domingo, 19 de enero de 2020

Escrito añejo y actual. Encontrándome en la barrica de roble. Con solera.

Le dijeron a Jesús:
–Los seguidores de Juan y los de los fariseos ayunan mucho y hacen muchas oraciones, pero tus discípulos no dejan de comer y beber.
Jesús les contestó:
–¿Acaso podéis hacer que ayunen los invitados a una boda mientras el novio está con ellos? Ya llegará el momento en que se lleven al novio; cuando llegue ese día, ayunarán.
También les contó esta parábola:

–Nadie corta un trozo de un vestido nuevo para arreglar un vestido viejo. De hacerlo así, echará a perder el vestido nuevo; además el trozo nuevo no quedará bien en el vestido viejo. Ni tampoco se echa vino nuevo en odres viejos, porque el vino nuevo hace que los odres revienten, y tanto el vino como los odres se pierden. Por eso hay que echar el vino nuevo en odres nuevos. Y nadie que beba vino añejo querrá después beber el nuevo, porque dirá que el añejo es mejor.
Lucas 5:33-39

Había una vez un hombre, que podria ser yo,que pasó gran parte de su vida tratando de averiguar quién era. Por eso llegada la cincuentena decidió no saber quien era y ....vivir. Eso le dió más libertad, o al menos, así lo creía.
Casi toda su vida había vivido  en la mentira. No es que estuviera rodeado de gente mentirosa, no; los demás tenían su verdad, él era el que cegado de soberbia no admitía otras verdades. Por eso casi todo el tiempo estuvo construyrendo mentiras que le parecían compatiblescon las verdades de los demás. Era, un artista.
Después de reconocer que toda su vida había sido un fracaso, entendió la humildad y se dió cuenta que no era nadie.
No que no era nadir para algo, como por ejemplo para juzgar a los demás o para todas las cosas que se puedan imaginar; no. Vio claro que no era nadie y punto.
Lo asumió como pudo y una vez asumido llegó al medio siglo, como si fuera a nacer de nuevo.
Pero al releer esto, se dio cuenta que era otra mentira venial.
Sin embargo , por esa época, se volvió a casar y su memoria le jugaba malas pasadas. De vez en cuando, le traía el viejo miedo a las consecuenciade sus equivocaciones. el miedo a no entender muchas cosas, así como si hubiera algo que entender. Opinaba desde su libertad recien adquirida para luego darse cuenta, que no hay nada que  se deba decir; nada que merezca la vida comentar, porque todos sabemos las mismas cosas sólo que unos las manifiestan desde el servicio y amor por la verdad, y otros las interpretan desde su filtro.
Por eso si dices algo que ya sabe un intérprete, lejos de verlo, lo interpretará y lo ajustará a lo que quiera ver, según sus intereses... No es agradable la situación.
Ser libre tiene ratos de todos los colores.
La libertad lleva al silencio y se puede estar muy triste, como yo estoy ahora, pero nunca estás desesperado...porque la verdad es esperanza.
Tampoco llegas a estar abatido, porque nadie te abate. ese trabajo ya lo has hecho tú cada día un poco; que es árdua tarea la de liquidar el ego. Mira, creo que ni muerto se acaba. Esto, creo que es una verdad de esas que todos conocemos aunque no se manifieste; por eso los ataques de los demás van a ese "Talón de Aquiles" y todas las polémicas y enfrentamientos rodean la misma herida.
Si uno da con un intérprete, y lo sé porque toda mi vida he sido uno de ellos, toda conversación es pura dialéctica.
Todo queda en "ser como el aceite" que como todos sabemos...flota. Flotar es la esencia del intérprete.
Él, ese hombre del texto, era un servidor de la verdad y lo que elegimos los servidores de la verdad es avergonzarnos de haber caido en la trampa...de hablar donde no tocaba; porque sabemos que es muy difícil ajustar las palabras a la verdad de cada momento y somos conscientes que "nuestro talón de Aquiles" está ahí, donde estará siempre y en cualquier momento podemos decir algo de más.

Ahora, por ejemplo, sé que de momento, no tengo que escribir nada más, porque el resto sería literatura: entrar, como yo digo, en el bosque de las palabras y toca callar y seguir el diálogo interior sirviendo a la Verdad de Dios en todas Sus Manifestaciones...que cuesta "un huevo"...

(Era un 5 de noviembre, veinte años atrás)

Como en una patera vamos. Pura metáfora de nuestra vida.

Un océano de lágrimas lecho

Las palabras que viene de corrido
son relatos, ni pequeños ni gordos,
que llaman a las puertas de los sordos
que no quieren oír. Punto y seguido.

Quieta la mar; el corazón hundido.
Vaivenes con las olas; remo, poco;
salitre en los pulmones; piel de coco.
El sol y la esperanza se han perdido.

Los embarcó la hambruna impenitente.
Vislumbran la muerte, están fatal.
Son tan pobres que no tienen presente.

Los diluye la noche con su mal.
(Que no hay justicia, lo sabe la gente).
Chocan con la costa. Punto y final.

GatoFénix

 © GatoFénix






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