miércoles, 2 de noviembre de 2016

2 de noviembre. En este ahora lleno de ausencias.

Una pequeña candela en honor de mis queridos difuntos.
Una luz que recuerde que ellos fueron mi causa humana;
que de ellos partió mi cuerpo como una pequeña nave,
al principio desvalida y por ellos salvada
de todos los naufragios evitables
y consuelo en aquellos que no.
Hoy rezo por que hayan alcanzado la Gloria,
no deseo que sólo tengan paz;
la paz del descanso merecido,
sino que alcancen el Premio que esperaban
por su profunda Fé y sacrificio cristianos.

Hoy desde muy temprano recuerdo su paso por esta tierra,
"valle de lágrimas" que decía mi madre,
y que yo rebatía vehementemente
aquejado del vigor de la juventud
y de la ignorancia de los pocos años.
Aquel mosto de uva manchega
ya se hizo vino joven y a veces
corriendo peligro de avinagrarse, se salvó de milagro
y ahora, vino añejo, de dudosa calidad, 
pero con la memoria afrutada y persistente
de unos años compartidos en familia
con estos que ahora no están porque llegó su hora,
y de los que ya no quedan sino los cascos vacíos de sus envases
en esa ultima bodega que es la tumba.

De ellos vengo y a ellos iré, cuando Dios quiera.

Ellos, que cuando estuvieron colmados de amor,
vertiéndose, me ayudaron a nacer.

Hoy, los que se fueron, tiene permiso para venir.

Espero que me pilleis escribiendo en vuestro honor,
estas letra llenas de gratitud y de cariño
mientras mis ojos se anegan de lágrimas, una ver más,
 aún sabiendo que estais bien;
porque os echo de menos, 
en este ahora,
lleno de ausencias.

© GatoFénix

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