sábado, 22 de noviembre de 2014

BILLY JOEL EL HOMBRE DEL PIANO Subtitulada

 Desde la entrada, 
bailando sobre las teclas del piano, 
hasta el final, es una canción completa. 
Una historia universsal de muchos fracasos. 
Tiene el glamur de la derrota donde el sudor,
el olor a tugurio y la cerveza ya caliente,
 pueden sentirse como la escarcha sofocante del alma
 que arrodala de blanco salino las camisetas interiores de color negro
al secarse.



© GatoFénix

Lágrimas en el cielo

Wish you were here - Pink Floyd - Traducida al español

martes, 11 de noviembre de 2014

La lluvia de hoy es un murmullo

La lluvia de hoy es un murmullo adormeciente,
diría que tan murmullante que me entristece la espalda
donde el corazón afectivo del abrazo.
Allí donde posa el amigo o la amiga su mano al consolar.
Las gotas parece que arañan sin uñas el cristal de la buhardilla,
aquí tan cerca del tejado sientes como un pájaro en la inclemencia
del tiempo junto al nido respirando y mirando el brillo dle agua.

Tiempo de setas en el campo, de hojarascas deslustradas
convertidas en bolo alimenticio de la madre Tierra.
Pasa un avión con su estruendo y hasta en eso
su sonido siempre ronco ahora parece un desgarro
del cielo encapotado.

Se pausa el tiempo dentro de nosotros mientras
buscamos el cobijo en las mañanas solitarias de la casa vacía
de un jubilado.
Arriba como un vigía de carabela varada no tengo horizonte.
Mis ojos buscan en la apantalla virtual pero tropiezan con el plasma.
Un plasma de esta época tan alejada de mi, incluso del nosotros,
ese nosotros que se desmorona como los terrones que deja el arado
al abrir el surco del tiempo peinando la besana como un libro.

Cesa el sonido de la lluvia y todo vuelve a la calma.
Suenan mis oidos como cuando estoy en silencio meditando.
Lo veo como una espiral siguiendo el esquema del número áureo.
La espiral de las cosas que surgen de un punto y avanzan
con las matemáticas de sus genes como danza de derviche en trance.

Vuelve a repiquetear el cristal haciendo una llamada tras la pausa.
"Estoy aquí. No me he marchado.
Ya he dejado limpio y brillante tu caparazóno: tu concha de caracol o galápago"
Y dejo de teclear buscando dentro de mi alguna palabra
que os pueda conectar con mi estado; nada.
Llega la música del Hombre del piano.

Sólo hay paz, una vez,  aliviado de las tensiones.
Tristeza, tal vez, porque veo deshacerse nuestro terruño.
Hay enanos de manos gigantes y atlantes con mandil
que nos están castigando por ser quienes somos.
Es una guerra eterna del Mal contra el hombre.

Pero hay paz dentro de mi.
Una paz que brota de la impotencia y de la no acción voluntaria.
Sé que no tengo sitio en este Nuevo Orden, tan antiguo él...
tanto, que desde el conocimiento veo, en el principio,
que nacimos juntos.

Sólo queda rezar.
Los jinetes del Apocalipsis están en los cajones de salida.
Y delante, va una mula, como en las corridas pidiendo las llaves,
Mula que debe ser, la mula del Apocalipsis, que yo, hasta ahora
no había encontrado en ningún escrito.
A veces, sí, pegada en la trasera de coches, con la Penélope al otro lado.
Bueno ahora que recuerdo, ya salió un Cobi
por los Juegos Olímpicos del 88
y entonces intuí que podría ser el principio de una hecatombe
que nos eliminará de este plano.

Ahora quiere salir el Sol. (Sonrío)
Vuelve el sonido de un avión comercial a peinarme.
Y todo visto desde arriba debe ser como un Belén sin Jesús,
lleno de Herodes y Herodías, muchos cagándola;
y todavía desde más arriba: un hormiguero.
Supongo.

© GatoFénix

lunes, 10 de noviembre de 2014

Dire Straits-Why Worry



I love a good Rockin' song, but I'm of the opinion that if
music can reach in and grab your emotions and move you to tears or if it
holds irreplaceable memories of those you have loved and they have
since passed, it  places that music on an entirely different
level.  There aren't a great deal of songs that are capable of properly
honoring such a time in one's life.   My mom had  breast cancer 15 years
ago.  I had flown down to spend time with her. I had put her robe on
her, moved her to her wheel chair and we sat out in the backyard.  We
didn't say a word to each other.  There was no need.  I went into the
house and I had a CD playing.  This particular song came on when I
reached the back door, I stood there and just stared at her and the
tears began to flow.  She died a week later.  Now every time I hear the
song, I'm at that back door, taking in every detail of her face because I
knew this would be the last time I saw her.  That memory is as vivid as
it was the day I was standing at that back door.  The memory, the
feelings and the thoughts I experienced at that back door allowed me to
stop the world if only for a few minutes because I needed it.   It was a
beautiful, extremely sad and powerful moment,  all wrapped in one and
had the music not been playing, I would not have had the memory in such
safe keeping.....the music.
(Lo he traducido torpemente para que veamos lo que dice MissDistarr)


Me encanta una buena canción Rockin,
pero yo soy de la opinión de que si la música
puede alcanzar y agarrar sus emociones y te llevase hasta las lágrimas o si mantiene recuerdos irremplazables de los que ha amado
y que desde entonces han pasado, pienso entonces que la música
ha llegado a un nivel completamente diferente .

No hay una gran cantidad de canciones que son capaces de honrar adecuadamente un tiempo en la vida de uno.
Mi madre tuvo cáncer de mama hace 15 años.
Yo había volado a pasar un tiempo con ella…
Le había puesto la bata, la trasladó a su silla de ruedas y nos sentamos en el patio trasero.
No dijimos una palabra la una a la otra.
No había necesidad.
Entré en la casa y estaba sonando un CD.
Esta canción en particular se escuchaba cuando llegué a la puerta de atrás.

Yo estaba allí y me la quedé mirando y las lágrimas comenzaron a fluir.

Murió una semana más tarde.

Ahora cada vez que escucho la canción, estoy en esa puerta de atrás, atenta a cada detalle de su rostro, porque sabía que sería la última vez que la viera.
Ese recuerdo es tan vívido como lo fue el día que yo estaba de pie en esa puerta de atrás.
La memoria, los sentimientos y los pensamientos que experimenté en aquella puerta de atrás me permitió parar el mundo aunque sólo fuera por unos minutos, porque lo necesitaba.

Fue un momento hermoso, muy triste y de gran transcendencia,
;todo envuelto en uno y tenía la música. Si no hubiera estado sonando ,yo no habría tenido la memoria de tal tesoro…
la música.

                                   - - - 

Ahora os digo yo, que una vez que me he puesto a escuchar la canción.
Se me han venido los años de aquella incipiente madurez llena de altibajos
en las que lo mejor de mi fluía al escucharla.
A veces digo: "Juventud divino tesoro..." con gran sorna.
Veo con el paso del tiempo que..."pa`habernos matao"
Todo estará bien, no sé, pero lo que ha dejado los recuerdos envueltos
y protegidos para que no se rompan en el viaje, 
indudablemente ha sido esta música.

© GatoFénix

viernes, 7 de noviembre de 2014

Señorío de Molina de Aragón: Una experiencia de soledad.

















 Todo estaba profusamente coloreado
de amarillos y verdes otoñales.
Primero la mañana mientras se desperezaba
iba dejando retales de gasa transparente
sobre los campos luego descubiertos.

Aparecemos y reconocemos el pudor de campo.
No es el descaro de la primavera
ni la dureza y rotundidad del verano,
estamos en otoño y ahí las cosas son más humildes y sutiles.
Hay que buscar en el suelo las notas que dejan los árboles,
no es sólo hojarasca como los periódicos diarios
son más bien como las hojas de un almanaque
donde hemos anotado nuestra vida cada día.

Todo por los suelos...,
a nuestro paso, sonando como cáscaras de almendras,
vuelan las mariposas muertas de tantos sueños...

Saludable es el otoño a la edad correspondiente;
saludable ve esta metáfora de la vida que nos ilumina, el viajero.
Una vela encendida en esta noche oscura del conocimiento,
nos despierta y nos ciega, secándonos los ojos,
este Sol tan de hojas muertas, a eso de las doce.

No sabes describir lo que sientes solo absolutamente
en estos bonitos parajes del Alto Tajo y por Molina.

A veces, claustrofobia; a veces agorafobia.
Te saltan los pensamientos como ranas, y mientras,
tratando de conducir entre el barullo de ellos
y el asombro de las estampas insolentes del pedriscos
las arboledas y las aguas que se sienten
como viajan a nuestros pies, cristalinas.

Respirar la intemporalidad fijos los ojos en el castillo de Molina.

A los pies de la falda que se extiende hacia nosotros,
un tractor se nos aparece como Wall-e
haciendo sus faenas, como ajeno a su conductor.

Nos vuelve el presente de un bofetón y se nos presentan
nuestras decrepitudes al mover las piernas o retrasar el culo
para recomponer el cuerpo al arrancar de nuevo.

Cada otoño es distinto porque somos distintos.
Salvo por un incendio, o guerra humana mayor,
el campo no tiene tiempo, sino estaciones;
y cada ciclo se cierra en si mismo, naturalmente,
comenzando el siguiente.
Me encantan los árboles por eso,
algunos más como los pinos por su olor,
pero no quedan muy atrás los estos, 
que a cada uno le encuentro un encanto.
 Estos que nos dejan sus hojas como alfombra
o aquellos del fondo que parecen amagarse
cogidos al pedrisco entre jaras y espliego.

Siento la necesidad de parar y abrazarlos.
De espaldas, nos limpia y nos protege;
nos ayuda a llevar nuestro madero para subir al Gólgota.

© GatoFénix