viernes, 19 de enero de 2018

Luna Nueva: Tan distantes.







Nada tengo que añadir, que todo lo asumo,
si acaso, que una memoria me turba y me embriaga, 
no tanto, pero lo suficiente como para hacer 
que mis ojos se humedezcan  un poco, porque 
siento cómo de mi interior brota
un agua cálida que es lo que me la produce.

Una pequeña borrachera accidental,
que ya es mucho en un castellano de antes,
de los que casi morían sin hacer ruido,
por no molestar y sabiendo que morir
es una cosa más de esta vida,
aunque fuere la última.
Y que todo estuvo bien pero algunas cosas
hubo en demasía por gracia de vosotros
los que me hicisteis, más que caminar, deslizarme 
sobre una pista llena de amor y música
que no hay nada mejor que pueda atesorar
en mi corazón, eternamente joven
aunque consciente que soy perecedero
pero feliz, a ratos, con una plenitud
que es lo más parecido a un amoroso abrazo 
en un beso apasionado suave y lento, 
con sabor a fresa y mandarina con canela;
oliendo a trébol recién cortado;
oyendo de fondo esta canción,
como una nana que adormecido
te hace más vivo, aunque parece talmente
que fuéramos a estallar juntos
para volver a nuestro origen
convertidos en polvo de estrellas.
Si no, de qué estos versos
que me gustaría acunar en tus oidos
esta noche de Luna Nueva...
tan distantes.

© GatoFénix 




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