarse lo trataron como a un delincuente, ni siquiera como a un prisionero de guerra y lo mandaron a un campo de concentración.

II  Parte. La guerra ha terminado (no los sufrimientos de mi padre)
El capítulo de los campos de concentración fueron especialmente dolorosos porque no hay palabras para describir la situación inhumana en las que se encontraban.
Habían habilitado un espacio como una nave industrial de techo alto con un pequeño patio rodeado de alambradas.
No les daban comida ni útiles de aseo. Cada mañana pasaba una pareja de guardias al recinto y si veían que alguien permanecía en el suelo lo zarandeaban a patadas y si no respondía lo suponían muerto y entonces les decían a un par de prisioneros que lo sacasen al patio. A mi padre como estaba todavía mejor que muchos le tocó esa tarea varias veces.
Les dijeron que enviaran cartas a su familia para que los localizaran, pero la realidad es que no se enviaban las cartas. Eran leídas por los carceleros y es posible que se usaran los datos obtenidos por este medio para otros fines como investigar dónde vivían y quienes eran o lo que fuera.
En ocasiones pasaban a por algún prisionero, se lo llevaban y no volvía a aparecer por allí. A veces ensaban que es que había sido liberado y otras veces sospechaban que había sido fusilado por algún delito imputado o por alguna acusación que hubiera contra él.
Allí todo eran pensamientos y silencios.
Para rematar el escarnio, un día a la semana eran sacados encadenados dos a dos, en fila por el Paseo de las Ramblas, con una lata de sardinas y un chusco para acallar a quienes decían que no les daban de comer. En ese recorrido eran objeto de las burlas de las barceloneses que les gritaban, enardecidos, llamándoles desde asesinos pasando por todo tipo de insultos.
Aquello no pudo olvidarlo nunca mi padre. Y nunca quiso ir de visita a Barcelona en toda su vida. Aquello era superior a sus fuerzas y yo lo entiendo perfectamente.
Al cabo de unas semanas o unos meses, a los que quedaban vivos, creo que por septiembre los levaron al puerto de Barcelona y los embarcaron en un carguero con dirección a Alicante. Su destino era la cárcel de la ciudad. Allí las condiciones mejoraron algo y las instalaciones eran mejores que en el campo de concentración catalán.
Salían al patio una vez al día y después de enviar numerosas cartas a sus familiares, sin obtener respuesta perdió la esperanza y creía que cualquier día lo llamarían y lo fusilarían. Con esta convicción estaba cuando fortuitamente conoció a un guardia de la prisión que era de Albacete. Le contó su historia.
Se daba la paradoja de que siendo, mi padre, hijo de un funcionario de prisiones, él ahora estaba en calidad de prisionero. Mi abuelo José Maria fue toda su vida funcionario de prisiones. Su último destino fue Jefe de la prisión de Casas Ibañez, como años antes lo fue loen Pola de Lena, en Asturias y allí es donde nació mi padre. Curioso que ahora estaba recluido en Alicante sin forma de poderse comunicar con su padre que
posiblemente siguiera en su puesto si no estaba jubilado. Este vigilante se ofreció a llevar la carta que escribió mi padre a sus padres y hermanos en Albacete cuando fuera de permiso.
De esta manera al tener noticias de dónde estaba comenzaron con todo el papeleo para avalarlo y no sé si en este caso le hubiera beneficiado lo de ser Miliciano de la Cultura.
Demostraron que no tenia delitos de sangre y que no había hecho sino cumplir con el servicio inexcusable de incorporarse a filas cuando fue requerido y no haber ocupado ningún cargo que tuviera que ver con las armas. Sólo estuvo cumpliendo órdenes; dio clases de alfabetización y desempeñó el servicio postal de
correos allá donde lo mandaron.
Todo esto llevó tiempo, pero por fin volvió a su casa, mientras que, casi todos los de las fotografías que en ocasiones hemos comentado, habían muerto en esta guerra.
En toda su vida volvió a sentirse tranquilo y después de ver lo que vio no quería oir hablar de nada de guerras. Años después ganó la oposición a Maestro Nacional y de eso trabajó en varios puntos de España no llegando a ostentar ningún cargo porque nunca lo consideraron de los suyos, aunque pudo librarse de las sucesivas purgas que hubo entre los funcionarios.

In Memoriam
Un fragmento de la vida de mi padre comprendida entre el 1936 y el 1940
Su hijo
Josemaria García Toledo

 © GatoFénix

Mi madre, mientras tanto, en la misma zona republicana en Motilla del Palancar (Cuenca) y su padre, mi abuelo, me contaron muchos años después lo que pasaron en retaguardia en esa terrible guerra, que ahora parecen empeñados en repetir. Muchos que han sido objetores de conciencia y no saben lo que es un arma ni la disciplina, ni el ejercito de la nación, andan montando guerrillas urbanas y pequeños o medianos ejércitos de adolescentes y mayores a los que conducen encandilados con arengas y eslóganes a una espiral de violencia que se sabe cómo empieza, aunque ellos se esfuercen en ocultar con eufemismos o mentiras, pero no sabemos dónde acabará. De mi madre tengo la información y de mi abuelo para que ahora comprenda, aunque tarde, que todo lo que me dijeron es rigurosamente cierto, porque lo estoy viendo y algo ya lo he vivido.
 Pero eso será otro día que ya estoy cansado y es muy tarde.
Alcalá de Henares, 07/02/2014 a las 05:50
(Continuará)



martes, 4 de febrero de 2014

Cuidado con estos de "zorpia"

http://sombrasdeunimaginario.blogspot.com.es/2013/06/cuidado-con-zorpia.html?m=1

Me tienen hasta el gorro. No entiendo cómo no hay una protección de una vez a las gentes honestas.

GatoFenix