lunes, 16 de enero de 2017

Ya estamos donde no hay camino, ni verdad, ni vida..

¡Quién lo iba a decir!
Lo empecé sospechando vagamente,
porque no se ve venir aquello que no está en nosotros
sino como miedo o remota hipótesis;
Luego abiertamente lo vi porque reconocía cosas,
cosas leídas o soñadas en las duermevelas
de la soledad compartida con lúcida tristeza e impotencia.
Después, no hace tanto, era para mi, evidente y le daba forma
a un discurso tan fresco como antiguo pero sorpresivo para los otros.

No sé las causas, podríamos apuntar varias, pero mejor no sugerir
que puede ser tomada la sugerncia como afirmación
y la afirmación como insulto y nunca sabe uno
dónde puede conducir esta concatenación,
tal y como están las cosas, aquí y ahora.

Es fácil que a estas alturas ya no me sigas el discurso,
porque te aburra o porque se den esas circunstancias,
no mencionadas y que conducen a la incomunicación.

Quedamos una minoría de personas que, si nos dejáramos llevar,
algunos estaríamos en sitios "atados en corto no fuera qué"...
o directamente muertos.
Muchos nos han precedido y hasta después de muertos
los siguen matando cada día.

Es fácil no entenderme porque en estas pocas frases hay
más cosas sin decir que las expuestas.
Por eso es tan misterioso el conocimiento del idioma.
Porque crea esas redes de información que configuran Universos.
Donde nos encontramos los amigos una y otra vez
porque ahí vivimos desde el principio.
Universos que están ahí fuera del espacio y del tiempo, pero que;
Algunos los comprenden y se nutren mientras viven;
Otros, los ven y los combaten;
Otros, los combaten aunque no los ven,
porque su amo le lo dice que lo haga;
Otros, emplean su vida y su dinero en confundir el espacio,
y así, tratar de elaborar mundos superpuestos llenos de mentiras
para perseguir, anular, hasta sustituir la verdad y matar la vida.

Sí, como ejemplo, "la verdad".
Nos servirá de clave para el párrafo anterior.
Los que me han entendido no necesitan que continue.
Compartimos universos, tan sutiles como reales y gratificantes.
Los otros grupos de "gente", por la causa contraria,
que bien mirado es un espejo de lo mismo: es inútil que siga.
Pues bien,
En este punto cartesiano se ubica la incomunicación.
Donde no hay camino: "ni Verdad ni Vida"

© GatoFénix