lunes, 24 de marzo de 2014

In memoriam. A Don Adolfo Suárez "Curioso bucle esto del tiempo"

Que galope el caballo del madera del año en curso.
Sientes su calor en tus piernas.
Va galopando levemente.
Huele a heno.
Cierras los ojos en un paisaje interior.
Hundes la cuenca de tus ojos
en este verso y
caminas sobre el viento.
Un viento cálido como la soledad en verano.
Empieza levemente la primavera.
Da pinceladas un pizzicato, breve
un eco apenas.
Sí, al fondo está la madre
la eterna madre que no entendimos;
la que votaba silenciosamente a Suárez,
intuitivamente y una vez que desapareció
dejó de votar.
Excelente la música que nos lleva en el tiempo.
Esta noche, hago lo que tú.
Siento lo mismo que tú,
seas quien seas, no importa
Añoro como tú, a mi madre;
a mi madre y a sus escasos abrazos.
Escasos.
Luego veo que siempre han sido escasos
los abrazos para un hijo.
Y comprendo.
Saltas del odio a la comprensión, fácilmente,
el amor es como un trote dulce que te lleva
sin esfuerzo a cualquier parte;
a la grupa del llanto quejicoso de esta canción,
más, un arrumaco que gatea hacia el vacío.
Parece que el viento entre sus dedos
peina el azabache de la noche y, que la mañana
no va a llegar nunca.
Conocí la historia de Suárez,
hoy de cuerpo presente.
Parece mentira que haya sido tan joven alguna vez.
¡Curioso, bucle esto del tiempo!
Por fin termina una vida llena de pasión y de dolor.
También con alzheimer al final, como mi madre.
Una vida que, ahora, comenzará en otro lugar.
- Donde vaya hará una "transición",
y ... todo mejorará -.
Esta noche sueño, galopando,
que conocerá a mi madre y le agradecerá,
con su sonrisa de conquistador, sus votos.
Por fin, esta noche, mi madre sabrá,
esta noche, triste y gozosa,
que ella llevaba razón porque...
"Aquel que se salva, sabe;
y, el que no, no sabe nada"

Para esta noche especial de luto luminoso cerca de los idus de marzo.


© GatoFénix (Hoy podrás saludarlo, mamá. Un beso y perdona mi torpeza. Llevabas razón)

sábado, 22 de marzo de 2014

Rosendo - Cuando... (Lyric video)



 Ya es primavera.
Sencillo y alegre.
Todo verdad desde
hace 45 años.

Por ti Rosen.

Un abrazo.

GatoFénix



martes, 18 de marzo de 2014

Afinando la orquesta



Esta mañana...
He vuelto a asomar la cabeza,
lleno de invierno, casi enrobinado.
La vida tras el letargo brota en flores
de almendro por todas partes:
en el patio de casa,
en las laderas de los montes y
al lado de la carretera.
El Sol brilla y deja expuesto,
a los ojos de este motero, la desnudez.
Así, vemos campos cenicientos,
troncos negros de árboles sobrios,
troncos de otros con grotescas formas
y alguna pelusa verde prometiendo
echada en el suelo.
Los pinos destacan completos
con sus verdes penachos perennes;
en hileras vigilan los álamos,
con los huesudos dedos de sus manos,
peinando la brisa mirando al cielo
tan lleno de azul que ni cabe una nube, ni una hilacha
esta mañana.
Otros, sorprenden porque parecen nevados,
nevados o levemente rosas, en los que adivinamos,
como en Durcal el intenso aroma que encontré
a mis dieciocho años, embriagado de miel,
después del viaje en tranvía.
Era Granada entonces mi casa temporal
y esa parte de vida, preciada como un tesoro,
me ha nutrido hasta ahora como un presente
incomprensiblemente vivo y, a la vez,
ausente.

Relajado, ligeramente inclinado hacia adelante;
vibrante y vivo, me deslizo: conduzco,
como un director de orquesta,
manejando a sus músicos entre los pentagramas;
en hojas de unos árboles esenciales: los atriles;
midiendo los tiempos para crear acordes y armonías
cada compás, cada centímetro de papel pautado,
convertido en kilómetros de asfalto,
a veces, papel taladrado de pianola con sus señales,
sus relieves y paisajes, inequívocamente de Vivaldi
en esta primavera.





© GatoFénix



martes, 11 de marzo de 2014

Para emocionarse un poquito

Amanecía, poco a poco, el día 11


Mi hijo ese día se durmió, nunca le pasó tal cosa.
No funcionó el despertador;
tuvo una mala noche;
quizás le sorprendió la mañana,
y salió tarde. 
Ya no cogería ese vagón de todos lo días.
Ese que se ve arriba, tan estropeado.
Ese que ya no sé qué ha sido de él,
como de los otros que también quedaron
manchados de esa línea roja, tan de moda,
como la gilipollez de los cromos, que dicen
que nunca se debe rebasar.

Ahora hemos entendido que no sabemos nada.
Celebro que mi hijo se durmiera aunque yo,
no lo sabía. Cuando oí por la radio el desastre
fui con el coche, sin saber hacia dónde
¿a la estación? ¿A enterarme?
No sabía nada, pero debía moverme.
No podía estarme quieto. 
Enfilé la calle hacia la estación
y, a lo lejos, lo vi.
Me pareció él. Me detuve.
Volví a mirar. Detuve el coche.
Y era mi hijo sano y salvo.
Caminaba angustiado, sin saber nada,
sólo que se había quedado sin transporte
y llegaría tarde al trabajo.
Lo abracé. Lo apreté contra mi.
Y le dije: Han reventado los trenes.
no sabemos cuantos han muerto.
Ha sido una masacre.
Él, envarado, no comprendía nada.
Yo sabía que había sido un milagro.


Y luego vinieron las informaciones contradictorias.
Y luego nos enteramos que algunos que estaban perdidos
irremisiblemente en las encuestas, armaron a sus huestes
e hicieron lo que mejor saben hacer, tomar la calle,
saltarse a la torera las leyes y atacar, atacar impunemente,
con la patente de corso que les otorgaban 
no se cuantos años de honradez.


Y brindaron con champán los más cínicos.
Una copa sobre un tapete lleno de sangre inocente.
Parece, a mi modesto entender, claro
que, quienes fueran, habían cumplido la primera parte del trato.
Después hemos comprobado, paso a paso,
felonía tras felonía, quienes son.


No queda ni un tornillo de esos trenes.
Supongo que todo estará en las suposiciones.
Ha sido terrible ver desfilar personajes tan viles
como encumbrados y dotados de poder,
a fin de que psicólogos, policías, profesores,
literatos, tertulianos, guionistas, actores y actrices
de reparto, abogados, fiscales y jueces estrella
hayan montado una farsa que deja "en mantillas"
"El retablo de las maravillas"
Entiéndase todo esto dicho desde un blog de opinión
de alguien insignificante sin más conocimiento que el que Dios le dio
ni más derecho que el que la Constitución me otorga a opinar,
como literato que soy, cierto que de última fila, lo cual esto último
todavía resulta mayor atenuante.

Debe ser mi sino.
Cuando Carrero Blanco, trabajaba en la COPE.
Estaba de guardia en la emisora de Ciudad Real
y me desayuné con el acontecimiento.
Pasé la mañana poniendo música clásica
acompañado por la pareja de Guardias Civiles;
pero que, como todos éramos de bien,
nos hicimos para almorzar un tiznao,
guiso que no conocía y me estuvo rico.
Un poco de vino y unas copas de coñac Soberano
que tomé para acompañar, pero confieso que no me va.
Pero... por no hacer un feo...

Años después el 23F me tuvo la noche en vela y dispuesto,
el depósito del coche lleno y cargado con cuatro cosas.
Pensando en morir matando, por mi familia;
y todos sabemos cómo terminó aquello...

Y este 11M el tercero, que ya he dicho. 
Ya no habrá cuarta.
"A la tercera va la vencida" y así estamos.

Todo se ha consumado.
Todo objetivo:
cumplido.

© GatoFénix  

(Sintiendo infinitamente que no todos se durmieran ese día y perdieran el tren de la muerte)