lunes, 9 de marzo de 2015

"Acerca de" la V Kedada de las BMW Kas en Villena

Ya de vuelta en casa y después de haber rodado cerca de I000 Km con la veterana K100 RS Style, toca recordar y  referir este evento tan singular.
Me centraré en lo que creo más llamativo, porque de los asuntos generales, seguro que ya hay compañeros que hacen lo propio.

Cuando iba a salir, me dice Ricardo que es el "Kausante" de todo, que enviase las fotografías.
Y le digo, que es que no he hecho fotos.
No sé cómo explicaros, es que no me ha dado tiempo de desnfundar y sólo tengo algunas, de noche, cuando salimos de cenar en Biar, que es donde teníamos el hotel "Villa de Biar" en un pueblecito al lado de Villena y esas cuando las baje y compruebe os las pongo en este hueco.








En Biar, una vez instalados en el hotel y habiendo dejado nuestros pertrechos y atuendos de ir en moto, empezamos a ver gente con sus ropajes peculiares de motero y en una mesa realizamos la inscripción.
Nos dan nuestra acreditación, la mia: K100RS_Style, con una banda azul. Y recogemos los que habíamos encargado un cortavientos que ha resultado una excelente adquisición y que nos ha salvado la vida en estos días de temperatura cambiante tipo desierto del Gobi.








La primera cosa que hacemos es ir a cenar, los que quisimos, a un precio acordado de 18€
Bebimos un vino joven de uva variedad tempranillo, de excelente entrada y buen sabor, agua y cerveza o refrescos.
allí entre otrs temas hablamos mientras iban poniendo platos: de la procedencia, de la moto, de biología, de la organización, y mientras engullendo y bebiendo.
Pasa el tiempo. Estamos como en "familia", gentes de Cáceres (una pareja encantadora) el Road Leader del día siguiente de allí de Villena y el que suscribe que se había hecho 390 Km aquella mañana sin pestañear.
Cuando ya parecía que no nos cabía más faltaba el postre y el té con güisqui.  Salimos bien tarde y enfilamos para el Hotel que había que descansar porque al día siguiente teníamos tarea. Menos mal que era calle abajo porque entre el frío y que nos pusimos ciegos de comida, que de alcohol no nos pasamos aunque no hubiera que conducir, pues la bajada se hizo como se pudo, y al sobre.
No habían pasado más de siete horas y ya estábamos desayunando un bufé libre antes de salir de ruta.
LA moto con el frío de la noche, es el primer hielo que pasa en 27 años a la intemperie, le sienta como el culo y casi se niega a arrancar, pero lo hace al fin dejo que se caliente el motor y salimos.

Enfilamos un montón de rotondas por calles para arriba y para abajo, con peraltes a izquierda y derecha, y con tantas vertientes, empiezo haciendo malabares para no ir al suelo en dos o tres ocasiones que no medir dos metros y tener ya una edad requiere mucho tiento en el conducir.
Luego pues como en toda caravana de hormigas, vas más pendiente de tus congéneres y de no perderte que del paisaje y ya de sacar fotos ni te digo.
De todo hasta ese momento creo que sólo recuerdo un trozo de carretera que casi se me caen los empastes y de algunos almendros en flor.
Verdaderamente cuando vas en caravana entras a formar parte de una superestructura, que se dice en la película Anz (esa de dibujos animados de una hormiga-Budi Allen) "Sed la bola" y así te mueves como una serpiente acorazada curveando por territorio desconocido.
Acuciaba la gana de miccionar y la ultima media hora sólo estabas pendiente de no hacértelo encima o como los ciclistas o los camioneros, en ruta.
Por fin entramos en Boncopa. Muy bonitas instalaciones, muy buena atención, porque nos dijeron donde estaban los servicios, y allí muchos pues buscándosela entre los arreos, que no creais que es fácil cuando llevas cuatro capas y hasta el fondo estás medio helado. Bueno por fín aliviados, entramos en la charla, después de pasar por una preciosa sala llena de barricas de roble y que no fotografié, por lo que espero que algún compañero ilustre con su foto este hueco.
Termina la charla y nos suben "a tomar algo". Bandejas de "pulgas" de varias cosas; porciones de pizza; plato de queso jamón y lomo; patatas fritas con agua, vino de crianza (que ni probé) y refrescos. Yo creo que me comí cuatro pulgas de esas, aunque acababa de desayunar, algo así como si me fuera a al guerra. Y no era así, pero el siguiente tramo me coloqué detrás de Road Leader y curveamos yo no sé los kilómetros. Íbamos a un paso que me gustó y yendo delante uno puede disfrutar mejor del paisaje.
Recuerdo sobre todo cuando pasamos por un parque natural y tambien por alguna ladera llena de almendros en flor.
Todo el tiempo observé que estábamos girando. Unas veces el sol en un sitio, otras en otro y realmente si conocer nada de lo que estábamos pasando, con anterioridad.
Siguiente parada. Llegamos a una zona peatonal, inclinada como no podía ser de otra forma y la verdad es que no sabía dónde poner el huevo, la moto quiero decir, pensando que no se me cayera y que no me agobisran.
Entramos a un patio parecido a un claustro y en medio, no os lo vais a creer, una mesa con trozos como de sobaos pasiegos tamaño XXXL pero que era pan horneado con tomate y pimiento encima. Agua y refrescos para acompañar. Yo tomé una porción, que no se cómo cupo y varios vasos de agua porque ya a esa hora la temperatura habria subido unos 18 grados. Pasando de -1, 1 y así hasta 19 o 20 grados a la sombra, que dentro del traje ya estábamos empapados.
Salimos de ruta y el último tramo finalizaba en, no podía ser de otra manera, un restaurante para comer, aunque ya casi era la hora del café y en los paises nórdicos ya están casi cenando. aquello iba siendo  un poco bastante y la organización inicial se había relajado. El caso es que unos cuantos quedamos descolgados por un despiste en una rotonda y terminamos en el Hotel. Ese tramo de la ruta dejó en mantillas a la Odisea de Homero. Hagamos un cuadro: tropecientos kilómetros por las corgas aquellas, la barriga a medias, sed, cansancio, desconcierto, desorientación y lo siguiente, y allí terminando dando tres vueltas al ruedo "sin oreja" en el circuito de Villena lleno de señales prohibidas qeu me volvían a llevar como a un burro en el noria al mismo lugar. al final cuando ya me volvía al hotel diciendo como el gatete joven que se fue de juerga con los veteranos por primera vez en su vida y les salió un perro persiguiendolos en una plaza con su fuente. El pobre que se creia que aquello era lo de la juerga y el ayuntamiento carnal y dijo: "yo voy a joder una vuelta más y me vuelvo"
Pues yo ya estaba en esas cuando un compañero me dijo dónde dirigirme y llegué. Creo que eran las cuatro. Con un par, y sudando como en Sidi Ifni.
Me habían reservado un "corner junto a Zarca" y allí estuvimos comiendo y hablando de todo lo que salía.
De la comida sólo os digo que cuando ya nos críamos que aquello iba a terminar non preguntaros: "¿Carne o pescado? Yo pedí salmón y me pusieron una cancha de baloncesto a escala 1/10 y hubo que seguir jugando a Gargantua y Pantagruel. http://es.wikipedia.org/wiki/Gargant%C3%BAa_y_Pantagruel
Después algunos fuero a ver el Mercado Medieval, que seguro era digno de visitar, pero decidí retornar a mis aposentos en "nuesto castillo temporal en Biar".
Apenas termino de despegarme las capas de la coraza, que ya formaban parte de mi e hice mis abluciones, oigo revuelo de gentes y digo ¿pues qué pasa? ¿qué hora es? Me asomo y es que había que ir a cenar por allí cerca.
Llegamos al restaurante. Nos situalmos en la entreplanta y otros quedaron en otro espacio por lo que resultaba acogedor y nada agobiante.
Empezaron a traer viandas y bebida y cuando ya no nos cabía nada más. Sin avisar, nos colocan delante un codillo enorme, como del gorrinode S. Antón por lo menos, y allí estuvimos haciendole hueco, como en las maletas cuando nos subimoe en ellas y todavía cabe el pijama de invierno.
Y no acabó ahí la cosa que hubo postre y un cafe o una infusión.
Bueno, estábamos reviviendo las bodas de Camacho y me daba por reir. http://www.bodasdecamacho.com/
http://cervantes.uah.es/quijote/quij0083.htm

 Eso, hasta que salí a la calle y había que volver al Hotel,...cuesta arriba, y con aquel cargamento. Me abultó como la parte norte de la subida a una loma, Pero lo consegí.

Creo que en mi vida he hecho tales abusos en la mesa. Otros relatarán la Kedada de Villena y pondrán el énfasis en aquello que les haya parecido mejor y juntando todas las visiones se tendrá una visión parecida al conjunto. Para mi ha dejado en mantillas a las Bodas de Camacho y hasta, pienso que Sancho Panza hubiera tenido dificultades para llegar con éxito al final de la cena del sábado.
Sólo echo en falta que al final no nos dieran una caja de Alka-Seltzer http://es.wikipedia.org/wiki/Alka-Seltzer que junto a la excelente agua de las fuentes de Biar nos ayudara en aquella digestión que parecía, de todo punto, imposible.
Yo calculo que a eso de las seis de la mañana, que me levanté a beber agua, todo aquello de la noche empezaba a digerirse, eso sí, y dice mucho y bien a favor de los restaurantes, sin ninguna molestia gástrica. Nada duodená, que diría el Gran Chiquito de la Calzada. O es que, en este viaje, se me instaló una molleja como la de las gallinas y con su ayuda hubiera digerido hasta las piedras.
Hay que decir que el buen rollo de todos. Ni una mala tensión; el buen humor; el compañerismo que se respiraba nos hacía andar distendidos y hasta diría que felices, dentro de nuestros caos personales. Y aquello fue una terapia de encuentro que nos ha vuelto a reconciliar con nuestros paisanos humanos de todas la latitudes, de España y de fuera de nuestras fronteras.
Como le dije a Ricardo, el cual solícito me levantó del suelo, la K por la mañana; porque se me volcó a la derecha (Jodida pequeña rampa. Por la noche me lo temí al aparcar y poner el caballete que es cuando notas que se queda ladeada, pero luego no somos consecuentes con lo que adivinamos pòr nuestra experiencia. Tendría que haber pedido ayuda al bajarla del caballete por la mañana.)

Gracias, Ricardo, por todo y gracias a todos los organizadores y a los demás compañeros tambien. Gracias.
No he tenido tiempo de hacer fotos: Ni en los almendros, ni de los castillos, ni de las comidas...un desastre, en ese aspecto, pero es que cuando se vive de verdad, no hay tiempo para el postureo y la captura de imágenes. Estás, en otra cosa. Alucinando.

No sé si volveré, pero no por que no haya sido una bonita experiencia, sino porque era la primera kedada y la segunda concentración a la que iba en toda mi vida de motero, y eso sólo indica que no he sido nunca de esas reuniones; como tampoco iré a Cabo Norte; ni ire a dar la vuelta al mundo; ni siquiera he ido, ni iré a Marruecos, y mira que me han insistido buenos y veteranos viajeros y amigos, pero, es que no. No me apetece.
Podéis estar satisfechos los organizadores, porque os habéis ganado una nota extraordinaria, por mi parte y creo que por parte de todos.

K100RS_Style para los moteros
Jose Maria García Toledo para todo el mundo y aquí en este Blog
© GatoFénix

3 comentarios:

komandoalicante dijo...

Ha sido un placer conocerte. y una sorpresa este relato con que nos has agasajado, repitas o no aquí dejas a unos amigos. Gracias.

komandoalicante dijo...

Ha sido un placer conocerte. y una sorpresa este relato con que nos has agasajado, repitas o no aquí dejas a unos amigos. Gracias.

Jose Maria Garcia Toledo dijo...

Igualmente. Gracias