sábado, 17 de enero de 2015

In memoriam Jose Luis Alvite. La última copa en el Savoy

http://www.ondacero.es/audios-online/herrera-en-la-onda/carlos-herrera-alvite-cierra-savoy_2015011600019.html




http://www.ondacero.es/clipping/2011/05/27/00127/30.jpg



Siento mucho su pérdida.
La siento como si algo grandioso, desapareciera.
Es, Jose Luis Alvite, el símbolo de una época en la que no cabemos.
No cabemos los seres que sabemos que nos vamos a morir; y eso,
nos hace tan diferentes que parecemos tontos del culo, ante:
los soberbios,
los engreídos, todos ellos tan próximos,
ellos, los otros, que saben todo, menos lo esencial.

Siempre lo vi como lo entrañable que tiene el hombre cuando lo es.
Esa fragilidad, esa distancia dentro de las cosas,
esa sensibilidad reprimida desde el nacimiento que necesita
la poca luz y las cortinas de humo para envolver su tristeza,
que no se note mucho, más que nada, por no molestar.

A veces un tiro se confunde con un portazo
con la diferencia de un muerto en el suelo.

La última copa en el Savoy me ha sabido a rayos.
A veces un portazo es tan contundente que puede parecernos definitivo,
pero nosotros sabemos que la muerte no necesita ruido para ser algo
definitivo y dejarnos a oscuras, de verdad.

© GatoFénix

jueves, 8 de enero de 2015

No termino de metamorfosearme.

 Ante el vacío del blanco de la pantalla



Cada día paso mas tiempo en esa crisalida tibia
que son los sueños,
mayormente encamado, en la agradable penumbra..
No sabes cuanto discurso he escrito en el vacío.
Relatos de muchos renglones para luego dormir y digo.
- "Luego lo escribo"
No termino de metamorfosearme parece,
sigo pensando como un gusano de toda la vida.
Ni más ni menos gusano que cualquiera pero
que antes paseaba ufano y dejaba escritos
sobre la cubierta de los árboles en los que paseaba.
Ahora no, y no porque ya todo esté escrito, que es mucho,
sino, porque lo que hago es, no pasarlo a esta otra cosa virtual.
Se van quedando mis pensamientos hechos palabras por ahí.
Yo no se dónde pero tampoco me importa.
Sé que llegan como la música, o como los ladridos
de nuestra mascota, que parece que no comprende nada,
aunque nos mire con mucho interés.
Se van quedando y llegan, porque, aparecen escritos
por todas partes, que podrían ser los míos.
Todos los mejores deseos que he tenido para la gente
no los he dicho hasta ahora pero los he tenido.
No es un recurso de última hora, no.
Sinceramente los he tenido y os he deseado lo mejor.
He rezado cada noche, porque siempre digo
que sólo queda rezar.
Anoche, dentro de la crisálida pensaba, hilaba cosas,
discurseaba sobre cómo se ha roto el lenguaje.
No voy a cansaros. Lo he dicho muchas veces.
La palabra crea las cosas.
Pues han roto la palabra desde su propia naturaleza.
Han dejado la palabra sin sentido, dándole otro sentido;
Un sentido desnortado, de género, o de blanqueo de intenciones.
Para llegar a destruir el pensamiento desde la confusión.
Cuando yo pienso estoy poniendo alma a una forma que ya es.
Es una verdad vestida de verbo y significante.
Pero tambien la mentira es una verdad reconocible como tal,
por eso cambiandole el ropaje puede andar a hurtadillas
colándose en los pensamientos, previamente confundidos,
como una verdad.
Por eso, el otro día dije, porque es cierto,
que me siento un extranjero en mi tierra.
Y es que no termino de metamorfosearme.
Esa mentira que nos están vendiendo, al menos veinte años,
parece que ha hecho efecto en casi todos
menos en mi.
Sigo creyendo en los Reyes Magos, pese a la Iglesia,
porque tuve una infancia. No una infamia.
Es esta una fecha mágica, ciertamente empañada por la pantomima.
"Todos quieren un pupitre como los blancos" que decía el chiste.
Miles de concejales revestidos de reyes en el retablo de las maravillas.
Que qué tendrá eso que ver con lo verdadero.
Una puta mentira cargada de ego y de lo más ruin del ser humano.

Dios ha nacido en vosotros un año más;
os ha renacido vuestro niño interior, sin arrugas,
sin gafas, con la cara de sonrisa antes de la risa sueve.
Ese niño que no llegaba a la mesa camilla y se abocicaba
como a un pilón de sueños, la mañana de los Reyes.
No había cabalgata en los pueblos.
No había pantomima; había magía de la mejor.
Amor humilde y familiar, incluso pobre en la pobreza.

Por eso creo, que el Dios hecho hombre, sin parafernalias,
es nuestra salvación, que a todas luces no es de este mundo.

¡Paz y bien a todos!

© GatoFénix
PD A mi es que siempre me han traido los Reyes los que les ha dado la gana y cuando me trajeron lo que  pedí, reconozco que me equivoqué. Como cuando pedí una espada; qué desilusión. Qué pena de espada, señor.