viernes, 27 de noviembre de 2015

Dire Straits - Sultans Of Swing (Alchemy Live) El espejo




"LA MÚSICA ES NUESTRO ESPEJO DEL ALMA!
 

    
  
La musica es nuestro espejo del alma.
Este espejo "pasa del tiempo" y nos mira,
tal como es nuestro interior.
Desaparecen las arrugas de la piel
y aparecemos tal como somos.
La música es el espejo del alma.
En ella, al cerrar los ojos, quedamos
en una paz zozobrosa y remozante.
Es el gozo interior de ser; no, de haber sido.
El gozo de existir dentro de uno momentos
felices como en un huevo de Pascua "sin tiempo".

Damos saltitos imperceptibles en nuestro interior;
y nuestros pies olvidan sus achaques;
se mueven todos los órganos del cuerpo,
cabalgando al paso, al tote,...del corazón.
El siempre joven.
Pierdes la memoria
del tiempo, volviendo del revés, el tiempo.

Y entonces, aparece una sonrisa interior en los labios;
tan fresca y jugosa como entonces, que es ahora,
tan locos, como felices e irracionales,
durante la escucha.
Y la musica, que es un espejo interior, nos devuelve
nuestro mejor momento como un beso.

Y pasa una película hecha de retales del pasado
vueltos esencia, que, diluidos, tornan el vaso de agua transparente
en un crisol, una lupa misteriosa que aumenta
lo amoroso y dulce transmutándose
en una copa de excelente vino
con la que ahora brindo por vosotros.
¡Salud, amigos!

© GatoFénix

lunes, 9 de noviembre de 2015

La piel de una esfera.


https://www.facebook.com/Milkyway.Nasa.115943216485228220871/videos/911976045551755/


Nos pasa a nosotros igual.
Decimos "que se nos hiela el alma".
Porque el amor es nuestra agua de vida.
Y no hace falta, en ocasiones,
tantos grados bajo cero.
A pleno sol, en verano,
con quien más quieres...
alguna palabra...a veces,
una mirada...
Sólo una mirada  y quedamos
hechos hielo conformando la piel
de una de esfera.

Una esfera vacía llena de aire seco
como de Chinchilla en invierno.
Ignoramos todo y habitamos como podemos
en el inhóspito centro de ese frágil globo
que es nuestra casa buena parte
de nuestra existencia.

Es tan terrible esta maldición
que nos inhabilita para ser tocados,
que no ha lugar, por nadie
y ni resistiríamos un beso,
de esos de pétalo de rosa.
Porque al instante,
saltariamos en puntitos de luz
y quedaríamos convertidos
en incontables pizcas
sin historia, y
sin porvenir.

© GatoFénix


sábado, 7 de noviembre de 2015

En la oscuridad desaparece la sombra.


 No puedo menos que pasar esta foto,
porque es una gran verdad.
 "De noche todos los gatos son pardos", se dice.
(Mejor me lo digo a mi mismo, jeje)
Llevo toda la vida confiando y no tengo palabras para decir
lo verdad que es.
Es una gran verdad, pero no se aprende nunca.

Ayer sin ir más lejos me llevé la última.
El último zas, que se dice ahora.
¡Hombre! Se acostumbra uno,
incluso viéndolas venir y no siendo tonto del todo.

Parece que unos nacemos de una manera y con una disposición
y otros, bueno, son diferentes.
Se mueven mejor en la oscuridad, por eso de su sombra.
Hay gente, que como decía mi padre, ya muerto:
- ¡Qué mala sombra tiene!
Y no creáis, que he pensado en ella mucho.

Tiene una gran carga de profundidad y mucho fundamento.
La sombra...Hum. Pensando...
No se dice "tiene buena sombra", de nadie.
Esos, que no son como yo, creo que han nacido en ella,
en la oscuridad, digo.
Y siempre permanecen en ese lugar cómodo,
donde no se llevan sorpresas, porque saben que lo de confiar
es cosa de alto riesgo.

Puedo hablar con naturalidad sobre esto, porque aquí no hay nadie real.
Todo es como esa sombra (virtual) y se está tan lejos que hay abismos
más que distancias en este "nosotros";
porque tal vez lo más milagroso, que es la comunicación, no se puede dar
porque nadie "ha hecho ni una legua en sus mocasines",
en los del "otro".
Mocasines, que son los libros de cada uno;
y sus pensamientos mientras los lee;
y sus diálogos interiores sentados, a oscuras,
al borde de su cama.
Cuando no sientes más calor
 que el que te fabricas bajo el edredón.
Y rezas agradecido como hacia mi tía sor María,
en la Clínica del Trabajo, cerca de Cuatro Caminos.
- "Un Padrenuestro por el que inventó la cama". Me contaba.
O cuando ya muy débil y enferma, a punto de morir, que dijo:
- "Pues esto de la vida tampoco ha sido gran cosa" Vamos,
"nada del otro mundo".
Que por un lado tiene su gracia, pero ella no bromeaba, en ese momento.

La vida para ella no había tenido muchas luces de colores.
Toda su vida cuidando lisiados, ayudandolos a rehabilitarse.

Y, sin embargo, viéndome desconsolado,
aquella Navidad del cincuenta y ocho,
llorando desconsoladamente, triste y frustrado,
en víspera de unos Reyes que no trajeron
"el coche que se le abrieran las puertas", que yo esperaba.
Me dijo:
- ¿Tú crees en la Providencia?
Yo no entendía esa palabra, pero dije:
- Sí.
Y me regaló un avión, que era una tontería fea,
que cargaba como tres supositorios de plástico,
con un alfiler en la punta y que mirando por el fuselaje,
y con ayuda de un espejo se veía el suelo.
Sobre él, se ponía un corcho cuadrado con una ilustración, a todo color,
de la Tierra vista desde el espacio.

Alguna vez me pinché en la punta del pie. Bombardeando.
Ya dije, algo feo, que nada más verlo supe "el recorrido" que tenía.
Y así ha sido toda la vida.
Siempre confiando.
Pensando, y lo sabia, "que el hombre es la medida de toda las cosas"
y a posteriori lo reflexionaba, si lo sabía...¿entonces?
Pero sigues confiando, aunque tengas la cara como un pan
de tanta hostia que te llevas.
Y no hay más. Por eso lo digo.
Porque no va a cambiar tu vida, como tampoco la mía.
Aunque yo "sé que no tengo mala sombra".
Y eso me reconforta.

© GatoFénix






A este lado del puente. Al otro, la Córdoba mágica y eterna.

Hace unos días emergió como de la nada virtual
esta obra de Ángel Pintado Sevilla.
Desde el sesenta y nueve no había visto esa magen.
Aquella era verdad y ahora un sueño.
Era mayo y primavera.
Ahora otoño y noviembre.
Allí fui más que joven, entonces púber,
y hasta allí me llevan los ojos de este mágico puente.
Sueños dormidos pensaba que perdidos
 pero que al mirarme tanto oro viejo,
tánta cúrcuma y tanta canela esparcida al viento
se me abrieron las heridas del entendimiento.

Viejos recuerdos de este lado del puente,
Córdoba al fondo a la izquierda,
del lado del corazón; Mezquita, luego Catedral,
fiel testigo del amor sacrificial de Cristo 
que transmuta:
lo turbio en claro; 
lo claro en luminoso;
el amor y el miedo, en un juego de niños tras los zarzales,
bajo el sol de justicia
en Córdoba "la Sultana"
como una mujer tendida, enamorada;
abrazada a un transeunte desconocido
por los meandros milenarios
del río de siempre; fuego ardoroso
y tiento tierno de amante
del eterno, efímero, ciclo de la vida.

© GatoFénix

jueves, 5 de noviembre de 2015

El mismo otoño como espejo.


Obra sin nombre del pintor Manchego Fermín García Sevilla

Mira que no quería escribir, porque me puede 
la pereza y la morriña de este otoño.
Apago la televisión harto de mentiras indecentes
de personas que cobran de nuestro sudor
y que tiene la poética patética de la maldita guerra que los parió.
Este odio de crianza en barricas de ignorancia, 
ha alcanzado un alto grado de perversidad
y una ínfima calidad del producto.
Es el presente que nubla los días más que las nubes
pero no puede con la limpieza de los espejos
donde se miran cetrinos casi dorados verdes
de las hojas de tantos libros enhiestos de las riberas
empujados desde arriba por el rojo de una tierra
que más parece sangre vieja al sol de un corazón abierto
bajo los tomillos y las hierbas grises, 
como sobrio plumón de una altiplano donde
podríamos adivinar alguna liebre o algún conejo.
Mirar, en ese espejo del cuadro, duplicar el cielo
y repetir sonriendo el temblor de unas hojas,
sobre la superficie cruzada como por un cometa,
tal vez la estela de un ave que limpia sus patas
o la herida abierta de un tapiz que cubre lo oculto,
lo insondable, lo que todas ellas saben desde la primavera.
Que tienen los días contados, que les quedan dos telediarios.
Y con eso, nos traen mejor que nadie nuestra verdad.
El otoño nos la trae para enseñarnos,
 la caducidad.
La esplendorosa caducidad, dorada y ocre.
Cómo de forma natural, sin estridencias
 nos enseña, la madre tierra y sus hijos los álamos,
el cambio permanente de las cosas.

Πάντα ῥεῖ; "Τodo fluye" decía Heráclito

Y todo fluye.
Nosotros, somos parte de ese todo.
Aunque pasemos toda la vida jugando al escondite.
Delante de este magnífico espejo perdemos
el sentido del tiempo y nos vemos mirando
tantas veces. Tantas veces, tantas,
que apenas somos conscientes, en un momento:
qué fuimos, cómo fuimos y con quienes fuimos.
Se nos amontonan los recuerdos y se nos superponen;
se pegan y se enredan, plegándose sobre sí, 
como el film transparente que el carnicero 
enrolla sobre el kilo de chuletas de cordero
en la bandeja blanca de porexpan:
Pues así, como queda detrás de la bandeja.

¡Las veces que he pasado por esa curva, con mi moto!

Cada una de ellas vuelve una y otra vez
como la primera.

Y todas las personas que quise y me quisieron querer,
las que me acompañaron, tantas veces,
 junto a una sartén de gachas
y un plato de chorizos y torreznos.

Todo eso me viene junto al cuadro,
y está ahí, al lado y por supuesto
 dentro de mi.
Son los oros de mi otoño.

A veces pintaron bastos;
espadas, las que menos...
y gracias a Dios,
también hubo copas.

© GatoFénix 


martes, 3 de noviembre de 2015

"De noche en mi Cuenca. En memoria de mis padres"


Cuenca de noche. Oleo de Ángel Pintado

Es de noche en mi Cuenca y es,
 y es, en el lienzo de Ángel, un hueco de sueños.
Sueños de colores, colgados de alguna sombra;
Sombra de luminosos sueños en un pozo.
Un pozo de infancias tristes con hambre.
Hambre de lo que sólo era una referencia de agua.
Agua que ni de noche baja, por el río Júcar, negra.
Negra, la sombra de mis ojos pendientes de algo.
Algo que busco y se escapa volando en murciélago.
Murciélago que encarna la sombra de una mariposa ausente.
Ausente el cariño de mi madre, muerta, que sobrevuela mi soledad.
Soledad de los muertos en "la casa de todos", que decía mi padre.
Mi padre que pedía que su cuerpo reposara en tierra.
La tierra que se crece, moja sus pies en los ríos y sube a lo alto.
Alto de Cuenca que invita a volar sobre el Huécar.
Huécar , el hilo transparente que zurce las botas del puente.
Puente San Pablo, de hierro y calzado de traviesas.
Traviesas ausentes de vías para sentir que vuelas al pasar.
Pasar, del tiempo; puente entre luces y sombras de nunca acabar.
Acabar de encontrar lo poco que eres, cualquier noche.
Noche como esta "sin padre ni madre ni perrillo que te ladre" 
Que te ladre la noche, al fin, descubriendo que Cuenca es una herida.
Una herida abierta que te invita a sanarte del miedo.
El miedo que envuelve las noches de embrujo.
Embrujo de cuadro de Ángel que lleva la vista a sus fuegos,
Fuegos fatuos de tantos que hubieron muerto y que vagan.
Vagan, denoche, de los Difuntos, volando y parando en el alto.
El alto, frente al Sagrado Corazón, que se asoma enfrente bendiciendo.
Bendiciendo sus vidas pasadas devolviendo las vistas a sus paseos 
Paseos de mozos temblorosos sobre las traviesas del puente que vibra;
que vibra siempre, como entonces, al coger la mano a su amada
amada que al sentir la caricia bajo la cúpula de la noche, él;
Él escucha su voz diciendo, apenas sobre el viento,
un entrecortado 
"Te quiero".

Y sobrevolando 
a vista de pájaro

Es
Y es el lienzo
Sueños
Sombra
Un pozo
Hambre 
Agua
Negra
Algo
Murciélago
Ausente
Soledad
Mi padre
La tierra
Alto de Cuenca
Huécar
Puente San Pablo
Traviesas
Pasar
Acabar
Noche como esta
Que te ladre
Una herida
El miedo
Embrujo de cuadro
Fuegos fatuos
Vagan de noche
El alto
Bendiciendo
Paseos de mozos
Que
Amada
Él
Escucha
Un entrecortado
Te quiero.

Y sobrevolando a vista de pájaro, Es. Y es el lienzo: Sueños, Sombra, Un pozo, Hambre, Agua, Negra, Algo. Murciélago Ausente; Soledad. Mi padre. La tierra. Alto de Cuenca, Huécar. Puente San Pablo.Traviesas; Pasar, Acabar...Noche como esta.
Que te ladre Una herida, El miedo, Embrujo de cuadro, Fuegos fatuos Vagan de noche. El alto Bendiciendo Paseos de mozos Que, Amada, Él Escucha Un entrecortadoTe quiero.


© GatoFénix (Dia de los Difuntos 2015 en el mundo cristiano)