domingo, 13 de mayo de 2018

El viaje que me llevó a ninguna parte.


2 de marzo salgo ilusionado a celebrar.
Tengo "mono" de meses sin viajar en moto.
Me visto como un torero despacio,
tardando, ajustando todo.
Equipaje calibrado, cada cosa en su sitio.
Algunos cambios respecto a otras veces: menos cosas.
Subo y me despido de mi mujer y de mi hija: un beso.
Se quedan inquietas. 
No es un buen día pra nada, que no sea echar una lumbre
 y asar unos boniatos.
Pero salgo sobre mi K100RS

Luna llena, lluvia permanente. 

Diluvio y oscuridad. 

Decididamente me cogieron los ángeles. 

Después de no ver nada; Tras cuatro horas sobre la moto; chorreando por fuera,  seco por dentro, cambio de guantes en la última parada para repostar cerca de Chinchilla. 

Ya falta poco me dije. 

Tengo que seguir. 
Tentado de dejar el viaje. 
Nunca hice un viaje en estás condicionantes.  
(Pensamientos y rezos)

En Quinientos mil kilómetros hechos
nunca tuve estás condiciones. 
Si se presentaban así, me volvía a casa, 

Menos esta vez.

Reanudo la la marcha camino de Alicante. 

Parece que va a aclarar pero es mentira. 

Sigue la misma lluvia cegadora. 

Adelanto un camión y me llena de barro la pantalla del casco.

Por la toma de aire me ha salpicado agua a las gafas y al pin lok. 
Son pocas pero molestan. 

Salgo de la nube y veo que va muy cerca de otro camión,  debo adelantarlo también y lo rebaso. 

La moto va muy fina. Somos uno tantos años que me siento feliz de golpe. 

Tras el segundo camión adelantado va un coche blanco, me parece, y como no veo hueco suficiente para colocarme detrás con seguridad,  lo adelanto.

Y en ese momento, lo que parecía imposible, sucede. Arrecia la lluvia tanto que no alcanzó a ver por donde voy. 

Me agachó tras la cúpula de mi RS para favorecer que se limpie la pantalla del casco. 

Elevé la cabeza y no supe por dónde seguía la carretera.

Vi un círculo blanco entre las nubes;

Perdí el asfalto bajo mis ruedas,

Sentí volar...

Incluso fuera de mi como si fuera un pellizco de la miga de pan candeal de la Eternidad incomprensible.

Me protegieron los Ángeles 

Y no sé cómo, ni porqué. 





Pero estoy aquí entero aunque convaleciente contandoos esto,
aún con gran dificultad y buscádome las mañas, para escribir.

Ahora,
 en la escuela del dolor, de la verdad y de la reflexión,
 ando observando las cosas por delante y con el retrovisor por detrás, 
aunque, mañana mismo tengo revisión de ojos,
 que desde el golpe, veo doble en algunos ángulos, 
y si es difícil ver la vida en estando normal, 
así, es más complicado.

Una nueva escuela para reaprender cosas, 
que antes daba por automáticas y naturales,
y ahora son un tratdo de paciencia,de dolor 
y sobre todo de agradecimiento:
 a mi mujer y a mi hija;
 a mi hermano, a mi hermana,
a Anabel y George, amigos;
y que junto con el personal sanitario de hospital General de Alicante,
el médico que avisó a la ambulancia y al a la Guardia Civil, 
y luego, ya en Alcalá al hospital Principe de Asturias: 
a todo el personal que ha intervenido en mi recuperación.
Especial mención a Mónica Rustarazo Doc. Anestesia,
Doc Benito de traumatología y la planta tecera
que es donde empezamos de nuevo a estar en el mundo, 
con especial mención a Viki, que incluso fuera del Hospital
se brindó a ayudar a mi mujer en la cura de la herida.
Recuerdos a dos vecinos entrañables: Beni y su familia,
y a Manolo y su familia que entre todos, cada uno su parte,
 han hecho que todo se desarrolle en las mejores condiciones,
"dentro de lo que cabe".

 © GatoFénix (Lleno de gratitud)

4 comentarios:

Francisco Manuel Espinosa Carrasco dijo...

.
Amigo Gato Fénix:
Enhorabuena por tu segunda venida al mundo. Espero que esta vida nueva recibida como regalo sea intensa y milimétricamente gozosa.
Un abrazo.

:-)

Jose Maria Garcia Toledo dijo...

Pues, Gracias y seguiré tu consejo. Luego ya sabes las cosas...
Pero lo intentaré.

Paco EA4BMF dijo...

Guaggg !!!!. Dura experiencia que, como siempre, nos sirve para darnos cuenta de lo mucho que tenemos y que no reconocemos hasta que nos falta... Mi viaje también fue "pasado" por agua desde la salida de Cáceres hasta Alicante. Cuando llegamos acababan de avisar de tu accidente a Ricardo. De bien nacidos es ser "agradecidos" y tú lo eres. Un saludo afectuoso y mis mejores deseos de una pronta y total recuperación.

Jose Maria Garcia Toledo dijo...

Gracias por tu comentario. Y tengo en mi agenda ir a veros, lo que no sé el el cuando y si mi mujer accede a venir, aunque dice que la moto hay que venderla, que ha sido mucho lo que ha pasado. Y yo lo entiendo, pero yo sigo Amando las motos, puede que como un torero ama los toros y mira si tienen peligro.
Me regalaron, mi mujer y mi hija, la k1200GT y ahora dicen de venderla. Pues diré el Señor me lo dio, el Señor me lo quitó. Y ya está. Todo cambia de un día para otro.
Un abrazo.
GatoFénix